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Publicado en OPINION Viernes, 19 de octubre de 2018 08:00

EEUU: esperando al impeachment

Pablo Pardo (Washington) | Oiremos hablar mucho del voto de no confianza a Trump antes de las elecciones de noviembre, pero la posibilidad de impeachment es remota: su respaldo entre los votantes republicanos es del 90%, más incluso que la de Reagan.

 

En la mitología periodística y política mundial, la palabra ‘impeachment’ –que significa juicio político– está cargada de sentido. En la ciudad de Washington, donde se da esa curiosa figura política, su importancia es mucho menor.

 

En la práctica, el ‘impeachment’, en sí mismo, no es más que un voto de no confianza al presidente de Estados Unidos por la Cámara de Representantes, una de las dos que constituyen el poder legislativo de ese país. Ni más ni menos. Bill Clinton fue sometido a un ‘impeachment’ en 1998 por el archifamoso caso Lewinski. No pasó nada. También lo fue Andrew Johnson. Ninguno de los dos vio terminada su carrera política. Siguieron en la Casa Blanca. Y, en el caso de Clinton, la dejó con un nivel de popularidad récord. En el caso de Richard Nixon, dimitió antes de que se llevara a cabo el ‘impeachment’.

 

¿Por qué el ‘impeachment’ es tan irrelevante? Porque, a pesar de lo grandilocuente de su formulación –solo se puede producir cuando el jefe del Estado y del Gobierno ha cometido “graves delitos y faltas”– no tiene consecuencias políticas o institucionales. Eso sí, puede tenerlas. Pero, para ello, es necesario que el ‘juicio político’ pase a la otra cámara, el Senado, y que esta lo apruebe por una mayoría de dos tercios. Y es sencillamente imposible que haya 67 senadores que voten a favor de echar al Presidente. Por el contrario, en la Cámara de Representantes, el ‘impeachment’ solo necesita mayoría absoluta. 

 

La palabra ‘impeachment’ puede empezar a aparecer en los titulares de manera masiva a partir del mes que viene, y convertirse en una de las estrellas de la actualidad mundial en 2019. La razón son las elecciones legislativas que Estados Unidos celebra el 6 de noviembre. Ese día, los estadounidenses eligen a los 535 miembros de la Cámara de Representantes, más 35 de los 100 miembros del Senado, 39 de las 56 gobernaciones Estados Unidos (Estados Unidos está formado por 50 estados, cinco territorios con características de gobierno colonial, y una ‘cosa’ que es el Distrito de Columbia, donde está Washington, que tiene un estatus híbrido). Además, nombrarán a miles de cargos políticos de importancia institucional menor. Pero donde está la atención concentrada es en la Cámara de Representantes y, en menor medida, en el Senado. Estas van a ser las elecciones que marquen la política de la primera potencia mundial durante los próximos dos años, hasta las presidenciales de 2020.

 

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