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Publicado en Noticias Premium Jueves, 19 de noviembre de 2020 00:00

William Connelly: "Ningún comité de riesgos de ninguna empresa había previsto el de la pandemia"

Fernando Rodríguez López de Andujar | William Connelly es presidente del consejo de supervisión de AEGON, vicepresidente de Amadeus, consejero de Société Générale y Singular Bank.

 

 

 

 

Después de una larga carrera directiva ha optado por dedicarse a desempeñar puestos como consejero independiente, que es una opción profesional cada vez más habitual para altos directivos con experiencia. ¿Cómo ha llegado a esta decisión?

Abiertamente, mucha gente dice que lo tenía planificado, que era una tercera fase de su carrera… En mi caso, fue por accidente. Estaba en Holanda trabajando en ING, con mi mujer viviendo en España y mis hijos comenzando a trabajar en Estados Unidos. Pensé entonces trabajar como senior advisor para private equity, pero el presidente de Aegón me preguntó si me interesaba entrar como consejero, que buscaban un perfil de alguien que conociese la banca, al regulador holandés y con experiencia internacional. No lo había pensado, la verdad. Poco después pasó algo similar en Société Générale. De modo que, sin pensarlo, entré en dos consejos. Luego llegó Warburg Pincus, que estaba entrando en lo que ahora es Singular Bank. Y también Amadeus, que era algo diferente, no financiero.

 

O sea que ha sido accidental.

Sí.

 

El hecho de que haya sido accidental no le habrá impedido pensar en cuál puede ser el momento o las condiciones suficientes para que un ejecutivo deje el día a día y pase a un Consejo.

Eso lo he ido aprendiendo. Pasan dos cosas: o la gente entra en un Consejo demasiado joven, se encuentra con gente con más experiencia y se nota; o, particularmente en servicios financieros, se queda demasiado tiempo en su compañía por muchos aspectos como la remuneración, el prestigio u otros. Ahora pasa que los inversores no quieren que la gente se quede más de dos mandatos de 3 o 4 años en los Consejos o que tenga mucha edad. Entre 58 y 62 años es la mejor época para saltar de la vida ejecutiva a la no ejecutiva y tener cierto recorrido de carrera como consejero.

 

PUEDE LEER LA ENTREVISTA COMPLETA EN LA REVISTA CONSEJEROS