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Jueves, 25 de mayo de 2017
Publicado en Noticias Premium Miércoles, 04 de enero de 2017 00:00

Reino Unido: Y ahora hay que salir

Víctor Jiménez (Londres) | Fiesta de fin de año, con la prensa, de uno de los grandes bancos de la City, Piso 33 en uno de los rascacielos más fotografiados de la capital británica. Son las 9:20 de la noche. Las paredes de cristal reflejan al mismo tiempo las lámparas de las mesillas con bebidas y dulces, y la iluminación de las orillas del Támesis, los millares de aureolas pálidas, minúsculas, del tráfico.

“Cuánto, cuánto tiempo perdido estúpidamente”, se lamenta el director del departamento de deuda corporativa global, que hace este comentario en voz alta sobre la falta de concreción en el proceso del Brexit. “Y todavía no han puesto el reloj en marcha”.

 

A la mañana siguiente, durante la primera semana de diciembre, la primera ministra Theresa May escogió al HMS Ocean, fondeado en las aguas de Bahrein, para ofrecer su nuevo mensaje a la nación. Se disponía a reunirse con varios de los gobiernos de los emiratos del Golfo. Pero sus declaraciones no arrojaron más luz ni sobre el Brexit ni sobre los supuestos acuerdos comerciales que el país ha de establecer, libre de las ligaduras de Bruselas. “Voy a guardarme algunas cartas en la manga”, dijo May. “Estoy segura de que cualquiera puede entender que una negociación de este calibre no se hace a pecho descubierto. Es importante jugar nuestra baza de manera que obtengamos el mejor acuerdo posible para Reino Unido”. May dijo algo más que ha sumido en el pesimismo tanto a aquellos que votaron a favor del Brexit como quienes lo rechazaron en la City, el corazón de la industria financiera: “Estamos estudiando todos y cada uno de los términos en los que se debate sobre el Brexit: Brexit duro, Brexit moderado, Brexit gris. Pero, en realidad, el Brexit que deberíamos buscar es un Brexit rojo, blanco y azul (los colores de la bandera oficial británica)”.

 

El índice de confianza inversora Hargreaves Lansdown ha caído a su nivel mensual más bajo desde 1995, sin contar su previo mínimo de marzo de 2008, claro.

 

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