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Publicado en Noticias Premium Viernes, 18 de mayo de 2018 08:52

Tipo de cambio euro-dólar: 1,21 parece bastante normal

Ofelia Marín- Lozano | El euro cotizaba a cierre de abril a 1,2 1 dólares. A aquellos que, hace poco más de un año, apostaban decididamente por la paridad les puede parece que el euro está excesivamente sobrevalorado. A quienes hace un par de meses, con el tipo de cambio a 1,25 dólares, apostaban por una devaluación adicional del dólar, hasta superar niveles de 1,30 euros, les parecerá, por el contrario, que el euro está infravalorado.

 

 

En no pocos casos, los que hace poco más de un año apostaban por la paridad son los mismos que hace un par de meses apuntaban a un tipo de cambio del orden de 1,30 dólares por euro. Las opiniones muy cambiantes, en plazos muy cortos, son cosas de los traders, en este caso, de los de divisas.

 

Pero visto con cierta retrospectiva histórica, el tipo de cambio de 1,21 dólares por euro parece bastante normal. Pronto se cumplirán 20 años de historia del euro, y su tipo de cambio ha oscilado entre un mínimo cercano a 0,80 dólares, y un máximo próximo a 1,60 dólares, con una media de 1,21 dólares, prácticamente coincidente con el tipo de cambio actual. 

 

Las oscilaciones del tipo de cambio determinan, en períodos temporales cortos como los trimestres, evoluciones de ventas o resultados expresados en euros que pueden llevar a conclusiones simples equivocadas. Ello es tanto más cierto cuánto mayor sea el peso en la actividad de una compañía europea en mercados en los que el dólar es la divisa de referencia. Que es tanto como decir en cualquier mercado fuera, si no de la Eurozona, sí por lo menos de Europa.

 

Las grandes líderes europeas de consumo e industria lo son porque son también líderes mundiales. A grandes rasgos, aunque con diferencias relevantes según casos, podríamos decir que la mitad de sus ventas se realizan en mercados de la zona euro o con divisas cuyo tipo de cambio oscila próximo a la divisa común, y la otra mitad en mercados en los que el dólar, o divisas cuyo tipo de cambio oscila con referencia al dólar.

 

Ello lleva a que, en trimestres en los que el tipo de cambio oscila de forma notable frente al mismo trimestre del año anterior (como por ejemplo el primer trimestre de 2018, en el que el euro ha cotizado, en media, en niveles un 10% superiores a los del primer trimestre de 2017), podamos ver resultados relativamente planos en euros, aunque la evolución a tipo de cambio constante haya si do claramente positiva, con crecimientos de dígito medio.

 

La gran cuestión, para un inversor a largo plazo, es determinar en qué rango de tipos de cambio se puede esperar que oscile el dólar frente al euro, para poder determinar cuál pueda ser el beneficio normalizado de las empresas de la eurozona que operan en un mercado global.

 

Ese rango de tipos de cambio sería el que suele conocerse como PPP (purchasing power parity) o paridad de poder de compra. Algunas aproximaciones simplistas (como el índice Big Mac, que tomaría el precio de dicha hamburguesa en los distintos países para comparar el tipo de cambio), se fijan en determinados productos de la cesta de la compra para hallar dicho tipo de cambio de equilibrio. Una aproximación más seria vendría de analizar a qué tipos de cambio dos empresas que se dediquen a lo mismo, sean igualmente eficientes, y operen en los mismos mercados, una europea, y la otra norteamericana, obtienen similares márgenes operativos, son igualmente competitivas. Ese sería el tipo de cambio de equilibrio, que no decantaría, en favor de una u otra orilla del Atlántico, la primacía en un mercado global.

 

En Europa hay dos compañías que explicitan, en sus memorias anuales, su estrategia de cobertura de tipos de cambio a largo plazo. Son Airbus y Safran, líderes mundiales en el mercado de los aviones comerciales y de los motores de aviación, que deben competir con sus homólogas americanas, como Boeing o Pratt & Whitney, en un mercado global que fija los precios de sus productos en dólares (mientras buena parte de los costes de las europeas son en euros). Airbus y Safran tienen carteras de pedidos equivalentes a más de ocho años de su producción anual actual, y sus planes de inversión y presupuestos de ventas deben hacerse con una perspectiv a de décadas.

 

Pues bien, Safran asegura actualmente, en el largo plazo, para la próxima década, un tipo de cambio de 1,18$ por euro, y Airbus lo hace a un tipo de cambio de 1,26$ por euro. No coinciden, pero tampoco están tan alejados. Si tomamos el punto medio de ambas estrategias (1,2 2$ por euro), prácticamente nos situamos en un tipo de cambio, el que pretendidamente hace igualmente competitivas a nuestras fabricantes de aviación y las americanas a largo plazo, bastante similar al actual, y al medio histórico.

 

El tipo de cambio actual entre el dólar y el euro parece, pues, muy próximo al nivel de equilibrio que marca la paridad de poder de compra , y es próximo también al tipo de cambio de origen del euro (1,16 $/ € ), ajustado en función del diferencial de inflación entre EE.UU. y la Eurozona.