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Lunes, 19 de febrero de 2018
Publicado en INTERNACIONAL Martes, 16 de enero de 2018 08:15

El IPC de Alemania ratifica su moderación, aunque los riesgos futuros en los precios son alcistas

Intermoney | Las cifras finales de inflación del mes de diciembre en Alemania e Italia serán una de las pocas citas a recalcar del día, a pesar de no esperar sorpresas respecto a los cálculos preliminares.

 

De hecho, el IPCA germano ratificó su moderación hasta 1,6% a.; circunstancia que no debemos sobredimensionar ya que también conocimos la confirmación de la ligera aceleración de los precios de los servicios, los cuales avanzaban a un ritmo de 1,6% a. según las cifras bajo los estándares nacionales.

 

El enfriamiento de los índices de inflación en Alemania esconde unos cimientos más fuertes que, además, afrontan un futuro en el que los riesgos sobre los precios son alza. En el caso alemán, la semana pasada eran conocidas las ambiciosas peticiones del poderoso sindicato de la industria alemana, IG Metall, acordes con un incremento salarial del 6% y la posibilidad de recortar la jornada laboral desde 35 hasta 28 horas (durante un periodo de 2 años) para los trabajadores que tengan que hacerse cargo de hijos y familiares dependientes.

 

Las implicaciones de las anteriores propuestas sobre la competitividad son y serán la principal baza negociadora del empresariado alemán, el cual propondrá incrementos salariales más comedidos y, sobre todo, se opondrá a reducir el número de horas trabajadas. El quid del debate estará en el segundo punto, dado que con una tasa de desempleo en mínimos y 790.000 puestos de trabajo vacantes, la escasez de los recursos laborales se ha convertido en el gran desafío de los empresarios alemanes.

 

Por lo tanto, seguramente, las patronales germanas prefieran ceder en materia salarial, en especial, ante la reciente experiencia de la ferroviaria Deutsche Bahn. El año pasado, la compañía dio tres opciones a sus trabajadores: incremento de salarios, reducción del número de horas trabajadas o aumento de los días de vacaciones. Finalmente, más de la mitad de la plantilla eligió la última opción. En 2018, asistiremos a incrementos salariales de cierta importancia en Alemania; tesis reforzada por el previsible papel más activo de la SPD en la reedición de la Gran Coalición. Ahora bien, la gran cuestión es qué parte de las alzas salariales irá destinada al consumo y servirá para jugar a favor de la inflación.

 

En el promedio de los últimos cuatro trimestres hasta el 2tr17, en base a los últimos datos disponibles de Eurostat, los avances del gasto personal en Alemania han replicado en un 95% los incrementos de la renta bruta de las familias. Una relación que debería mantenerse e, incluso, podría ir a más ante un ahorro bruto de los alemanes en cifras bastante elevadas al alcanzar el 17,2% frente al 12,1% de la Eurozona. De hecho, en un momento como el actual, presidido por las perspectivas positivas hacia el desempeño económico y, a su vez, de los ingresos de las familias, cabría esperar el descenso del ahorro por motivo precaución.

 

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