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Publicado en INTERNACIONAL Jueves, 08 de febrero de 2018 08:45

La 'gran coalición' podría instalar cómodamente la economía de la Eurozona por encima del 2%

Intermoney | Las perspectivas para la economía de Alemania son positivas y las Cámaras de Comercio e Industria del país (DIHK) han revisado al alza sus previsiones de crecimiento para la actividad nacional desde 2,2% hasta 2,7% para el presente ejercicio.

 

En nuestra opinión, la anterior cifra revela cierto exceso de optimismo, si bien en IM creemos que el presente año será bueno para la actividad germana traduciéndose en un avance de la misma del 2,2-2,3%. Una cifra que no es incompatible con las positivas perspectivas para la inversión apuntadas por las Cámaras alemanas que, además, señalaban que el 54% del empresariado germano considera positivo el momento actual frente al 6% que lo tilda de negativo. Sin embargo, en este entorno optimista, no debe menospreciarse la escasez de mano de obra cualificada en Alemania y que limitará su capacidad de crecimiento.

 

En paralelo y sin dejar Alemania, una vez que el acuerdo de gobierno entre la CDU/CSU y la SPD está pendiente de los últimos flecos, habrá que estar muy atentos al sentir de los 464.000 militantes socialdemócratas de los que dependerá la última palabra. En las últimas semanas, el aumento de las afiliaciones al SPD ha llevado a plantear el posible rechazo al acuerdo y esta posibilidad no debe menospreciarse, ante la división mostrada por los responsables del SPD a la hora de apoyar las conversaciones con los conservadores.

 

De momento, la posibilidad respecto a que una voz laxa del SPD ocupe el cargo de ministro de Finanzas, ayudaba a reforzar el enfriamiento del euro, al tiempo que el acuerdo en Alemania sería positivo para el conjunto de la zona euro. En 2017 y de acuerdo con las cifras preliminares, el superávit público germano alcanzó el 1,2% del PIB que equivale a 38,4 mm. €; cantidad que ahora sería puesta en valor mediante el estímulo de la inversión, el aumento del gasto público y el ajuste de impuestos. Una circunstancia que no pondría en peligro las finanzas alemanas, pues su deuda pública se reducía en 2017 hasta rondar el 65% del PIB.

 

Además, el mayor protagonismo de la SPD en el terreno económico permitiría a la zona euro dejar atrás el déficit de consumo e inversión promovido por la ortodoxia de los anteriores gobiernos alemanes. La necesidad de ajustes en países como España o Portugal era indudable, pero también que países con excesivos superávits por cuenta corriente como Alemania u Holanda pusieran coto a esta situación. El problema es que los primeros acabaron haciendo sus deberes y los segundos no, situándose el superávit por cuenta corriente acumulado a 12 meses de la UEM en el 3,5% del PIB (386,1 mm. €) en noviembre frente al -1,51% de diciembre de 2008.

 

En otras palabras, existe margen para “soltar algo la correa” en la Eurozona y, de ratificarse el acuerdo CDU/CSU-SPD, puede tomar forma esta posibilidad y llevar a que el crecimiento del área se sitúe cómodamente por encima del 2% en 2018.

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