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Sábado, 22 de septiembre de 2018
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Publicado en NACIONAL Viernes, 06 de julio de 2018 10:00

La eficiencia de la banca española en el 49% frente a una media europea del 60%

José Luis M. Campuzano (AEB) | La ratio de eficiencia en banca relaciona los ingresos alcanzados con los costes asumidos para obtenerlos. Cuanto más bajo el nivel, más eficiente.

 

 

 

La clave para ser más eficiente pasa por una combinación de estos dos factores: ingresos al alza y/o gastos a la baja. Los resultados del primer trimestre incluían la estimación de la eficiencia de los bancos españoles, situada en niveles de 49%. Mejores niveles de eficiencia que la media europea, que se mantienen cercanos al 60%. Pero la diferencia es más llamativa al compararlos con los bancos de las tres principales economías de la Eurozona, donde la ratio oscila entre el 65-80%.

 

 

La eficiencia es clave para los bancos, como también lo es ofrecer el mejor servicio a sus clientes. La eficiencia por tanto no debe valorarse solo como una condición necesaria para mejorar los resultados. Es fundamental que sean sostenibles. Y esto solo se consigue con la confianza y satisfacción de los clientes. En calidad como también en coste y tiempo.

 

Los clientes piden a los bancos lo que mismo que demandan en su vida diaria: calidad, rapidez, comodidad, transparencia y a un coste adecuado. La eficiencia en el servicio incluye todo lo anterior, mejorando también el proceso de transformación interna de los bancos. La mejora en la rentabilidad conseguida posibilitará la inversión necesaria para seguir respondiendo a la creciente demanda de los clientes por productos y servicios de mayor valor añadido. Eficiencia operativa, rentabilidad y satisfacción del cliente van por tanto de la mano.

 

Los resultados de los bancos españoles se apoyaban en su mayor parte en un descenso de las provisiones y en menores gastos. Mientras los ingresos estaban presionados por tipos de interés nulos y la continuidad en el ajuste de la deuda acumulada por familias y empresas. La elevada competencia en el sector financiero, bancos y empresas que dan servicios bancarios, al mismo tiempo que la estricta regulación en las entidades de crédito también suponen evidentes retos para mejorar los ingresos.

 

La tecnología ayuda en la mejora de la eficiencia. Y refuerza la demanda que hacen los clientes por una aproximación multicanal a u banco. La transformación digital del sector financiero es un hecho innegable. Un nuevo mundo que ofrece evidentes oportunidades a los bancos y donde el cliente es al final el principal beneficiado.  

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