Usamos cookies propias y de terceros para mejorar servicios y mostrarle publicidad de su preferencia mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso.

Martes, 04 de agosto de 2020

Pulse en el valor para ver ratios >

Publicado en GESTORES Jueves, 04 de junio de 2020 18:00

El BCE está listo para complacer a los mercados

Ulrike Kastens (DWS) | No importa cuán altas sean las expectativas del mercado, el BCE siempre se las arregla para superarlas. Ese fue el caso bajo el presidente del BCE, Draghi. Su sucesora, Christine Lagarde, tuvo algunos tropiezos al principio, pero parece que ahora está más dispuesta a mostrar que los mercados pueden confiar en ella también.

 

El banco central europeo continúa proporcionando estímulo y apoyo cuando y dondequiera que vea una necesidad. Y las necesidades son muchas, dada la profundidad de la recesión en la eurozona, ya que el BCE prevé un descenso del PIB del -8,7% en 2020 y una recuperación moderada del 5,2% para 2021. Mientras tanto, espera que la inflación se mantenga por debajo del 2% en los próximos años. No es de extrañar entonces que el BCE haya impulsado sus medidas de estímulo de emergencia más de lo esperado. El objetivo –y Lagarde lo ha repetido muchas veces– es sobre todo mejorar de nuevo las condiciones financieras. Se han deteriorado en las últimas semanas, lo que hace que sea esencial una mayor relajación de la política monetaria para que la recuperación económica continúe en los próximos meses. En opinión de los banqueros centrales de Europa, el Programa de Compras de Emergencia para Pandemias (PEPP) del BCE, con su flexibilidad, es el más adecuado para este fin. Además, al aumentar el tamaño del PEPP y prorrogarlo hasta junio de 2021, el BCE garantiza la estabilidad de las expectativas, lo que seguirá ayudando a los países periféricos a hacer frente a la crisis. Si el BCE continuó comprando al ritmo actual en el marco del programa PEPP, ahora tiene margen para hacerlo hasta la primavera de 2021.

 

Una última observación: el Tribunal Constitucional alemán declaró en su veredicto de mayo que el BCE se había excedido anteriormente en sus competencias, particularmente al no evaluar y explicar adecuadamente la proporcionalidad de sus medidas. En este contexto, la presidenta Lagarde subrayó varias veces el análisis coste-beneficio de las decisiones monetarias del BCE. Esto no altera la postura bien expresada del BCE de que sólo está sujeto a la jurisprudencia del Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas (y no a la de los tribunales nacionales individuales, incluido el del mayor Estado miembro de la zona del euro). Sin embargo, la conferencia de prensa de hoy sugiere que el veredicto alemán tendrá efectos indirectos. En particular, constituye un paso importante hacia una mayor transparencia, que en realidad podría ser bastante útil para aumentar la eficacia de la política monetaria. 

Aviso:  Acceda al contenido completo de Consenso del Mercado sumándose a nuestra Zona premium.