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Sábado, 16 de diciembre de 2017
Publicado en NOTICIAS DESTACADAS Jueves, 05 de octubre de 2017 00:00

El BCE tiene bastante clara la consecución de los objetivos inflacionistas

Intermoney | La jornada que comienza se presenta con poca actividad en el ámbito europeo en donde las referencias macroeconómicas de calado escasearán, descansando todo el interés en las actas del último encuentro del BCE. En los últimos días, los mensajes procedentes del entorno de la institución apuntaban a una menor generosidad acorde con un desmantelamiento progresivo de las compras de activos, lo que se alineará con dichas actas.

 

 

Precisamente, el presidente del Banco Central de Austria, Ewald Nowotny, comentaba que desde el seno del BCE se está apuntando a la perspectiva de una cuidadosa normalización que debe de ir comenzando paulatinamente. Nowotny ya apuntó con anterioridad que el objetivo de inflación del BCE del 2% debe de ser visto como una meta a medio plazo y, en esta ocasión, señalaba que el debate se estaba centrando en si el periodo de baja inflación se prolongaría durante un periodo de tiempo largo.

 

Luego, las actas vendrán a relucir el debate interno que se vivió en la última reunión del organismo sobre el futuro de la política monetaria y el consenso entre los miembros al apuntar a octubre como el momento clave para la orientación de la estrategia futura. Hay que recordar que, a pesar del entorno positivo que envuelve la actividad de la Eurozona, hay una serie de eventualidades que no pasaron de largo en el último encuentro, como la mayor fortaleza del euro, lo que también será recordado por las actas. Sin embargo, hay los niveles actuales se encuentran cercanos a los de equilibrio y desde el seno interno se ha relativizado el impacto del euro sobre el IPC.

 

Tales relativizaciones de los impactos a corto plazo en la inflación no sólo se quedan en el euro, pues son extensibles a cuestiones los alimentos y el sector energético, apuntándose que podría tener un impacto menor de lo estimado en un principio, a pesar de que las actas apuntarán que fue el principal punto que afecto al recorte del BCE de sus previsiones de IPC de 2018 (hasta 1,2%). Aun así, la consecución de los objetivos inflacionistas en un futuro parece bastante claro dentro de la entidad, lo que es razón suficiente para el desmantelamiento progresivo de las compras de activos, si bien, como se ha apuntado en múltiples ocasiones, se requiere mayor paciencia que en el pasado.

 

Al margen de las actas, el resto de noticias que nos deparará la sesión procederán de EEUU donde los datos convivirán con los mensajes provenientes de la Fed. En concreto, Esther George apuntará que dada la robustez del mercado laboral cada vez más tenso y los niveles elevados de confianza, si se desea que la expansión se mantenga será necesario elevar los tipos a corto plazo. Por su parte, su homólogo de la Fed de Philadelphia, Patrick Harker, no se desmarcará en exceso y también abogará por un incremento de los tipos en diciembre a tenor de la solidez del mercado laboral y a pesar de la mayor debilidad de la inflación. Más agresivo será John Williams (Fed de San Francisco) que apuntará a que la Reserva Federal, al margen de la subida de diciembre, podría incrementar los tipos hasta en tres ocasiones a lo largo de 2018.

 

Las curvas europeas permanecen estables y esto se hace extensible a la deuda española. La rentabilidad de la deuda española a 10 años se mantiene a la espera de probar de nuevo el 4%, mientras que a 2 años, cotiza sin grandes cambios cerca del 1.4%. Los inversores esperan a la decisión de la Fed y los acuerdos europeos de cara a final de año, antes de atreverse a comprar más deuda periférica. En cuanto a los datos, cabe hacer mención a la publicación final de las órdenes de bienes duraderos de agosto, las cuales confirmarán su avance del 2,2% m., a la par que arrojan un avance del 0,9% m. centrándonos en los bienes de capital. Por otro lado, las referencias se completarán con la evolución favorable de los pedidos de fábrica y de unos datos de balanza comercial menos positivos, a tenor del proteccionismo y otros indicadores adelantados, mientras que seguirán en línea con un mercado laboral saludable.