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Miércoles, 12 de diciembre de 2018
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Publicado en NOTICIAS DESTACADAS Jueves, 04 de octubre de 2018 08:30

La rentabilidad del bono 10 años estadounidense experimenta su mayor alza en 19 meses

Juan J. Fdez-Figares (Link Securities) | Las principales bolsas europeas cerraron ayer al alza, animadas por el “pequeño paso atrás” que en materia presupuestaria perece estar dispuesto a dar el gobierno populista italiano.

 

Así, la noticia de la que nos hacíamos eco ayer en nuestro comentario de que el nuevo Ejecutivo italiano había optado por cambiar su estrategia en lo que hace referencia al déficit y, en lugar de mantenerlo en el 2,4% en los próximos tres años, barajaba la posibilidad de irlo reduciendo paulatinamente, hasta situarlo en el 2% en 2021, sirvió para tranquilizar algo los ánimos en los mercados financieros italianos, tanto en los de bonos como en la bolsa, tranquilidad que se extendió al resto de plazas europeas. En este sentido, destacar que durante la sesión hubo rumores de que el ministro de Finanzas Tria seguía “empujando” para situar el déficit público en el 2% con el respaldo del presidente de la nación, Sergio Matarrella, quien, en última instancia, podría incluso llegar a vetar el mencionado presupuesto. Vemos complicado que se cumpla este segundo escenario, sobre todo por las declaraciones recientes de los líderes de los dos partidos populistas que soportan el Gobierno en el sentido de que no darán un paso atrás. Sin embargo, y con objeto de calmar a los mercados finalmente estos mismos líderes han accedido a que el déficit público se vaya reduciendo en los próximos años, incluso más de lo anticipado, algo que en el corto plazo no compromete sus promesas electorales. Así, el Gobierno italiano adelantó ayer que el déficit público se situará en el 2,4% en el 2019, en el 2,1% en el 2020 y en el 1,8% en el 2021. De momento creemos que este anuncio debe servir para dar una tregua a los bonos y a la Bolsa italiana.

 

Así, ayer la prima de riesgo italiana se relajó sensiblemente, mientras que los bancos cotizados en la Bolsa del país recuperaban algo del terreno cedido en los últimos días, arrastrando tras de sí al resto del mercado. Este mejor tono de los mercados financieros italianos se extendió, como hemos señalado, al resto de plazas europeas, en una jornada de escasa actividad en la que se dejó notar el hecho de que los mercados alemanes se mantuvieron cerrados por la celebración en el país de la fiesta nacional.

 

En Wall Street la noticia del día fue el fuerte descenso del precio de los bonos del Tesoro a lo largo de toda la curva de tipos, lo que impulsó con fuerza al alza sus rentabilidades, especialmente en los plazos más largos, lo que también permitió que la curva aumentara su inclinación. Así, la rentabilidad del bono 10 años experimentó su mayor alza en 19 meses, situándose a su nivel más elevado desde julio de 2011. Por su parte, la del 30 años subía también con fuerza hasta alcanzar su nivel más alto en cuatro años. Por su parte, la del 2 años también repuntaba, situándose a su nivel más elevado desde 2008. Detrás de esta reacción de los bonos hubo varios factores:

 

  • La fortaleza mostrada por los indicadores macro publicados en el día: a) las cifras de creación de empleo privado dadas a conocer por la procesadora de nóminas ADP superaron con creces lo esperado por los analistas y b) los índices adelantados de actividad del sector servicios del mes de septiembre vinieron a colaborar que el fuerte crecimiento económico estadounidense, de momento, continuará en los próximos meses.

 

  • Las declaraciones del presidente de la Reserva Federal (Fed) mostrándose muy optimista con el devenir de la economía estadounidense y dando a entender que los tipos de interés todavía están lejos de su nivel neutral.

 

  • La presión de los “cortos” sobre el bono 10 años estadounidense, que se acrecentó por factores de tipo técnico al superar la rentabilidad de este activo el 3,12%.

 

Destacar que el comportamiento de los bonos condicionó en gran medida la evolución de la Bolsa a lo largo de la sesión en Wall Street. En un principio los positivos datos macro comentados impulsaron al alza a los índices, aunque al final de la sesión se convirtieron en un lastre para los mismos, provocando que estos, a pesar de cerrar con avances, lo hicieran lejos de sus máximos del día. En este escenario de fuerte crecimiento y de rentabilidades son los bancos los más favorecidos, como se pudo comprobar ayer ya que fueron éstos y los valores del sector de la energía –el precio del crudo volvió a subir con fuerza a pesar de que los inventarios de petróleo semanales subieron mucho más de lo esperado en Estados Unidos– los valores que mejor se comportaron. En sentido, contrario, los de corte defensivo como las utilidades o los de consumo básico, que compiten con los bonos por el favor de los inversores, se quedaron rezagados.

 

Esta madrugada el fuerte repunte de la rentabilidad de los bonos estadounidenses y la fortaleza del dólar, que convierte estos activos en opciones atractivas de inversión, pudiendo provocar nuevas repatriaciones de capital con el consiguiente impacto negativo en las economías emergentes, ha provocado la debilidad de las bolsas asiáticas –recordar que el mercado chino estará cerrado toda la semana por festivo–. Igualmente, los futuros de los índices estadounidense muestran significativos descensos, lastrados por el mismo factor. Todo ello nos hace apostar por una apertura a la baja de las bolsas europeas, mercados que, a falta de otras referencias de calado, se moverán durante toda la mañana al son que marquen los futuros de los índices estadounidenses. Posteriormente, será la apertura de Wall Street la que determine la tendencia de cierre que adopten las bolsas europeas. Si continúa la venta masiva de bonos en Estados Unidos habrá tensión en las bolsas, con los valores de los sectores de corte más defensivo como principales damnificados.