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Jueves, 18 de julio de 2019

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Publicado en INTERNACIONAL Jueves, 16 de mayo de 2019 00:00

Grecia: un colchón de tesorería de 27.000 M€ (15% del PIB) eleva el rating de B+ a BB- con perspectiva positiva

Scope Ratings | El incremento de la liquidez y de su capacidad de reembolso de la deuda, la mejora de la sostenibilidad de la deuda pública a medio plazo y las reformas mantenidas han impulsado el incremento del rating de Grecia. Mientras que los elevados riesgos para la estabilidad financiera y la débil sostenibilidad macroeconómica son limitaciones.

 

La subida en un escalón de la calificación a largo plazo de Grecia de B+ a BB- está respaldada por tres factores:

 

- Mejora de la capacidad de pago a medio y corto plazo gracias a un importante colchón de tesorería de alrededor de 27.000 millones de EUR (15% del PIB) a partir de finales de 2018, que cubre plenamente los vencimientos de la deuda pública hasta 2022. Esto mejora el perfil de amortización de la deuda, que debería apoyar el actual retorno de Grecia a la financiación de mercado.

 

- Mejora de la sostenibilidad de la deuda pública a medio plazo, impulsada por los elevados superávits primarios, la recuperación de la economía y una carga de pago de intereses muy baja. En este sentido, Scope prevé que la deuda de Grecia se reduzca en el tiempo, situándose en torno al 145% del PIB en 2024.

 

- Reformas mantenidas, incluso después de la salida de Grecia de los sucesivos programas de ajuste económico, que abordan los importantes cuellos de botella estructurales de la economía, junto con limitaciones en el riesgo de que se produzcan cambios significativos en la política económica. El gobierno ha tomado las medidas necesarias para cumplir con todos los compromisos específicos de reforma mediante la implementación de una serie de medidas políticamente desafiantes, incluyendo privatizaciones, reformas del sistema de salud y cambios en las leyes de insolvencia del sector privado para apoyar la estabilidad del sector bancario. Grecia también se beneficia de un mayor impulso del crecimiento frente a los países de la región, lo que es positivo para el crédito y contribuye a la mejora de la sostenibilidad de la deuda pública a corto y medio plazo. Como se ha observado en el crecimiento del 2,1% registrado en 2018, la recuperación económica de Grecia se ha visto respaldada por las anteriores reformas estructurales, que han estimulado la confianza y la inversión de las empresas, así como el consumo privado. Scope prevé un mayor crecimiento del PIB real, con una media del 2,5% en el período 2019-2020, seguido de una moderación de alrededor del 1,5% hasta 2024.

 

La ratificación de la perspectiva positiva refleja la expectativa de continuas mejoras económicas, un descenso de la ratio de deuda pública y un compromiso con la disciplina fiscal y las reformas estructurales, ligado a la supervisión posterior a la salida de la crisis. Esta expectativa de una posible evolución positiva del crédito está relacionada con el fortalecimiento del perfil de liquidez de Grecia, que ha reforzado su capacidad de reembolso para los próximos años, y con la adopción por parte de los acreedores de la eurozona de medidas adicionales de alivio de la deuda a medio plazo hasta, al menos, el año 2022. Las conversaciones con los acreedores en torno al mantenimiento de los compromisos fiscales -o la posible desviación de los mismos, tal y como puso de relieve el anuncio del Gobierno el 7 de mayo de reducir los objetivos de superávit primario al 2,5% del PIB para los presupuestos de 2020 a 2022- y una trayectoria sólida de reducción de la deuda pública serán decisivas para que las calificaciones de Grecia se mantengan en el futuro.

 

En este sentido, Scope vigilará:

 

- El mantenimiento de unos superávits presupuestarios primarios elevados y el impulso de las reformas, tanto antes como después de las elecciones europeas, locales y nacionales de 2019:

 

- Una mayor ampliación del acceso al mercado de capitales del país y de su sistema bancario, especialmente teniendo en cuenta que la deuda del Estado griego no es elegible en las operaciones de financiación del BCE

 

- La relajación de los controles de capital, así como la reducción de los riesgos de insolvencia, que son muy elevados

 

- La puesta en marcha de nuevas medidas oficiales de alivio del endeudamiento y el compromiso de los acreedores de apoyar la sostenibilidad de la deuda de Grecia. En opinión de Scope, cada una de estas medidas, o una combinación de ellas, podría mejorar sustancialmente la sostenibilidad macroeconómica y reducir los elevados riesgos para la estabilidad financiera, aumentando así la confianza y reforzando la capacidad de Grecia para hacer frente a su carga de deuda. A pesar de esta evolución positiva del crédito, las calificaciones de Grecia siguen estando limitadas por las debilidades estructurales en forma de bajo potencial de crecimiento y alto desempleo, y por los legados de la época de crisis en forma de elevados riesgos para la estabilidad financiera, que dificultan lo que, de otro modo, podría ser una recuperación más fuerte.

 

Escenario político de Grecia

 

Las elecciones legislativas griegas se celebrarán a más tardar el 20 de octubre. Mientras que el actual gobierno dirigido por el Primer Ministro Alexis Tsipras tiene un historial de consolidación fiscal, se prevé que el partido de oposición, el conservador Nueva Democracia obtenga el mayor número de escaños en el Parlamento. Nueva Democracia promete políticas rápidas y favorables al mercado que incluyan vínculos más estrechos con la UE, lo que indica que el impulso de la reforma prevalecería bajo un futuro gobierno, ya sea bajo el liderazgo de Nueva Democracia o de Syriza.

 

Cambios de rating de deuda griega

Scope Ratings ha mejorado la calificación de las emisiones en moneda extranjera y local a largo plazo de Grecia, pasando de B+ a BB-, con perspectiva positiva. La deuda soberana senior no garantizada, tanto en moneda local como extranjera, también ha sido elevada de B+ a BB-, con perspectiva positiva. La agencia también ha elevado la calificación de las emisiones a corto plazo de S-4 a S-3, tanto en moneda local como extranjera, situando la perspectiva en estable.