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Domingo, 22 de octubre de 2017
Publicado en INTERNACIONAL Lunes, 10 de abril de 2017 00:00

Los IPCs de Alemania, España e Italia volverán a ver tasas elevadas por el efecto 'Semana Santa'

Intermoney | Esta semana se darán a conocer las cifras de inflación en Europa, donde los IPCs finales de Alemania, España e Italia confirmarán la desaceleración de los precios en marzo a causa del “efecto Semana Santa”.

 

Así, en abril deberíamos volver a ver unas tasas de inflación más elevadas. Por otro lado, los índices ZEW de confianza de analistas e inversores alemanes no deberían registrar grandes variaciones en abril (martes), radicando las principales preocupaciones en la producción industrial de la UEM de febrero.

 

Ésta debería presentar una evolución cercana al estancamiento, pues los avances de Alemania (0,8% m. excluyendo construcción) se verán prácticamente compensados por los descensos de España (-0,2% m.) y Francia (-0,6% m. en las manufacturas).

 

En consecuencia, se cumplirá el escenario previsto por el BCE, cuyas últimas actas reflejaban que, pese a su tono algo diferente, se consideraba prematura “la eliminación del sesgo a la baja sobre los tipos de interés de la guía a largo plazo formulada por el Consejo, ya que seguía existiendo un riesgo considerable en torno a las perspectivas económicas y la solidez de la convergencia de la inflación”. Asimismo, se señalaba que cambios en la hoja de ruta podrían dar lugar a “movimientos excesivos en los tipos de interés de mercado y endurecer las condiciones financieras” en una magnitud que iría en contra de la estabilidad de precios. De hecho, Mario Draghi indicaba que “los tipos de interés seguirán en el nivel actual o más bajos durante un periodo de tiempo extenso y bien pasado el horizonte de las compras”, mientras que Peter Praet apuntaba que la generación de “ruido” en torno a una potencial subida de tipos podría tener efectos negativos sobre los beneficios ya logrados con el QE.

 

De esta manera, la próxima semana (más corta de lo habitual en Occidente debido al cierre de los mercados por festividades) debería presentarse con pocos movimientos en la deuda pública europea, dado que los últimos mensajes lanzados desde el BCE apuntan a que éste no “moverá ficha” en el próximo encuentro de finales de mes. Tampoco deberían darse grandes oscilaciones en los treasuries ante unas referencias macroeconómicas que seguirán respaldando la progresividad de la Fed y a la vista de la comedida reacción de los T-Notes a los datos de empleo del viernes.

 

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