Usamos cookies propias y de terceros para mejorar servicios y mostrarle publicidad de su preferencia mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso.

Jueves, 18 de julio de 2019

Pulse en el valor para ver ratios >

Publicado en NOTICIAS DESTACADAS Lunes, 25 de febrero de 2019 08:30

Las negociaciones comerciales entre China y Estados Unidos estarán en el centro de atención

Juan J. Fdez-Figares (Link Securities) | Con casi todos los principales índices bursátiles europeos y estadounidenses en máximos anuales, los inversores afrontan una intensa semana, con múltiples referencias tanto en el ámbito político como en el económico y empresarial. Hoy las negociaciones comerciales entre Estados Unidos y China vuelven a ser el principal foco de atención tras la batería de tweets publicados este fin de semana por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en los que anunciaba “oficialmente” que la fecha límite establecida para llegar a un acuerdo entre las partes se aplazaba, sin aclarar hasta cuándo.

 

 

Trump “justifica” la medida en el hecho de que las negociaciones van por buen camino, incluyendo los temas más espinosos como son los relacionados con la protección de la propiedad intelectual, las transferencias de tecnología que impone China a las empresas extranjeras que quieren operar en el país, la divisa y otras demandas de corte estructural exigidas por los estadounidenses al Gobierno chino. Si bien creemos que el mencionado aplazamiento de la fecha límite está ya descontado, ya que Trump llevaba días “amenazando” con ello, creemos que el hecho de que no entren en vigor el próximo 1 de marzo nuevas tarifas a $ 200.000 millones de importaciones chinas a Estados Unidos es positivo y debe servir, por lo menos, para tranquilizar a los mercados. Ahora habrá que esperar a que se acuerde una fecha para la reunión entre el presidente de Estados Unidos y su homólogo chino, Xi, en la que, según ha anunciado el primero de ellos, se debería firmar un acuerdo comercial global entre ambas potencias.

 

Es evidente que esta “batalla” comercial entre ambos países no ha hecho ningún bien a la economía mundial, sobre todo a la economía china y, de rebote, a la europea, al haber tenido un impacto muy negativo en la confianza de las empresas, primero, y en la de los consumidores, después. Pero no se puede achacar toda la ralentización del crecimiento económico global a este factor, ya que también ha influido mucho la política, sobre todo en Europa, región en la que los políticos se han “pegado más de un tiro en el pie” con temas como el Brexit, la normativa sobre el diésel, la instrumentalización política del movimiento de los “chalecos amarillos” en Francia o la disputa sobre los “fantasiosos” presupuestos presentados por el gobierno populista italiano, sin olvidar la inestabilidad política en España, entre otros muchos ejemplos. De todo ello ha sido la economía europea la que ha salido peor parada, como vienen demostrando semana sí, semana también, las cifras e indicadores macroeconómicos que se están publicando.

 

En este sentido, señalar que la semana que hoy comienza presenta una agenda macro intensa, tanto en Europa como en Estados Unidos, agenda de la que destacaríamos la publicación en Europa de los índices de confianza sectoriales de febrero (miércoles), así como de los datos preliminares de inflación, correspondientes al mismo mes, de la Eurozona (viernes) y de las principales economías de la región (jueves) –Alemania, Francia, Italia y España–. En Estados Unidos por su parte, destaca la publicación mañana del índice de confianza de los consumidores de febrero; de la primera estimación del PIB del 4T2018 –se espera que en términos anualizados el crecimiento de esta variable haya bajado hasta el 2,5% desde el 3,4% del 3T2018–, y de la lectura final de febrero del índice de sentimiento de los consumidores (viernes). Además, el último día de la semana laboral se publicarán en Europa y Estados Unidos los índices adelantados de actividad del sector de las manufacturas (PMIs y ISM) del mes de febrero. Todas estas cifras servirán para “confirmar” que la economía de la Eurozona sigue desacelerándose, sin que haya de momento indicios de que ha tocado fondo. Será, por otro lado, interesante comprobar si la estadounidense, tras haber sufrido un ligero parón en diciembre y enero, ha vuelto a recuperar la pujanza que mostraba en los meses anteriores.

 

Pero sin duda alguna, y sin abandonar el ámbito macroeconómico, destacar que el martes el presidente de la Reserva Federal (Fed), Jerome Powell, dará su testimonio bianual ante el Comité Bancario del Senado (cámara alta del Congreso, controlada por los Republicanos) y el miércoles ante el Comité de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes (cámara baja, controlada por los Demócratas). Es muy factible que Powell se vea obligado a contestar preguntas relacionadas con la marcha de la economía y con la política monetaria de su institución, sobre todo en lo que hace referencia al proceso de subidas de tipos de interés y de reducción del balance del banco central. Sus intervenciones, especialmente la primera –suelen repetir su discurso en ambas comparecencias– serán seguidas muy de cerca por los inversores.

 

Además, durante la semana muchas compañías europeas darán a conocer sus cifras trimestrales. En la Bolsa española el grueso de las publicaciones se concentra el miércoles y el jueves, lo que hace muy complicado a los analistas e inversores procesar tanta información en tan poco espacio de tiempo, por lo que no descartamos reacciones algo erráticas de muchos valores tras la presentación de sus cifras. En Wall Street, será el sector de la distribución en el que esta semana de prácticamente por terminada la temporada de publicación de resultados, con compañías como Macy's, Home Depot, Lowe's, Best Buy, L Brands, Nordstrom, Gap y Foot Locker dando a conocer sus cifras.

 

 Por último, y centrándonos nuevamente en el ámbito estrictamente político, señalar que la primera ministra británica, Theresa May, en una nueva “pirueta”, ha anulado la votación de su nuevo plan en el Parlamento británico, prevista para el día 27 de febrero, retrasándola hasta el 12 de marzo, con lo que el riesgo de que en esa fecha “todo salte por lo aires” sin que haya margen de maniobra temporal –la fecha oficial para la salida del Reino Unido de la UE es el 29 de marzo– es cada vez mayor. May, con esta decisión, ha querido impedir que el Parlamento se hiciera, tras rechazar nuevamente su plan, con el control del proceso del brexit, lo que podría haber conllevado un retraso del mismo para impedir una salida “no ordenada”, algo que parece ser que es en lo único que están de acuerdo una mayoría sustancial de los miembros del Parlamento británico. Seguimos pensando que este tema, el Brexit, está siendo obviado por los inversores, a pesar del evidente impacto que está teniendo en la economía británica e, incluso, en la de la Zona Euro, con muchas empresas retrasando y/o anulando inversiones por la falta de visibilidad del proceso.

 

Por último, y centrándonos en la sesión, decir que el anuncio de Trump sobre el retraso de la fecha límite fijada en principio para que Estados Unidos y China alcanzaran un acuerdo comercial será bien recibido por los inversores, tal y como ha sucedido esta madrugada en las bolsas asiáticas, especialmente en las chinas. Así, esperamos una apertura alcista de los índices europeas, con los valores de corte más cíclico, los de materias primas minerales y los industriales, liderando las alzas. Está por ver si el volumen de contratación acompaña y los índices son capaces de superar las importantes resistencias a las que se enfrenta. El elevado nivel de sobrecompra que presentan muchos valores, creemos que jugarán en contra de este objetivo. 

Aviso:  Acceda al contenido completo de Consenso del Mercado sumándose a nuestra Zona premium.