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Viernes, 26 de abril de 2019
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Felipe López- Gálvez (SelfBank) | Las bolsas europeas han iniciado la Semana Santa con suaves subidas en una sesión sin demasiadas referencias. El Ibex ha sumado un 0,26% (hasta los 9.497 puntos) y abrirá mañana con el objetivo de recuperar la cota psicológica de los 9.500 puntos. En el resto de Europa hemos visto ligeros repuntes en las bolsas de París (+0,11%), Milán (+0,19%) y Fráncfort (+0,17%)

J.J.Fdez-Figares | Los mercados de valores europeos afrontan una nueva semana que vendrá marcada por su menor duración debido a la celebración de la Semana Santa, Festividad que hará que a partir del miércoles algunas bolsas de la región comiencen a cerrar, no abriendo la mayoría de ellas el Viernes Santo y manteniéndose cerradas, además, hasta el martes de la semana próxima.

Intermoney | A pesar de los estímulos al crédito, el escenario del gigante asiático sigue siendo acorde con una progresiva moderación de la actividad como será recordado por los datos que conoceremos en los próximos días. El máximo exponente de ello será el freno del PIB durante el 1tr19 hasta 6,3% a., si bien a corto plazo los datos chinos respaldarán que las autoridades están siendo capaces de modular el freno económico. Una situación que será avalada por la estabilidad de los avances de las ventas minoristas en marzo (+8,2% a.) y la aceleración de la producción industrial hasta 5,9% a .

 

Sin dejar la actualidad china, tampoco debemos olvidar que el enfrentamiento comercial con EEUU aún no está resuelto, aunque ambas partes enfaticen que las negociaciones continúan progresando adecuadamente. Los avances son escasos y la información escueta, pero, durante el fin de semana se conocía que los negociadores habrían moderado las demandas de que China frene los subsidios industriales como condición para un acuerdo comercial luego de una fuerte resistencia de Pekin. Hay que recordar que los subsidios industriales y las exenciones fiscales se centran sobre las empresas estatales y los sectores considerados estratégicos para el desarrollo a largo plazo. Los negociadores de los Estados Unidos se habrían resignado a asegurar menos de lo que quisieran para frenar esos subsidios y se centran en otras áreas donde consideran que las demandas son más alcanzables. 

 

De momento, el viernes, conocíamos que en el acumulado del año el superávit comercial en materia de bienes de China con EEUU suma 42,02 mm. $, luego el problema sigue muy vivo. Junto a estos datos, también conocíamos que el superávit de la balanza comercial de China alcanzaba 32,6 mm $ en marzo; un dato que ofrecía claroscuros ya que las exportaciones en dólares aumentaban un 20,7% a., contrastando con el descenso del -7,6% a. de las importaciones que servía para respaldar el mantenimiento de ciertas dudas hacia la actividad.

 

En la esfera asiática tampoco debemos olvidar las novedades provenientes de Japón y más en un momento en el que el debate en torno a la idoneidad de posponer o no la subida del IVA programada para octubre se aviva. Las autoridades niponas han aplazado el aumento en dos ocasiones y, a pesar de que el primer ministro, Shinzo Abe, ha confirmado que octubre será cuando se aumente al 10%; la debilidad de la economía japonesa puede hacer que vuelva a posponerse la fecha.

 

Más allá de Asia, en EEUU, las comparecencias de los distintos miembros de la Fed no aportarán mucho ya que en la mayoría de ellas aflorará un discurso cuyo trasfondo estará impregnado por la prudencia. No obstante, en intervenciones como las de Rosengren y Kaplan se tratará de limar la importancia del aplanamiento de las curvas, contrastando con el tono extremadamente prudente de otras intervenciones como las de Bullard, Bostic o Evans. 

 

Por otra parte, el miércoles, el Libro Beige de la Fed pasará a un segundo plano siendo más interesantes algunas de las referencias macro de la semana, como las ventas minoristas estadounidenses de marzo y su repunte del +1,1% m. No obstante, el dato relevante será el excluido ventas de automóviles y éste también avanzará un 0,9% trim., si bien esto no evitará que caigan en términos trimestrales. 

 

En EEUU, junto a las ventas minoristas, la otra gran referencia de interés será la producción industrial de marzo cuyo avance del 0,3% m. no deberá ser menospreciado al ser respaldado por la actividad manufacturera. Por otro lado, la acentuación del déficit comercial de EEUU hasta 53,2 mm. $ en febrero será apoyado por la caída de las ventas de bienes estadounidenses a China con respecto a febrero de 2018. 

 

La reactivación de las construcciones iniciadas y los permisos de construcción de marzo (1.250 y 1.290 miles a., respectivamente), junto a los PMIs y la moderación de ambos índices (PMI manufacturero 52,0 puntos y PMI servicios 54,8) con respecto al mes anterior. Antes, el pasado viernes, otro indicador adelantado pero referente a los consumidores, daba un pequeño paso atrás. En abril, la confianza de Michigan caía hasta 96,9 como consecuencia del retroceso de las expectativas hasta 85,8, sobresaliendo la peor percepción hacia el empleo o el deterioro de los planes de compra de automóviles. No obstante, en ambos casos, tanto en lo referente a las expectativas como al índice general de Michigan, estábamos ante cifras todavía sólidas.

 

En cuanto a Europa, las cuestiones relativas al “Brexit” nos darán un respiro por el parón en el Parlamento británico, permitiendo así que los indicadores macroeconómicos cobren algo de interés en el Reino Unido. Entre estos, se encontrarán los relativos al mercado laboral que seguirán confirmando la resistencia de la economía de Gran Bretaña con la tasa de paro ILO en mínimos de 70 años (3,9%), mientras que el avance de los salarios en términos reales alcanzará el 1,9% a. al beneficiarse del respiro dado por la inflación desde octubre. No obstante, dicho respiro volverá a perder intensidad en marzo, pues el IPC británico repuntará tímidamente hasta 2,0% a. Por último, las ventas minoristas en Reino Unido cederán un -0,1% m., también en marzo, si bien la tasa trimestral y su buen desempeño será la referencia a tener en cuenta y reincidirá en la resistencia de la economía británica.

 

En cuanto a la UEM, el IPC de marzo confirmará su ralentización hasta +1,4% a. sin que el avance de los precios energéticos sea capaz de compensar el deterioro en los servicios vinculado con el distinto calendario vacacional entre 2018 y 2019, conocido como efecto Semana Santa en países como España. Empero, el dato estrella serán los PMIs de la Eurozona y, en concreto, los índices manufactureros. En este punto, al margen del agregado de la zona euro (48,5 puntos), no habrá que perder detalle del PMI manufacturero germano y, en ambos casos, la leve mejoría se fundamentará en la estabilización del sector del automóvil y las primeras señales respecto a la reactivación de los pedidos en la parte final de la primavera. De hecho, ciertas empresas del sector de bienes intermedios, como la industria química, estarían siendo apercibidas por sus clientes de un potencial revivir de los pedidos en los próximos meses.