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Sábado, 16 de noviembre de 2019

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Publicado en CONSENSO Lunes, 22 de julio de 2019 08:30

Este año es probable que se supere el récord de 107.900 millones de dólares de OPVs... ¿Es 2019 el nuevo 1999?

Pablo Pardo (Washington) | Las últimas dos décadas no han sido demasiado buenas para la idea de que las empresas deben cotizar en Bolsa. Sobre todo desde 2008, la hiperabundancia de capital prácticamente gratis ha permitido a muchas compañías ignorar el mercado de renta variable.

 

 

Otras –incluyendo gigantes de la talla de Dell, en su día el mayor fabricante de ordenadores personales del mundo– han salido del mercado. Con sus demandas de información a accionistas y a reguladores, las bolsas se habían convertido en un incordio. Si a eso se sumaba la obsesión del mercado por los resultados (y las previsiones de resultados) trimestrales y las opiniones del último analista de turno, resultaba comprensible que las empresas no quisieran cotizar.

 

Hasta que llegó 2019, y las cosas cambiaron. Este año es probable que se supere el récord de 107.900 millones de dólares (96.070 millones de euros) de OPVs de 1999, cuando se marcó el récord de capital levantado por empresas que salían a cotizar en Bolsa. En realidad, aunque se supere el récord nominal, no se logrará lo mismo con el récord real, porque, adaptada a la inflación, la cifra debería ser de 165.960 millones de dólares.

 

Aun así, no es un logro pequeño, sobre todo teniendo en cuenta los factores macroeconómicos: el capital sigue siendo extremadamente barato (y es prácticamente seguro que su interés vaya a caer más a medida que la Reserva Federal tenga que ir tomando medidas para evitar la desaceleración de la economía), el crecimiento económico en Estados Unidos es la mitad de hace 20 años (por más que Trump diga lo contrario), y, finalmente, no hay ninguna ‘burbuja’ concentrada en un sector, como pasó en las puntocom a finales de los noventa, cuando se produjeron algunas de la OPVs más catastróficas de la Historia.  

 

¿Qué va a pasar con esta nueva ola de OPVs? A las nuevas cotizadas, ¿les espera un final catastrófico, como a la mayoría de sus compañeras de hace 20 años?

 

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