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Miércoles, 13 de diciembre de 2017
Publicado en CONSENSO Sábado, 18 de noviembre de 2017 00:00

Estados Unidos: vacantes peligrosas

Pablo Pardo (Washington) | La reunión anual del Comité de Acción Política Conservadora (CPAC, por sus siglas en inglés) es un espectáculo que debería ser de asistencia obligatoria para todo interesado en la política estadounidense. CPAC es, con la posible excepción de la Asociación Nacional del Rifle (NRA, por sus siglas en inglés), el alma del Partido Republicano.

 

Pero la NRA es, debido al origen de sus miembros, más rural, de mayor edad, y más ‘masculina’ (pese a los esfuerzos de ese grupo, todavía hay muchos más hombres que mujeres que defienden el derecho a tener ametralladora). CPAC es más heterogénea. En su última asamblea anual hubo dos invitados de honor: el entonces máximo estratega político de la Casa Blanca, Steven Bannon, y el presidente Trump. Los dos están en la misma longitud de onda. Bannon dirigió la campaña en los últimos y cruciales dos meses y medio, y es el máximo responsable de la web de ultraderecha Breitbart News, financiada por Robert Mercer, el ‘número dos’ del mayor hedge fund del mundo, Rennaisance Technologies. Un hedge fund que también se encuentra entre los más exitosos de la Tierra a pesar de que –o tal vez, gracias a– que no contrata economistas. En verano, Bannon dejó la Casa Blanca y regresó a Breitbart. Y en octubre, Mercer tuvo que dimitir de sus cargos en el fondo precisamente por su involucración en política, y más en concreto en la ‘derecha alternativa’, que es lo que Bannon propugna y para muchos no es más que ultraderecha de toda la vida.

 

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