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Jueves, 22 de agosto de 2019

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Publicado en NOTICIAS DESTACADAS Jueves, 11 de julio de 2019 08:00

El S&P 500 supera los 3.000 puntos tras los mensajes laxos de Powell y el T-Note 10 años recorta su rendimiento hasta 2,04%

Intermoney | Tras varias jornadas de prudencia, los mercados celebraban del tono dovish que se extraía de las comparecencias del presidente de la Fed. En unas declaraciones previas a su aparición ante el Congreso, Jerome Powell afirmaba que “el impulso económico parece haberse desacelerado en algunas de las principales economías extranjeras y esa debilidad podría afectar a la economía estadounidense. Además, aún no se han resuelto varios problemas de política gubernamental, incluidos los desarrollos comerciales, el techo de la deuda federal y el Brexit. Y existe el riesgo de que la inflación débil sea aún más persistente de lo que anticipamos actualmente”.

 

 

Ante tales “incertidumbres”, la Reserva Federal estaría lista para “actuar como sea apropiado”, aunque Powell no se comprometió a ninguna fecha para iniciar una posible flexibilización monetaria. Tampoco se señaló la magnitud de los potenciales recortes en los tipos de interés ni cuántos serían necesarios para preservar la expansión económica estadounidense.

 

Sí se especificaban más detalles en cuanto a la cercanía de los próximos movimientos en las actas del último FOMC. Varios miembros habrían indicado “que un recorte a corto plazo en el rango objetivo de los Fed Funds podría ayudar a amortiguar los efectos de posibles choques adversos a la economía y, por lo tanto, sería una política apropiada desde una perspectiva de gestión de riesgos”. También señalaban que la necesidad “de una política algo más acomodaticia se había fortalecido” y que una razón fundamental para una posible rebaja de tipos sería como una política de “seguro” contra las tensiones comerciales y una perspectiva más negativa para la economía mundial.

 

En consecuencia, Wall Street celebraba con compras los mensajes laxos lanzados desde la Reserva Federal y el S&P500 llegaba a superar los 3.000 puntos, si bien la renta variable europea no conseguía recuperarse de su apertura bajista y el Eurostoxx cerraba con una caída del -0,23%. También tenían repercusión los movimientos en la deuda pública, con el T-Note a diez años recortando su rendimiento hasta 2,04%, tras llegar a superar la cota de 2,11% durante la mañana, y desmarcándose de las ventas que imperaban en la renta fija soberana europea.

 

En otro orden de cosas, la Comisión Europea publicaba sus previsiones de verano en las cuales revisaba a la baja su estimación de crecimiento para el conjunto de la UEM en el 2020 (-0,1 p.p. hasta 1,4%), tras mantener intacta la de 2019 (1,2%). Tales ajustes convivían unas correcciones análogas para el caso de la economía alemana, pues se recortaba la previsión del PIB germánico para el año que viene (-0,1 p.p. hasta 1,4%) y se mantenía sin variaciones la relativa al presente ejercicio (0,5%). Por su parte, la revisión de las previsiones para España arrojaba una tasa de crecimiento mayor para el año actual (de 2,1% a 2,3%) para, en el 2020, vivir una desaceleración hasta 1,9%.

 

De esta forma, las correcciones de la CE concordaban con su visión respecto a un escenario que, en el primer trimestre del ejercicio en curso, fue mejor de lo previsto gracias a factores temporales como la climatología favorable y el rebote en las ventas de automóviles. No obstante, se espera que agentes externos como la incertidumbre política y las tensiones comerciales continúen lastrando la actividad en el medio plazo.

 

Aun así, no se evitará que el conjunto de la UEM acelere su crecimiento hasta 1,4% en el 2020 gracias al apoyo de la demanda doméstica (principalmente, el consumo privado). Pese a lo anterior, las expectativas de inflación serían más modestas (-0,1 p.p. para 2019 y 2020 hasta 1,3%, en ambos casos) a causa del drenaje proveniente de los precios del petróleo.

 

De esta forma, el panorama de la sesión del miércoles venía marcado por la actividad institucional; un aspecto que se repetirá en la jornada de hoy. Dejando a un lado la nueva comparecencia de Jerome Powell (esta vez, ante el Senado), las comparecencias de otros miembros de la Reserva Federal como Kashkari o Williams contribuirán a enfatizar la preocupación existente en el seno de la autoridad monetaria estadounidense hacia los riesgos en el medio plazo. Asimismo, la desaceleración de la inflación en Estados Unidos hasta 1,6% a. en junio (1,8% ant.), pese a la estabilidad de los precios subyacentes, “remará a favor” de las compras de treasuries.  

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