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Viernes, 27 de noviembre de 2020

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Publicado en NOTICIAS DESTACADAS Martes, 08 de noviembre de 2016 18:44

¿Qué preocupa a los inversores más allá de las elecciones USA?

Francisco López |  Imaginemos que los mercados aciertan en esta ocasión y Hillary Clinton se convierte en la nueva presidenta de EEUU. Si esto se produce, habrá una reacción al alza moderada en las Bolsas mundiales, el dólar volverá a apreciarse, la Fed subirá tipos en diciembre y la rentabilidad de los bonos (principalmente el Bund alemán que actúa como refugio) se resentirá y puede que en algún caso vuelva a acercarse a terreno negativo. Pero más allá de las elecciones en EEUU, hay otros focos de preocupación para los inversores.

 

Si Hillary Clinton gana, los mercados se olvidarán pronto del resultado electoral y volverán a centrarse en los problemas de los últimos meses: el impacto de los tipos negativos en Europa; las subidas de tipos en EEUU y su efecto sobre el crecimiento de la primera potencia económica mundial; las dudas sobre la economía china; el impacto de la geopolítica y, finalmente, la incertidumbre sobre el proceso de implantación del Brexit.

 

En Europa, además, se abre un periodo de incertidumbre con el referéndum en Italia, las elecciones presidenciales del próximo año en Francia y Alemania, y las dudas, aún sin resolver, en los sistemas bancarios italiano, portugués y en el Deutsche Bank alemán.

 

Analizando la valoración de la renta variable europea, se comprueba que las primas de riesgo bursátiles permanecen estables y que los dividendos no han variado. Y si a esto le añadimos la leve mejora del crecimiento económico de la eurozona y el mejor comportamiento de la inflación, se entiende que los gestores aconsejen aumentar el peso de la renta variable en las carteras.

 

En el mercado de bonos, la combinación de mejora cíclica y repunte de inflación ha derivado en un repunte de las curvas de tipos de interés desde finales de verano. En este repunte ha presionado la cercanía de una nueva subida por parte de la Fed (que todo el mundo espera para diciembre) y la percepción de necesidad de introducir cambios en la implementación de las políticas monetarias expansivas –en la eurozona y Japón- para aminorar los efectos colaterales sobre la estabilidad del sector financiero y los problemas de escasez y consiguiente distorsión en los tipos a largo.

 

Ya hay quien habla de un cambio de dirección en las rentabilidades los activos de renta fija y quien alerta (caso del Banco de España) del efecto en los bancos con una elevada cartera de deuda soberana.