Usamos cookies propias y de terceros para mejorar servicios y mostrarle publicidad de su preferencia mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso.

Miércoles, 26 de febrero de 2020

Pulse en el valor para ver ratios >

Publicado en Noticias Premium Lunes, 23 de octubre de 2017 08:00

China: El suave y atado aterrizaje

Alberto Lebrón (Pekín) | La economía china es probable que cierre 2017 con un crecimiento en torno al 6,7 – 6,9%. Y según los datos disponibles, durante los tres últimos trimestres la oferta monetaria china apenas ha aumentado un 10%. Cuando en 2010 crecía al 30%, a una velocidad tres veces mayor que la del PIB.

 

Todo esto significa, en primer lugar, que la inflación se mantiene bajo control (¿inferior al 2%?). Y, en segundo, que existe menos dinero para financiar inversiones innecesarias, aquellas con las que se inflaba el PIB.

 

Ahora se crece menos, sí, pero parece que un poco mejor. Sin tantos excesos. En 2010, cuando se imprimía tres veces más dinero, la producción de cemento o acero aumentaba a tasas anuales del 20%. Ello servía para seguir creando empleo, garantizando cierta estabilidad social, a costa de una sobreoferta insostenible. Los créditos morosos, derivados del exceso de acero o cemento, amenazaban con colapsar el sistema financiero. Y tanta producción sobrante, además, daba lugar a una contaminación insoportable en muchas grandes ciudades. Todos estos problemas siguen presentes, sin duda, pero las cifras indican una inflexión. Las inversiones en acero o cemento, dada la menor oferta monetaria, ya no crecen como antes. Las de cemento, por ejemplo, descendieron un 2,7% interanual en agosto.

 

PARA LEER EL ARTÍCULO COMPLETO PUEDE ACCEDER A LA ZONA PREMIUM