Usamos cookies propias y de terceros para mejorar servicios y mostrarle publicidad de su preferencia mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso.

Sábado, 20 de abril de 2019
Pulse en el valor para ver ratios >
Publicado en BOLSAS INTERNACIONALES Lunes, 15 de abril de 2019 00:00

Renta variable japonesa: motivos para el optimismo

Capital Group | Debido al entorno de volatilidad, la renta variable japonesa vivió en 2018 un año complicado, especialmente el cuarto trimestre, en el que registró los peores resultados entre los mercados desarrollados de Asia Pacífico.

 

 

A pesar de la modesta recuperación registrada a principios de 2019, la ausencia de tendencia alcista que mostró el mercado de renta variable japonesa durante todo el año 2018 ha dejado las valoraciones en un nivel muy bajo. Esta situación podría ofrecer un mejor punto de entrada a los inversores, sobre todo si tenemos en cuenta que el mercado ya ha descontado muchos de los factores negativos, como la ralentización del crecimiento de la economía china. A continuación ofrecemos cuatro motivos para plantearse la inversión en renta variable japonesa.    

 

 

Primer motivo: rentabilidad histórica de las compañías japonesas

 

Muchas compañías japonesas son cada vez más rentables, gracias fundamentalmente a las reformas estructurales. De hecho, dichas reformas han favorecido que en 2018 se hayan registrado los márgenes de beneficios de explotación más elevados de los últimos años. El umbral de rentabilidad, es decir, el punto en el que las ventas igualan a los costes, se ha reducido de forma significativa, lo que se debe en gran medida a la drástica reducción de costes que han acometido las compañías japonesas desde la crisis financiera mundial de 2008. Los costes variables han disminuido en torno al 2%, e incluso los fijos se han reducido en un 1% frente a las cifras registradas hace diez años. La debilidad del yen también favorece los resultados de las empresas, tanto los de las compañías exportadoras como los de las nacionales.

 

 

Segundo motivo: nivel reducido de las valoraciones, tanto en términos históricos como en relación con otros países

 

Las valoraciones del mercado de renta variable resultan atractivas si las comparamos con las valoraciones históricas y con otros países. El mercado de renta variable japonesa cotiza ahora a un ratio precio/beneficio (PER) estimado a doce meses de en torno a 12 (con base en el índice de la Bolsa de Tokio o TOPIX), el rango más bajo registrado tras la crisis financiera mundial de 2008. Por el contrario, la previsión del ratio PER a doce meses en Estados Unidos vuelve a alcanzar niveles superiores a 15 (S&P 500). Si bien continúa situándose en niveles inferiores a los registrados en Europa y Estados Unidos, la diferencia entre la rentabilidad sobre el patrimonio de Japón y la de otros países se ha ido reduciendo en los últimos años. Son numerosas las razones que nos llevan a pensar que las compañías japonesas van a ir mejorando su rentabilidad sobre el patrimonio: los márgenes de beneficios se sitúan en máximos históricos, si bien la reducción de la rotación del activo contrarresta en cierto modo esta situación. La mejora del gobierno corporativo ejerce además presión sobre las compañías, que se ven obligadas a buscar el aumento de la rentabilidad para los accionistas

 

Tercer motivo: mejora del gobierno corporativo

 

La entrada en vigor en 2015 del «Código de conducta del gobierno corporativo» y la revisión del «Código de buen gobierno» para inversores institucionales han favorecido la mejora del gobierno corporativo y la rentabilidad para los accionistas de las compañías japonesas. La adopción de políticas de gobierno corporativo más razonables podría favorecer la implantación de mejores políticas en materia de capital de trabajo. Por ejemplo, las nuevas normas recomiendan que al menos la tercera parte de los consejeros sean independientes. Anteriormente solo se exigía un mínimo de tres consejeros independientes, pero resultaba evidente que para consejos más numerosos, de veinte miembros o más, esta cifra no era suficiente, lo que llevó a revisar el código para incluir la recomendación de independencia de al menos un tercio de los consejeros.

 

Por otro lado, cada vez se incentiva más a los equipos directivos para favorecer una mejora de la rentabilidad para los accionistas, lo que queda reflejado por ejemplo en el aumento del ratio de reparto de dividendos. El ratio total de reparto de dividendos se sitúa aún en el 39%: 29% en forma de dividendos y 10% en forma de recompras de acciones. Estas cifras son muy inferiores a las que se registran en Europa y Estados Unidos.

 

 

Con el fin de conseguir un mayor ajuste entre los intereses del equipo directivo y los de los accionistas, está aumentando la proporción de sistemas de retribución basada en acciones, si bien dichos sistemas continúan constituyendo una parte relativamente pequeña de la remuneración total. En lo que respecta a los cambios registrados en materia de gobierno corporativo, también destacan el aumento de votos contrarios a las decisiones del consejo y la reducción de medidas defensivas frente a posibles adquisiciones. El cambio completo de mentalidad tardará en llegar, pero ya estamos asistiendo a una visible mejora en los niveles de gobierno corporativo.

 

Cuarto motivo: perspectivas de inflación

 

Si bien el país aún se encuentra lejos del objetivo de inflación del 2% fijado por el Banco de Japón, por fin comenzamos a ver cierta reflación. En lo que se refiere a la tasa de desempleo, nos acercamos a un punto de inflexión: se considera que la tasa natural de desempleo se sitúa en torno al 2%, cifra a la que se acerca la tasa actual del 2,4%. Si continúa cayendo, podría registrarse un verdadero crecimiento salarial. En el pasado, el crecimiento del número de trabajadores a tiempo parcial, que perciben un salario menor, frenó el crecimiento de los salarios, pero el número de trabajadores a tiempo completo que se incorporan al mercado laboral está aumentando ya al mismo ritmo que el de los trabajadores a tiempo parcial.

 

La política monetaria y fiscal impulsada por el primer ministro japonés Shinzo Abe ha favorecido el aumento de mujeres trabajadoras. La mayor participación de la mujer y de las personas mayores en el mercado laboral ha limitado la presión sobre los salarios por trabajador, pero ha conseguido al mismo tiempo incrementar las rentas por trabajo. El mercado laboral japonés se está fortaleciendo, aunque es posible que la participación de las personas mayores no resulte sostenible a largo plazo. El numeroso grupo que conforman los miembros de la generación del baby boom, que son los que han respaldado al mercado laboral últimamente, podría ir reduciéndose poco a poco, lo que provocaría una reducción de la mano de obra. El gobierno es claramente consciente del envejecimiento de la población y está poniendo en marcha ciertos cambios destinados a mitigar los efectos de la reducción demográfica, como las medidas destinadas a atraer turistas y trabajadores extranjeros, mediante la flexibilización del régimen de visados. El salario medio por trabajador se ha acelerado, lo que muestra un aumento de la presión al alza de los salarios, algo que a su vez podría favorecer la inflación. 

Aviso:  Acceda al contenido completo de Consenso del Mercado sumándose a nuestra Zona premium.