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Lunes, 28 de septiembre de 2020

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Publicado en NOTICIAS DESTACADAS Lunes, 29 de junio de 2020 12:00

Los indicadores adelantados en EEUU mejorarán en junio, pero el nuevo contexto puede hacer que esto no sea suficiente

Intermoney | En los próximos días, habrá que mirar más allá de la renta variable, pero también del comportamiento del Covid19 en Estados Unidos. En este sentido, resultará clave el comportamiento de los PMI de China del mes de junio y, en especial, el de los oficiales que conoceremos durante la madrugada del martes.

 

Respecto a estos últimos, se espera que tanto el índice manufacturero como de servicios experimenten mínimos cambios respecto a las cifras de mayo y, en este sentido, en IM esperamos que el primero se sitúe en 50,5 y, el segundo, en 53,7. En ambos casos, el gran punto débil estará en la demanda externa que compensará la reactivación de la demanda nacional (de hecho, la mayor importancia de la demanda foránea en la industria explicará su peor comportamiento respecto al índice del sector terciario). Por su parte, las cifras de los PMI de Markit serán muy similares con el índice manufacturero de junio en 50,6 y su homólogo de servicios en 53,5. 


 

Las cuestiones chinas, desafortunadamente, no se acabarán en el apartado amable de la resistencia de los PMIs, pues el Senado de EEUU ha aprobado un proyecto de ley sobre sanciones contra funcionarios, empresas y bancos de China que respalden la nueva ley de seguridad que Pekín está ultimando para Hong Kong. Sin embargo, este capítulo casi puede ser menor para las autoridades chinas frente a las informaciones que vuelven a sembrar la semilla de la duda sobre la industria del gigante asiático y apuntan a la existencia de 3 billones $ en fideicomisos, conocidos como Trust. Este instrumento, dado los mayores rendimientos generados, ha sido la estrella de la “banca en la sombra” en China y ha sido un vehículo por el que han optado muchas personas con cierto patrimonio. 


 

Los Trust chinos que, en gran medida, se habían dedicado a financiar proyectos de compañías que tienen dificultades para acceder a la financiación bancaria en ámbitos tales como el inmobiliario, las infraestructuras o las manufacturas han empezado a sufrir los problemas de sus prestatarios. Esta situación se suma a la circunstancia de que los gestores de algunos Trust habían empezado a acostumbrarse a cubrir las pérdidas de algunos de sus vehículos con las ventas de “Trust que invertían en sus Trust”. En otras palabras, los nuevos inversores rescataban a los viejos y ya sabemos a qué suena esto: esquema piramidal. Una práctica que ha empezado a ser restringida por los reguladores chinos, lo cual no evita que el gigante asiático siga teniendo un grave problema con su “banca en la sombra”. 


 

Afortunadamente, el citado problema que lleva mucho tiempo gestándose no estallará esta semana, lo cual hará que los datos en EEUU lleguen a restar, en algunos momentos, el protagonismo a las cifras de contagios por Covid19 en el país. En este sentido, la agenda será intensa y deparará algunos indicadores que pueden generar más interés de lo habitual como ocurrirá hoy con el índice manufacturero del distrito de Dallas en el día de hoy. Éste el mercado espera que alcance valores de -22,0 en junio frente a las cifras de -49,2 de mayo, si bien el resurgir del coronavirus en Tejas nos lleva a descontar cifras de -25,0 y no descartar valores peores. 


 

Sin dejar los indicadores adelantados, el martes tendremos el PMI de Chicago de junio que el mercado espera escale desde 32,3 hasta 44,0, a la sombra de la menor afección del resurgir del COVID-19 en el norte de EEUU. Desgraciadamente, el comportamiento al alza de la enfermedad en un contexto de alto desempleo y deterioro de los ingresos de los hogares limitará la mejora de la confianza de los consumidores en junio de acuerdo con el Conference Board. En este caso, el mercado espera una cifra de 90,5 que consideramos puede ser mejorada al situarse en 92,0, si bien esto no será tan bueno como parece. En febrero, dicho indicador se situaba en 132,6 y llegó a caer 85,7 en abril, radicando la clave en que la mejora respecto al mínimo se antojará más que comedida.

 

Antes de dejar los indicadores adelantados, asistiremos al repunte del ISM manufacturero hasta coquetear en junio con cifras de 50, es decir, con niveles de expansión. A la postre, en términos generales, los indicadores adelantados en EEUU mejorarán en junio, pero el nuevo contexto puede hacer que esto no sea suficiente ya que los matices marcarán la diferencia. No obstante, los datos de mercado laboral de junio que conoceremos el jueves pueden acabar decantando la balanza de los indicadores del lado positivo en EEUU. En la práctica, la reducción de las peticiones semanales de desempleo ha sido más lenta de lo esperado y todavía permanecen próximas a 1,5 millones, mientras que los perceptores “clásicos” de subsidios por desempleo se sitúan próximos a los 19,5 millones. Dos datos que evidencian que el mercado laboral estadounidense no mejora al ritmo que algunos parecen descontar en los mercados, si bien la reapertura de la actividad es una realidad que permitirá que las nóminas no agrícolas mejoren las expectativas de mercado al repuntar en 3,75 mill. frente a los 3,0 mill. previstos. De forma que la tasa de paro se reducirá hasta el 12,0%, lo cual no evitará que el subempleo se mantenga en cotas del 20% en EEUU y que el número de empleados todavía se sitúe casi 18 millones por debajo de los valores de 158,76 mill. alcanzados en febrero. 


 

En Europa, los indicadores adelantados también harán acto de presencia de la mano de los índices de confianza de la Comisión Europea, los cuales darán continuidad en junio a su senda de recuperación iniciada en mayo. En especial, habrá que estar atentos a los registros de los índices vinculados al sector terciario, en un momento en el que, en condiciones normales, la actividad turística y de ocio debería estar en su máximo apogeo. La cuestión es que la mejoría de los indicadores adelantados de la Comisión no causará gran sorpresa, después de que el PMI manufacturero de la zona euro escalase hasta 46,9 y su homólogo de servicios hasta 47,3; cifras que esperamos se confirmen esta semana. 


 

Las anteriores cifras casi serán secundarias frente a los datos de consumo que serán utilizados de termómetro de cuánto debemos esperar en el corto plazo de la fase de normalización en Europa. De momento, el pasado viernes, los datos de ventas minoristas del mes de mayo en España, deflactados y ajustados de estacionalidad, reflejaban un repunte del 19,3% m. que no evitaba su retroceso anual del - 19,0% y que caigan un -12,3% en lo que llevan de año. Una situación similar se dará con el gasto en consumo en Francia, donde su repunte próximo al 30% a. en mayo no enjuagará su mal comportamiento previo. Por el contrario, el diferente impacto de la crisis sanitaria en Alemania hará que el repunte de las ventas minoristas en el pasado mes sea más modesto y alcance sólo el 6,0% m., a pesar de la vuelta a la normalidad, aunque en este caso la gran diferencia estará en que su tasa interanual caerá algo menos del 3%. 


 

Por otro lado, las cifras de paro de junio en España y Alemania serán la cara y la cruz, dado que en nuestro país los desempleados caerán una cuantía próxima a 100.000 personas mientras que en la economía germana repuntarán cerca de esa cifra. Desgraciadamente, las bases no son comparables para los dos países y resulta bastante desfavorable para el nuestro. Sin embargo, en junio, el avance de la reapertura de la hostelería y múltiples negocios explicará que en España caiga el paro, mientras en Alemania sufrirán el efecto negativo del freno del comercio y la inversión en las contrataciones de su industria. Ahora bien, debemos recordar que, en ambos casos, habrá que ajustar las cifras a los estándares europeos, los cuales contabilizarán como parados las personas en figuras como los ERTEs y esto implicara un importante repunte de la cifra final de desempleados.

 

De hecho, la anteriormente mencionada recuperación de la demanda interna en los países de la UEM constituirá un elemento crucial para, a su vez, explicar el comportamiento de otras referencias macroeconómicas. Por un lado, los datos de desempleo en Alemania y España demostrarán que la paulatina mejora del mercado laboral supone uno de los principales pilares sobre los que se sustenta la mejora del gasto de los hogares. Por otro, las cifras de inflación de junio a lo largo de la UEM se beneficiarán de las mayores presiones provenientes de la demanda, si bien el precio del petróleo también jugará un rol fundamental.

 

A este respecto, cabe destacar que, en la Eurozona, proliferarán las estimaciones preliminares de inflación de junio, las cuales se verán dominadas por los ligeros repuntes debido a la recuperación de los precios del petróleo. Así, el mejor resumen de esta situación será el índice agregado de la UEM que pasará de 0,1% a. en mayo a 0,2% a. en el presente mes.