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Publicado en CONSENSO Miércoles, 05 de junio de 2019 00:00

La corrección podría retroceder alrededor de un 50%-62% desde la subida de diciembre

M&G Valores | El retroceso iniciado a finales de abril en todos los índices se está confirmando como una corrección importante que probablemente necesite algunos meses para completarse.

 

 

Los índices norteamericanos llegaron a su zona de máximos históricos después de una subida muy intensa sin apenas correcciones. La cercanía de una fuerte resistencia y la ausencia de soportes cerca tras las fuertes subidas les dejaba en una situación vulnerable para algún tipo de corrección. El rebrote de la guerra comercial en ese punto ha sido el detonante final para una corrección que en principio puede considerarse normal.

 

El escenario más optimista sería considerar que en diciembre se produjo un suelo importante y que la caída actual es una simple corrección a la subida desde diciembre. Esta corrección podría retroceder alrededor de un 50%-62% de la subida previa (lo que ya no está muy lejos en la mayoría de índices) y desde ahí iniciar un nuevo tramo alcista hacia los máximos recientes y más allá. Es un escenario posible, pero no creemos que vaya a ser tan fácil.

 

En general sí creemos que en diciembre se ha registrado un suelo importante y que los índices no van a caer por debajo de esos niveles. Sin embargo, la estructura de los índices desde principios de 2018 en Estados Unidos, y desde 2015 en Europa, es más bien lateral dentro de unos amplios rangos que se han recorrido varias veces. Esto significa que la subida desde diciembre podría ser uno más de los tramos de ese movimiento lateral. En consecuencia, aunque el recorrido a la baja sea limitado, es posible que durante algunos meses los índices sigan moviéndose dentro de esos amplios rangos sin acabar de definir una tendencia sostenida de medio-largo plazo. Además, esto implica el riesgo de que el actual retroceso sea algo más profundo de lo esperado y nos acerque a la zona de mínimos de diciembre, al menos en los índices más débiles.

 

Como siempre en una corrección importante, las incertidumbres sobre la economía se van ampliando día a día y se va creando un entorno de riesgo creciente que se autoalimenta de las caídas. En el caso actual el proceso es muy dependiente de las noticias que llegan sobre la guerra comercial entre China y Estados Unidos, a la que ahora se suma la amenaza a México de empezar a aplicar aranceles dentro de 10 días si no toma medidas para frenar la emigración ilegal a Estados Unidos. Parece claro que Trump considera que el momento de echar el resto es ahora, en un entorno relativamente favorable de los mercados y la economía, con el intento de alcanzar algún tipo de acuerdo más adelante que deje un escenario optimista para el año que viene en que se juega la reelección. Tenemos por tanto unos meses complicados por delante pero no creemos que la sangre vaya a llegar al río.