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Martes, 18 de junio de 2019

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Publicado en NOTICIAS DESTACADAS Miércoles, 23 de mayo de 2018 08:00

EL PMI compuesto de la Eurozona se aleja de máximos pero se mantendrá en niveles de 55 puntos

Intermoney | Los PMIs serán la gran referencia de la jornada y, en especial, desde la perspectiva europea ya que su normalización en los últimos meses ha coincidido con datos peores de lo esperado a lo largo de la UEM, sobre todo, en capítulos como el consumo germano. Por lo tanto, cobra gran importancia que se confirme la consolidación de su estabilización; extremo también esperado por el consenso de mercado.

 

En un principio, se da un escenario proclive para que el PMI compuesto de la UEM arroje su mantenimiento en cifras de 55,1. Una cifra posible gracias a la estabilidad del índice manufacturero (55,2), el cual ahora cuenta con el viento a favor del respiro del euro y el cambio en la retórica y acciones en el campo comercial por parte de Estados Unidos. Dos cuestiones que pesarán positivamente en el índice manufacturero, compensando el encarecimiento del crudo cuyos efectos se verán reflejados en los precios de compra y serán puestos en valor en clave de estrechamiento de márgenes.

 

Mientras tanto, los cambios serán residuales en el PMI de servicios de la zona euro en un entorno donde el consumo debería acabar por reactivarse. Los importantes avances de los salarios en países como Alemania, se conjugan con las mejoras generalizadas del mercado laboral a lo largo de la UEM. Unas cuestiones que apoyarán el ligero repunte de la confianza de los consumidores del área euro durante el mes de mayo, de acuerdo con las encuetas de la Comisión Europea. De momento, solo conoceremos su repunte hasta 0,5 y tendremos que esperar para ahondar en la composición del dato, si bien esperamos que acabe por revelar niveles favorables de las intenciones de compra y las expectativas financieras a 12 meses.

 

A pesar de no asistir a grandes cambios, los indicadores adelantados en la zona euro serán positivos al arrojar su estabilización en niveles sólidos y acordes con tasas de crecimiento del 0,5-0,6% en la Eurozona; cifras que consideramos más acordes con la realidad del área. En esta línea, deben entenderse las apreciaciones del Bundesbank respecto a la economía germana y recogidas en su último informe mensual, apuntando la pérdida de impulso de fondo pero señalando una tasa de avance algo superior al crecimiento potencial. De forma que en el organismo se achacaba el freno de Alemania del 1tr18, principalmente, a factores excepcionales y se hacía mención a la sólida cartera de pedidos de la industria germana mientras se apuntaba que “la confianza del consumidor sigue siendo alta y el crecimiento económico mundial debería mantenerse boyante en los próximos trimestres (lo cual favorece a la exportadora Alemania)”.

 

Los mercados podrán desviar su atención de Italia, donde seguiremos atentos a la decisión del presidente del país respecto a quién será el encargado de formar gobierno. El hecho que el presidente Mattarella no entregase dicho mandato de forma inmediata al candidato de M5S y La Liga Norte, Giuseppe Conte, ha generado ciertas dudas. Sin embargo, más importante que el nombre de Conte, resulta la línea de acción de gobierno que acabe por implementarse y, a priori, esta parece que deparará importantes roces con Bruselas.

 

Las primeras propuestas conocidas vienen a “dinamitar” el recurrente superávit primario de Italia y que, por tercer año consecutivo, se situó en el 1,5% del PIB en 2017. Dicho superávit resulta clave para el mantenimiento de los difíciles equilibrios de las finanzas públicas transalpinas y que el temor entre los inversores no se acentúe, a pesar de una deuda pública que alcanza el 131,8% del PIB. Una labor a la que también ha ayudado de forma decisiva las compras de activos por parte del BCE, pues la entidad atesoraba 341.179 mill. € en deuda pública italiana al finalizar abril sobre un total que ronda 2,3 billones €.

 

La reforma del sistema de pensiones, el subsidio de 780 euros para personas en dificultades o los cambios impositivos propuestos juegan en contra de la sostenibilidad de las finanzas públicas de Italia y esto será lo que realmente seguirá evaluando el mercado, junto a la postura respecto al Pacto de Estabilidad y Crecimiento o cuestiones como el ESM. Todos estos puntos no dependen de un nombre concreto como el de Conte, sino de los posicionamientos políticos de los partidos que están embarcados en la gobernabilidad italiana. Así que, como apuntábamos, más que cuestión de nombres, la clave radicará en las medidas y la reacción de los inversores a las mismas.

 

En Reino Unido, la moderación de la inflación hasta 2,4% a. en abril (2,2% a. subyacente) será la protagonista y llega en un momento en el que desde el BoE se dibuja un horizonte de subidas de tipos bastante tendido, incluso, entre sus miembros algo más beligerantes. Por ejemplo, ayer, el consejero Gertjan Vlieghe se mostraba partidario de un horizonte ligeramente más generoso para las subidas de tipos frente al supuesto de mercado y de la propia autoridad monetaria británica. De hecho, ante el menor lastre ligado al “Brexit” que percibía, llegaba a mostrarse favorable de subidas de 25 a 50 p.b por año en el horizonte de tres ejercicios.

 

Mientras tanto, en Estados Unidos, el pequeño paso atrás de sus PMIs será la principal referencia de la jornada, aunque estaremos ante un hecho que no deberá inquietar a los inversores y su atención se desviará hacia las actas de la Reserva Federal que conoceremos con los mercados europeos ya cerrados. Las mencionadas actas no aportarán grandes novedades, pero sí un discurso confiado hacia la consecución de los objetivos de inflación y la aceleración de la actividad estadounidense durante el 2tr18 que allane el camino a una nueva subida de tipos de 25 p.b en junio.

 

Por último, tampoco deberemos perder de vista el comportamiento del petróleo en un día en el que los análisis de las últimas sanaciones a Venezuela coexistirán con la caída de los inventarios de crudo en Estados Unidos. Por su parte, tendremos que continuar siguiendo de cerca a la lira turca que ayer se depreció frente al dólar hasta supera el nivel de 4,8 USDTRY.