Usamos cookies propias y de terceros para mejorar servicios y mostrarle publicidad de su preferencia mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso.

Sábado, 16 de diciembre de 2017
Publicado en NOTICIAS DESTACADAS Jueves, 12 de octubre de 2017 00:00

BCE: Muchas declaraciones y pocas novedades

Intermoney | La próxima gran cita desde la óptica del BCE tendrá lugar el día 26 de octubre, cuando el debate sobre el formato del plan de compras de activos debería plasmarse en decisiones de calado.

 

Así, hasta dicha fecha, pocos aspectos diferenciales debemos esperar de las intervenciones de sus miembros, las cuales proliferarán durante la jornada de hoy. Entre éstas, destacarán las palabras de Draghi en Washington durante un encuentro titulado: “Repensando la política macroeconómica”.

 

En dicho encuentro, Draghi participará en un panel de discusión sobre la política monetaria en el que también intervendrá la gobernadora de la Fed, Lael Brainard, y tomará como base un documento presentado por el ex-presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke. Una cita que desde el punto de vista técnico y académico promete ser muy interesante, si bien las propuestas y conclusiones ahonden en aspectos ya conocidos. Así, seguramente se defienda el papel clave de las políticas de los bancos centrales y no sólo desde la perspectiva de la inflación, al tiempo que se incidirá en que sus acciones no deben ser utilizadas como coartada para dilatar u obviar las reformas estructurales. Como podemos apreciar, un discurso continuista y con capacidad bastante limitada para alterar el comportamiento de los mercados.

 

En el mismo foro y también en un panel de discusión, aunque esta vez sobre la estabilidad financiera, participará el consejero del BCE Coeuré, quien probablemente abogue por la necesidad de que los bancos centrales articulen políticas de comunicación cuidadas y claras que se plasmen en acciones medidas, dada la importancia de estas entidades desde la perspectiva de la estabilidad financiera. Así, pueden cobrar mayor relevancia las palabras de otra consejera del BCE, Sabine Lautenschläger, respecto al futuro del sector financiero europeo, pero estas llegarán con los mercados occidentales cerrados.

 

Sin declaraciones “revolucionarias” por parte de los miembros del BCE, se impone volver la mirada hacia la agenda europea de datos y, desgraciadamente, esta tampoco aportará mucho más. Los retrocesos de la actividad manufacturera en países como Finlandia y Francia se verán más que compensados por el buen desempeño del sector durante el mes de agosto en naciones como Alemania, Italia o España, dando como resultado un sólido dato de producción industrial para el conjunto de la UEM durante dicho periodo. Luego, estaremos ante la confirmación de lo ya apuntado por los datos conocidos, como también ocurrirá con las cifras de 1,1% a. del IPCA final de septiembre en Francia.

 

El escenario europeo no se presenta demasiado estimulante, incluido, en lo referente a la negociación del “Brexit”. El mes de diciembre se acerca pero no los necesarios acuerdos, siendo muy significativa la negatividad al alza del ministro de Finanzas británico: “La nube de incertidumbre es un amortiguador temporal y tenemos que eliminarlo, tan pronto como sea posible, para avanzar en el proceso de negociación”. El reconocimiento de los costes derivados de las difíciles negociaciones, no es nuevo desde la perspectiva del Reino Unido, aunque es significativo que cada vez se plantee de forma más recurrente esta cuestión.

 

No obstante, en el Viejo Continente no asistiremos a nada decisivo y, desde la perspectiva de Estados Unidos, la referencia más relevante supondrá mirar por el retrovisor a las actas de la Fed publicadas a última hora de la tarde del miércoles. Dichas actas reflejaban ciertas dudas respecto a la inflación, si bien no deben ser sobredimensionadas desde la perspectiva de los movimientos a corto plazo de la Reserva Federal.

 

Asimismo, debe tenerse muy presente que las previsiones de tipos elaboradas por sus consejeros en septiembre ya eran, indirectamente, un buen reflejo de un escenario en el que no se tienen todas las certezas.

 

En cuanto a los datos estadounidenses, volveremos a asistir a cifras bajas de las peticiones semanales de desempleo y al repunte de los precios de producción hasta 2,6% a., liderado por la energía. Un hecho que no será diferencial desde la perspectiva de la Fed, pues en el organismo huyen del ruido ocasionado por las componentes más volátiles. Tampoco afrontará aspectos delicados el gobernador Powell que hablará de las perspectivas de los países emergentes.

 

Así, quedaremos a merced de las novedades de la imprevisible política de la nueva Administración de Estados Unidos, la cual abarca desde las tensiones con Irán hasta los rifirrafes con el FMI a cuenta de las opiniones del organismo respecto a la reforma fiscal estadounidense. No obstante, las palabras de Trump y sus posicionamientos, a veces, tienen un impacto todavía más directo en los mercados. Por ejemplo, el presidente de Estados Unidos ha sido capaz de generar dudas en el mercado de 3,8 bill. $ de bonos municipales del país, el cual sufría en la semana hasta el 4 de octubre las primeras salidas desde julio.