Usamos cookies propias y de terceros para mejorar servicios y mostrarle publicidad de su preferencia mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso.

Viernes, 14 de agosto de 2020

Pulse en el valor para ver ratios >

Publicado en NOTICIAS DESTACADAS Lunes, 29 de junio de 2020 09:10

Mantener un sesgo defensivo seguirá siendo la mejor opción ante los rebrotes de Covid19

Juan J. Fdez-Figares (Link Securities) | En la semana que hoy comienza en las bolsas occidentales los inversores continuarán muy pendientes de la evolución de la pandemia en varios estados del sur de Estados Unidos y en algunos países en los que, tras haber sido aparentemente controlada, se han producido algunos rebrotes del virus.

 

 

Como venimos señalando desde hace tiempo, lo peor que podría ocurrir de cara a la incipiente recuperación económica es que los rebrotes de casos del coronavirus de origen chino pudieran provocar que las autoridades optaran por ralentizar el proceso de reapertura de las economías e, incluso, como está ocurriendo en algunos estados del sur de Estados Unidos, en Lisboa (Portugal) o en alguno estado alemán, estén dando marcha atrás en el mencionado proceso, confinando nuevamente a la población o restringiendo su movilidad y la actividad económica.

 

En ese sentido, y como están mostrando la mayoría de indicadores adelantados de actividad (indicadores blandos) y algunas importantes cifras macroeconómicas (indicadores duros), tras la reapertura de las distintas economías, éstas han rebotado con muchas fuerza, en parte por el efecto base, al compararse las lecturas con meses como los de marzo y abril, en los que no hubo casi actividad y, en parte, por la demanda estancada, al no haber podido satisfacer muchos consumidores sus necesidades de compra durante un par de meses, al estar las tiendas cerradas. Cabe destacar que unos de los indicadores que más han recuperado en los últimos dos meses son los que miden la confianza de los consumidores y de las empresas, algo muy positivo de cara a la recuperación del consumo privado y la inversión. Esta por ver si esta tendencia se mantiene en julio y agosto o se ve interrumpida por el impacto que en la moral de ambos colectivos pueden llegar a tener los mencionados rebrotes del virus y las decisiones para controlarlos que están adoptando las distintas administraciones. De hecho, el índice de sentimiento de los consumidores estadounidenses, el que elabora la Universidad de Michigan, sufrió un ligero retroceso en la segunda mitad de junio, situándose su lectura final del mes por debajo de su preliminar. Detrás de este hecho entendemos que hay dos factores: i) las revueltas callejeras que se han producido por todo el país durante el mes y ii) los fuertes rebrotes del virus en 12 estados del país. Si la confianza de los consumidores no sigue recuperándose, ello tendrá un impacto muy relevante en el consumo privado, variable que tiene un elevado peso en el PIB de las economías desarrolladas, algo que temen los mercados como se pudo apreciar el viernes, cuando la publicación del mencionado indicador terminó provocando fuertes caídas de los principales índices de Wall Street.

 

De consolidarse este escenario, entendemos que habrá que seguir manteniendo un sesgo defensivo en las carteras, acumulando valores cuya demanda de productos y servicios sea más inelástica y que, por lo tanto, se defiendan mejor en una crisis como la que van a afrontar las empresas de aquí a finales de año, por lo menos. Así, creemos que las compañías de sectores como el de farmacia/sanidad, el consumo básico, las telecomunicaciones, las utilidades y algunos valores tecnológicos lo van a hacer mejor que el resto en términos relativos, sobre todo si, como nos tememos, el escenario macroeconómico se enturbia como consecuencia de los mencionados rebrotes del virus. Únicamente el pronto desarrollo de una vacuna eficiente contra el Covid-19 podría modificar este escenario y hacernos optar por compañías con un componente más cíclico en sus resultados, empresas mejor posicionadas para aprovechar la recuperación económica.

 

Más a corto plazo, y centrándonos en la semana que hoy comienza, decir que la agenda macro es bastante intensa, destacando sobre todo la publicación en Europa y Estados Unidos de las lecturas finales de junio de los índices adelantados de actividad, los PMIs, de los sectores de las manufacturas (miércoles) y de los servicios (viernes; lunes 6 en Estados Unidos) y de las cifras de empleo no agrícolas estadounidenses, correspondientes también al mes de junio, que en esta ocasión se adelantan al jueves, ya que el viernes es festivo en el país y los mercados de valores estadounidenses se mantendrán cerrados por la celebración del Día de la Independencia el sábado día 4 de julio. Igualmente, mañana martes se publicará en Estados Unidos el índice de confianza de los consumidores, indicador que va a ser analizado muy de cerca por los inversores tras la negativa sorpresa que dio el viernes su homónimo, elaborado por la Universidad de Michigan. Unos datos macro peores de lo esperado, concretamente en Estados Unidos, podrían “convencer” a los representantes republicanos en el Congreso y al presidente Trump de la necesidad de acelerar la aprobación de un nuevo plan de estímulo que alcance a la población más afectada por la crisis sanitaria, así como a las pequeñas empresas del país, que son las que más están sufriendo el impacto de la crisis sanitaria. Señalar, además, que a partir de esta semana comenzará, sobre todo en Estados Unidos, el goteo de resultados trimestrales como antesala de la temporada de presentación de resultados, que se inicia en un par de semanas y que se presenta muy incierta, ya que muchas compañías europeas y estadounidenses publicarán perdidas en el trimestre, algo que probablemente no tenga precedentes. Como siempre, y en este caso con más razón, habrá que estar muy atentos a lo que digan los gestores de las cotizadas sobre el devenir de sus negocios y para comprobar si ahora tienen una mayor visibilidad sobre los mismos que hace tres meses, cuando comentaron las cifras del 1T2020.

 

Centrándonos por último en la sesión de hoy, decir que esperamos que las bolsas europeas abran a la baja, siguiendo de este modo la estela dejada el viernes por Wall Street y esta mañana por los mercados asiáticos. Durante toda la mañana serán los futuros de los principales índices bursátiles estadounidenses los que “marcarán el paso” a los europeos. En este sentido, si los primeros recuperan terreno y se ponen en positivo, es factible que los segundos hagan lo mismo. Por lo demás, comentar que en la agenda macro del día destaca la publicación de las lecturas preliminares de junio de la inflación en España y Alemania, así como de los índices de confianza sectoriales y del índice de confianza de los consumidores de la Zona Euro, también correspondientes al mes de junio. Esperamos que todos ellos muestren sensibles avances con relación a sus lecturas de mayo.