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Miércoles, 17 de enero de 2018
Publicado en INTERNACIONAL Lunes, 08 de enero de 2018 00:00

Las claves del 2018: crecimiento y normalización en Bolsa

Marta Pérez | El escenario base para 2018 es la revalorización de las bolsas a nivel mundial gracias a un crecimiento económico global sostenido (+3,6% según las proyecciones del FMI), y sincronizado en todas las áreas geográficas: se espera una expansión suave de las economías desarrolladas y una mayor aceleración económica en los países emergentes, como en los casos de Brasil y Rusia, donde ya se ha confirmado la salida de la recesión. 

 

De hecho, solo seis países esperan recesión para este año: Guinea Ecuatorial (-7,8%), Venezuela (-6%), Nauru (-3,9%), Sudán del Sur (-3,4%), Puerto Rico (-2,5%) y Suazilandia (-0,9%).

 

El optimismo se ve reforzado por la normalización de las políticas monetarias de los bancos centrales, que, si bien seguirán inyectando liquidez al sistema, irán retirando estímulos poco a poco. La Fed ya ha subido tres veces los tipos en 2017 y se espera que siga subiéndolos durante este año hasta alcanzar la “normalidad”, aunque no muy alta (del 2%-2,25% para finales de año). Como apunta Adrià Morrón, analista de CaixaBank Research, esta normalización “apoyará un aumento gradual de los tipos de interés de la deuda soberana estadounidense y, al menos en la primera mitad del año, será favorable para el dólar en el mercado cambiario”.

 

Mientras tanto, el BCE va a moderar la compra de deuda, pero la mantendrá en vigor hasta septiembre de 2018 a un ritmo de 30.000 millones de euros mensuales. “Esperamos que los tipos de intervención no suban hasta mitad de 2019, pero es posible que el tipo de depósito sea alterado un poco antes, en el primer trimestre de 2019”, dice Natalia Aguirre, directora de análisis de Renta 4.

 

Buenos resultados empresariales

 

Al cierre de 2017, el mercado bursátil español había ganado un 7,4% respecto al cierre de 2016, en su mejor año desde 2013 y el Dow Jones neoyorquino se ha disparado un 25%. Se espera otro año de crecimiento a doble digito en los resultados empresariales. Todo esto conforma un entorno positivo para la renta variable, cuyas valoraciones son razonables en términos históricos y siguen siendo muy atractivas en comparación con la renta fija.

 

Sin embargo, habrá que ser selectivos a la hora de decantarse por sectores y valores. Las apuestas de Juan J. Fdez-Figares, director de análisis de Link Securities, centrándose en las bolsas europeas, serían: los valores de corte cíclico relacionados con las materias primas minerales y el petróleo, grandes compañías de construcción e infraestructuras, el sector del automóvil, y los bancos, sector que “a medida que avance el ejercicio y que los bancos centrales vayan acelerando la retirada de estímulos, se irá animando en bolsa”.

 

En cuanto a la renta fija, los beneficios vendrían a través de posiciones cortas, teniendo en cuenta que el bono alemán está a tipos casi cero, a la espera de un cierto repunte del eurobono. Como apunta ATL Capital, se han dado revalorizaciones muy positivas de la renta fija de alto rendimiento, lo que ha contribuido a los buenos resultados de las carteras que lo incorporan, pero su escaso margen de ganancia viene acompañado de un mayor nivel de riesgo. Además, en el escenario de normalización de la política monetaria es normal que suban las TIRes de la renta fija, aunque sea moderadamente.

 

También debemos tener en cuenta que a medida que se vaya retirando liquidez, la volatilidad, que no ha estado casi presente en el ejercicio anterior, volverá. Probablemente, el estallido de la burbuja de la deuda provoque alteraciones en el conjunto de las bolsas, aunque a menores niveles que en 2007. En Estados Unidos ya supera el 100% del PIB y desde Bankinter esperan que siga aumentando a medida que se hagan más evidentes las consecuencias de la reforma fiscal aprobada por Trump a finales de 2017.

 

Entre los demás factores desestabilizadores, el principal es la incertidumbre geopolítica, con elecciones en países como Italia o Brasil, así como la falta de acuerdo para formar gobierno en Alemania, el tema catalán en España, o la tensión nuclear entre Estados Unidos y Corea del Norte. También hay que tener en cuenta la situación en Oriente Medio: un aumento del precio del crudo provocaría un aumento inesperado de la inflación, que se espera evolucione al alza, aunque de forma moderada. En Estados Unidos será más alta, con un mercado de trabajo cerca del pleno empleo, lo que provocará subidas salariales, situándose en el entorno del 2%. Por el contrario, en la Eurozona y Japón, la inflación va a seguir claramente por debajo de los objetivos.

 

Como conclusión, para 2018 los analistas esperan un comportamiento favorable de los mercados de renta variable, sobre todo del Eurostoxx y del Ibex 35, con revalorizaciones que podrían estar por encima del 10%.  

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