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Publicado en NOTICIAS DESTACADAS Miércoles, 10 de julio de 2019 08:00

Powell y las actas se afanarán en trasmitir una idea acorde con las bajadas preventivas de tipos

Intermoney | La jornada en la que todos estaremos atentos la intervención de Powell ante el Congreso de Estados Unidos durante la tarde y en la posterior publicación de las actas del último encuentro de la Fed, empezaba presidida por la estabilidad del IPC chino en 2,7% a. durante el mes de mayo y el freno de los precios de producción en el gigante asiático (0,0% a.)., a pesar de las presiones provenientes de los alimentos.

 

 

Las anteriores cifras, aunque relevantes al indicar que el PBoCh puede proseguir con sus estímulos sin temer por la inflación, quedarán en algo anecdótico al estar todas las miradas puestas en la política monetaria estadounidense. En las últimas jornadas, los datos de nóminas no agrícolas o las expectativas de precios publicadas por la Fed de Nueva York se ponían del lado de ajustes medidos de los tipos en Estados Unidos y no de las hasta tres bajadas de tipos de 25 p.b en 2019 que llegó a cotizar el mercado. De hecho, en los últimos días era palpable el proceso de ajuste de las mencionadas expectativas.

 

A la anterior situación también ayudaban algunas declaraciones provenientes del entorno de la Fed, apuntando que aún sería prematuro adelantar algún movimiento de tipos en Estados Unidos. En este sentido, se expresaba el presidente de la Fed de Filadelfia, Patrick Harker, al considerar que no existe una “necesidad inmediata” para mover los tipos. De hecho, apuntaba que sólo estarían garantizados los recortes de tipos, de darse un “debilitamiento substancial” de la economía de Estados Unidos.

 

El contrapunto a las anteriores declaraciones lo ponía el siempre laxo presidente de la Fed de Atlanta, Raphael Bostic, al reconocer que en la Reserva Federal se están discutiendo los riesgos y los beneficios de permitir una economía “algo sobrecalentada”. Luego, asistimos a visiones algo contrapuestas en el seno de la autoridad monetaria estadounidense y esto nos lleva a estimar acorde con las bajadas de tipos preventivas en Estados Unidos, aunque con un formato algo diferente en cuanto a tiempos y cuantía del estimado por los mercados.

 

En la anterior línea, Powell ante el Congreso de los Estados Unidos y, después, las actas de la Fed se afanarán en articular un discurso con difíciles equilibrios para trasmitir una idea acorde con las bajadas preventivas de tipos, al tiempo que se procura no desagradar en demasía a los mercados. La realidad, aunque ayer conociésemos que los empleos disponibles en Estados Unidos cedían hasta 7,3 millones en mayo y que Powell recupere el discurso de la capacidad ociosa en el mercado laboral, es que cualquier movimiento a la baja de tipos debe ser medido y realizarse con cautela. De hecho, conviene enfatizar una cuestión: en Estados Unidos existen 5,98 millones de parados y 7,3 millones de empleos vacantes.

 

No obstante, habrá quien prefiera fijarse en otros datos para apostar por las bajadas de tipos en Estados Unidos como el paso atrás de la confianza en las pequeñas empresas estadounidenses hasta 103,3 en junio, si bien esta cifra todavía puede considerarse elevada y supera su promedio de los últimos 6 meses (102,8).

 

A la postre, más allá de los datos expuestos, lo cierto es que la prudencia dominará en los mercados hasta media tarde, a la espera de las primera palabras de Powell, para después asistir a cierto ruido en los mercados con caídas de la renta variable y ventas de treasuries al articularse un discurso que no adelantará toda la generosidad que espera el mercado.

 

En cuanto a Europa, entre la defensa del gobernador del Banco de Francia de un banco de inversiones fuerte en el Viejo Continente y la propuesta del presidente del Eurogrupo para generar un bono paneuropeo que compense la escasez de papel AAA, siguen destacando las voces dentro del BCE apuntando mayor generosidad. En esta ocasión era el economista jefe de la entidad apuntando la predisposición y capacidad para actuar. De momento, en el día de hoy, los datos que conoceremos en la Eurozona no aumentarán la presión existente sobre nuestro banco central al tomar forma de tibio aumento de la producción industrial en Francia e Italia durante el mes de mayo.