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Publicado en GESTORES Lunes, 18 de mayo de 2020 00:00

¿Vuelta a la normalidad? No para los bancos centrales

Stefan Scheurer (Allianz GI) | ¿Vuelta a la normalidad? Al menos a raíz de las paulatinas medidas de desescalada anunciadas en muchos países, los datos de movilidad parecen apuntar a esta dirección. Y el repunte de la movilidad y la recuperación de la economía han respaldado también el precio del petróleo.

 

 

De todos modos, como ya hemos dicho últimamente, la oferta mundial de petróleo se encuentra en una «era de sobreabundancia» (pese a la reducción sin precedentes de los países productores de la OPEP ampliada). Por lo tanto, no es de prever que las perspectivas de una subida sostenible de la cotización del petróleo mejoren sustancialmente, en vista de la debilidad de la demanda y la falta de capacidad adicional de almacenamiento de crudo; más bien, es de esperar que las finanzas públicas de los países productores se vean en dificultades. En consecuencia, Arabia Saudí ha comunicado que reducía el gasto público y que triplicaba el tipo del IVA del 5% al 15%. Asimismo, para estabilizar su principal fuente de ingresos, el reino anunció un nuevo recorte unilateral de su producción de petróleo en junio de un millón de barriles diarios (159 litros cada uno), lo que supondrá la producción más baja en 18 años.

 

El choque de la oferta y la demanda subyacente, desencadenado por el coronavirus y el hundimiento del precio del petróleo, se hizo más patente en los datos macroeconómicos publicados en abril. Nuestro Global Macro Breadth Index registró el mes pasado el descenso más fuerte y más generalizado desde enero de 2009, acompañado de nuevas e importantes revisiones a la baja de las previsiones de los analistas.

 

En el lado positivo, las contundentes intervenciones de los bancos centrales en las últimas semanas han evitado un mayor endurecimiento de las condiciones financieras mundiales. No obstante, las actuaciones de los bancos centrales internacionales siguen sin presentar ningún rastro de normalidad. La semana pasada, el Banco de Inglaterra indicó que realizaría compras de bonos adicionales por unos 100.000 millones de libras («flexibilización cuantitativa»), mientras que los futuros sobre los Fondos Federales descuentan unos tipos de referencia negativos en Estados Unidos, a pesar de que los principales responsables de la Fed hayan expresado su oposición al respecto. Otros bancos centrales, además de proveer importantes inyecciones de liquidez, también recortaron más sus tipos de referencia, entre ellos, Noruega (-25 puntos básicos hasta el 0,0%), Brasil (-75 puntos básicos hasta el 3,0%), la República Checa (-75 puntos básicos hasta el 0,25%) y Malasia (-50 puntos básicos hasta el 2%).