Usamos cookies propias y de terceros para mejorar servicios y mostrarle publicidad de su preferencia mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso.

Domingo, 15 de septiembre de 2019

Pulse en el valor para ver ratios >

Publicado en GESTORES Miércoles, 07 de agosto de 2019 00:00

La devaluación del yuan: un arma de doble filo para la economía china

Jean-Jacques Durand (Edmond de Rothschild) | La moneda es una de las principales herramientas que tiene China para responder a la creciente presión de los Estados Unidos, ya que las medidas directas contra las empresas estadounidenses en China podrían perjudicarles en términos de empleo y estabilidad social, en un momento en que la economía china se está desacelerando y la concentración de poder iniciada por Xi Jinping hace unos años se ve desafiada dentro y fuera, como está ocurriendo en Hong Kong.

 

 

Sin embargo, se trata de un arma de doble filo, ya que la devaluación del Yuan puede traer inestabilidad y acelerar la fuga de capitales en un momento en el que, China ha pasado de ser una economía con superávit por cuenta corriente a una economía con déficit.

 

Tras la experiencia del verano de 2015, cuando vimos que un movimiento similar había causado estragos en los mercados chinos, además de una fuga masiva de capitales, las autoridades han puesto en marcha diversos controles y barreras administrativas destinadas a impedir tales resultados. Sólo el futuro nos dirá si China será capaz de controlar esta tendencia a largo plazo, dada la ausencia de reformas reales en la economía y de nueva regulación comercial. Éstas son precisamente parte de las exigencias de los Estados Unidos.

 

Un punto clave a tener en cuenta es que ambas agendas, en Washington y Beijing, están muy influenciadas por cuestiones domésticas e impulsos nacionalistas con el fin de obtener apoyo y consolidar el poder. Es aún más obvio en el lado chino, donde la estrategia de "victimización" está en pleno apogeo y parece funcionar dentro de una gran parte de la población. Esto no es un buen presagio para poner fin en el corto plazo a esta confrontación.