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Martes, 24 de octubre de 2017
Publicado en OPINION Jueves, 20 de abril de 2017 00:00

Telefónica empieza a recuperarse en Bolsa con Álvarez-Pallete ¿Será duradero?

Fernando Barciela | Los últimos años no han sido propiamente excelentes para la primera operadora española. Desde los casi 18 euros que la compañía valía en el 2011, Telefónica no paró de bajar hasta los menos de 8 que valía en el pasado noviembre y diciembre.

Este año, sin embargo, su remontada ha sido tan fuerte que el valor está ahora mismo sobre los 10,3 euros, lo que significa que ha ganado nada menos que un 31% desde mínimos del año pasado. Tanto que Telefónica ha sido la empresa europea de telecomunicaciones que mejor comportamiento ha tenido dentro del sector en los últimos meses.

 

Parte de ese ascenso se debe a una series de razones, que han llevado las bolsas, en general, y la española, en particular, a escalar estas últimas semanas: mejores perspectivas macro, el apetito de los inversores por la renta variable española, la prórroga del programa de compra de bonos corporativos del BCEy la firmeza de la recuperación en Latinoamérica.

 

No hay que obviar, no obstante, el ya llamado ‘efecto Pallete’. Por fortuna o casualidad, las cosas parecen estarle saliendo bien al actual presidente ejecutivo de la operadora, José María Álvarez-Pallete, 53 años, que sucedió en el puesto a Cesar Alierta justo hace un año, en abril del 2016. Su logro más importante ha sido la venta del 40% de Telxius al fondo KKR, lo que le permitirá reducir la deuda de la operadora en el primer semestre en 4.625 millones de euros hasta el umbral de los 47.000 millones.

 

El fuerte endeudamiento de Telefónica es uno de los temas más graves con los que se enfrenta el presidente. Esta alcanzaba a finales del 2016 los 52.600 millones.

 

Tampoco le ha ido mal el año en términos generales. La compañía logró un beneficio de 2.369 millones de euros, casi cuatro veces más que el año anterior, producto de una serie de medidas adoptadas.

 

Y eso que inicialmente se abatieron sobre él toda una serie de problemas. Nada más llegar, en mayo del 2016, Bruselas prohibía la venta de O2 a Hutchison Whampoa, una operación con la que esperaba reducir fuertemente la deuda ya que le iba a reportar un mínimo de 13.000 millones de euros. Una situación que, sumada al Brexit y a la caída de la libra, generó un ambiente casi depresivo en los despachos de mando de la operadora.

 

Unos meses después, en septiembre, se veía obligado a suspender la salida de Telxius a Bolsa, ante la inapetencia de los inversores. Ante las dificultades para reducir el pasivo, Álvarez-Pallete se vio obligado a recortar el dividendo desde 0,75 a 0,4 euros por título. Una decisión arriesgada, que Alierta no se había atrevido a adoptar.

 

Lo curioso es que, pese a que este tipo de medidas, suelen ser mal recibidas por el mercado, en este caso no fue así. Los inversores la consideraron aceptable, e incluso necesaria.

 

La cuestión es si el nuevo presidente va a poder mantener las expectativas que sus acertadas decisiones han suscitado entre los inversores. Por lo pronto tendrá que seguir reduciendo deuda, haciendo desinversiones.

 

Uno de los problemas de la compañía, sin embargo, es que ha estado perdiendo negocio y cuota de mercado en casi todos sus mercados. En 2016, perdió cuota de mercado en móviles prácticamente en todos sus mercados, desde España a Alemania pasando por el Reino Unido y buena parte de Latinoamérica. En el mercado fijo, la operadora bajó su cuota en todos los países en los que opera: España, Argentina, Brasil, Chile, Perú y Colombia.

 

En la compañía atribuyen parte de esta pérdida a su decisión de subir precios. Esa decisión se adoptó, sin embargo, solo en algunos mercados, sobre todo en España donde subió el precio a los clientes de sus packs convergente Fusión (móvil, fijo, internet y TV), algo que había dicho que no haría. En otros, las pérdidas han sido consecuencia pura y sencillamente de que la competencia ha logrado ganarle terreno.

 

La gran incógnita, sin embargo, estriba en lo que va a hacer realmente Álvarez Pallete, que ha sido elegido mejor CEO de España en 2016 por la revista Forbes, con el modelo de negocio.de la operadora.

 

El mensaje que envía Telefónica, y que se ha visto reforzado con Álvarez Pallete, es que la compañía está haciendo una transición de los servicios de voz a los de datos de valor añadido. Estrategia que explica la compra de Canal +, para reforzar su área de televisión.

 

Telefónica ha anunciado, por ejemplo, que invertirá 100 millones de euros al año en la producción de contenidos, series, por ejemplo, en un esquema parecido al de Netflix. La operadora ha abierto, en paralelo, nuevas líneas de negocios en este terreno

 

La cuestión es que la estrategia de entrar en contenidos no es nueva. Telefónica lleva años ensayando con este tema. La gran incógnita es si será Álvarez-Pallete el que consiga que esta estrategia fructifique y se convierta en ingresos tangibles para la operadora.

 

Esto porque los segmentos convencionales, fijo, móvil e Internet, están más que maduros y es difícil ver cómo, al menos en los mercados más desarrollados, la compañía podrá seguir subiendo precios. A fin de cuentas, los ingresos de la operadora se incrementaron solo un 1,3% en el año pasado. Subir ese ritmo de obtención de ingresos no resulta nada fácil.  

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