Usamos cookies propias y de terceros para mejorar servicios y mostrarle publicidad de su preferencia mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso.

Miércoles, 12 de diciembre de 2018
Pulse en el valor para ver ratios >
Publicado en NOTICIAS DESTACADAS Miércoles, 10 de octubre de 2018 08:30

El déficit público que pretende Italia no se cumplirá: el crecimiento económico no llegará al 1,5%

Juan J. Fdez-Figares (Link Securities) | Los principales índices bursátiles europeos cerraron ayer con avances tras una sesión de continuas “idas y vueltas”, en la que los mercados financieros italianos “marcaron el paso” al resto.

 

Así, y tras un comienzo alcista, poco a poco los principales índices bursátiles de la región fueron perdiendo terreno a medida que los hacían los bonos italianos –la rentabilidad del 10 años llegó a tocar el 3,6% en momentos puntuales de la sesión–. Este repunte de las rentabilidades de la deuda italiana arrastró tras de sí a la Bolsa de este país, con los bancos como principales damnificados. Este giro a la baja de los mercados italianos arrastró tras de sí al resto de bolsas europeas. Sin embargo, la intervención del ministro de Finanzas italiano ante un comité del congreso para dar a conocer las líneas maestras de la futura política fiscal del Ejecutivo tuvo “un efecto balsámico” en los mercados y eso que Tria no dio síntomas de que su Gobierno fuera a echar marcha atrás. Es más, se mostró preocupado por el repunte de las rentabilidades de los bonos italianos y dijo que su Gobierno, de generar este hecho una crisis financiera, haría todo lo que fuera necesario para afrontarla. Entendemos que lo más racional sería evitar generar esa crisis, pero eso es otra historia.

 

Así, y tras la intervención de Tria, las bolsas europeas giraron al alza, lideradas por la italiana. También los bonos italianos se relajaron, alejándose sus rentabilidades de los niveles más altos de la jornada, niveles estos que no se habían alcanzado en más de cuatro años, tras la crisis del euro. Seguimos pensando que el enfrentamiento entre el gobierno populista italiano y sus socios en la UE está servido, y que es muy factible, salvo sorpresa, que se intensifique cuando el próximo lunes 15 el Ejecutivo italiano presente sus presupuestos 2019 a la Comisión Europea (CE).

 

Al cierre, y como hemos señalado, los principales índices europeos lograron terminar con avances, aunque se mostraron incapaces de revertir las pérdidas que sufrieron durante la sesión del lunes. Los valores relacionados con el petróleo, las materias primas minerales y los tecnológicos lideraron en esta ocasión las alzas, con muchos inversores aprovechando el fuerte castigo que recibieron algunos de estos valores durante la sesión precedente para tomar posiciones. No obstante, y como se pudo observar el lunes, los inversores siguieron tomando beneficios en algunos de los valores que mejor lo han hecho este año como fue el caso ayer de Ence (ENC), cuyas acciones cedieron casi un 5% durante la jornada.

 

En Wall Street la sesión fue tranquila, algo que facilitó el hecho de que los bonos estadounidenses recuperaran terreno durante la jornada, tras un inicio de sesión en la que mostraron algo de debilidad. Así, la rentabilidad del bono 10 años llegó a alcanzar su nivel más alto en 7 años al comienzo de la misma para luego “relajarse” y terminar por debajo del nivel de cierre del lunes. En este mercado los valores industriales se convirtieron en un lastre, tras advertir la compañía PPG Industries que no alcanzaría sus objetivos de resultados como consecuencia del incremento del coste de las materias primas, en especial el del petróleo –la compañía produce pinturas y recubrimientos industriales–. Los inversores optaron por extrapolar este hecho al resto del sector industrial el cual, junto al de materiales, se convirtió ayer en un lastre para los índices. Los bancos también tuvieron un mal día por el retroceso de las rentabilidades de los bonos, mientras que el sector energético era el que mejor lo hacía, aprovechando un nuevo repunte del precio del crudo. En este sentido, señalar que el inminente paso del huracán Michael por el sur del país ha provocado el cierre de capacidad de producción de crudo en la región, por aproximadamente 320.000 barriles al día. 

 

Hoy nuevamente Italia focalizará la atención de los inversores. En este sentido, señalar que ayer el Comité de Presupuesto del Parlamento italiano dijo que no podía respaldar la estimación de crecimiento económico del 1,5% que incluye el Gobierno en su cuadro macro para 2019, que sirve de base para los presupuestos, y agregó que espera que el crecimiento sea "varias décimas” más bajo. Esta afirmación está muy en línea con lo que veníamos advirtiendo desde hace días: que el déficit público del 2,4% que reflejan los presupuestos 2019 elaborados por el Gobierno italiano no se cumplirá ya que el crecimiento económico del país se acercará más al 1% que al 1,5% que recoge el Ejecutivo en sus proyecciones. Entendemos que la declaración del Comité de Presupuestos es un duro golpe a la credibilidad de los presupuestos del país, algo que hoy esperamos que se refleje en una nueva caída de los bonos soberanos italianos y en un repunte de sus rentabilidades, lo que es muy factible que acabe arrastrando también a la bolsa del país y al resto de mercados de renta variable de la región. Esperamos la reacción de los líderes populistas italianos a esta declaración, así como algunos comentarios al respecto de las autoridades de la UE. 

 

Por tanto, apostamos hoy por un inicio de la sesión entre plano y ligeramente bajista en Europa, con Italia como principal referencia. El sector bancario italiano es factible que vuelva a estar bajo presión, siendo complicado que el resto del sector europeo obvie este hecho.

 

Por lo demás, señalar que en la agenda macro del día destaca la publicación en Francia, Italia y en el Reino Unido de la producción industrial de agosto y, ya por la tarde, en Estados Unidos del índice de precios de la producción (IPP) del mes de septiembre. Una relajación de este indicador de precio podría favorecer el comportamiento de los bonos estadounidenses y la caída de sus rentabilidades, lo que daría un respiro a la Bolsa de este país, algo que también agradecerían el resto de mercados bursátiles mundiales.