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Publicado en NOTICIAS DESTACADAS Martes, 26 de mayo de 2020 08:48

La tendencia al ahorro en las principales economías europeas queda recogida en el aumento en los depósitos bancarios

Intermoney | La falta de detalles concretos en los planes de estímulos destinados a financiar la recuperación económica comunitaria nos obliga a no perder detalle de las grietas que separan los distintos países y del ruido referente a la falta de unidad. Tales grietas obligan a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, a dar un paso adelante a la hora de tratar de encontrar un punto de unión entre las economías periféricas y Países Bajos, Austria, Dinamarca y Suecia; los países que han mostrado sus discrepancias tras rechazar preventivamente la idea de las subvenciones.

 

 

La lucha entre el norte y el sur sigue muy viva después de que los cuatro anteriormente mencionados mostrasen su inclinación hacia un sistema de préstamos, sin emisión conjunta y sin incrementar el presupuesto de la UE. La búsqueda de puntos en común es vital para sacar adelante el fondo de recuperación y, en este punto, eran significativas las palabras amables de uno de los personajes más férreos de la esfera europea: Wolfgang Schäuble.

 

El presidente del Bundestag veía con buenos ojos el plan franco-germano y expresaba que las subvenciones no reembolsables en lugar de préstamos fueron necesarias para hacer frente a la crisis económica sin precedentes. También recordaba que, si Europa quiere tener alguna oportunidad para recuperarse sin daños, debe mostrar solidaridad y demostrar que es capaz de actuar.

 

En la jornada de hoy, víspera de la presentación de la propuesta para el Plan de Recuperación, habrá que prestar atención a cualquier detalle que nos permita ganar clarividencia. Por ahora, los estímulos y los planes de apoyo económico para tratar de dar sostén económico se producen en paralelo a una realidad en la que los temores hacia el COVID-19 están impulsando una tendencia hacia el ahorro que queda recogida en el aumento en los depósitos bancarios, especialmente, en las principales economías de Europa.

 

Por ejemplo, en Francia, los depositantes habrían destinado al ahorro cerca de 19,4 mm. €, para un total que rondaría los 60 mm. € desde que se inició el confinamiento y se ralentizó la actividad. En Italia, según datos del BCE, en marzo se habrían destinado al ahorro 16,8 mm. € frente al promedio mensual a largo plazo de 3,4 mm. €; mientras que en España los depósitos aumentaban en marzo a razón de 10,1 mm. €, frente a su promedio de 2,3 mm. €. Los incrementos en tales países contrastaban con la contracción en los depósitos bancarios alemanes en 10,4 mm. €, aunque estaríamos ante una mera preferencia de los germanos por mantener sus ahorros en efectivo.

 

El fuerte ahorro de los consumidores supone otro escollo para impulsar el crecimiento económico al restar músculo al consumo. Aunque se baraje la tesis de que se pueda destinar una parte de este ahorro al gasto una vez la crisis sanitaria remita, surgen cuestiones con respecto a cuánto tiempo los hogares deferirán el gasto y cuánto durarán las altas tasas de ahorro; un dilema al que el BCE no es ajeno y así lo apuntaba su economista jefe del BCE, Philip Lane. En la sesión de hoy no habrá que perder detalle a lo que Lane pueda apuntar en una conferencia virtual, aunque también serán interesantes los detalles que dé respecto a las perspectivas que el organismo alberga de cara a la inflación y al impacto negativo que sobre ella tiene el escenario actual.

 

En EEUU, Donald Trump siempre nos obliga a no perder detalle y más ahora que se encuentra inmerso en plena campaña de reactivación de sanciones a China. El irascible presidente también continúa su particular cruzada contra la OMS a medida que los estados avanzan hacia la desescalada, aunque la cautela y el recelo sobrevuela sobre la mayor economía del mundo, donde si bien el número de decesos se mueve a la baja, no sucede lo mismo con el número de contagios. Aunque le duela a Trump, la pandemia no está ni mucho menos controlada y cada vez son más premonitorios los mensajes del organismo médico apuntando a que se está viendo una gran celeridad en la propagación de los casos en EEUU y que el país estaría cerca de ser el nuevo foco de la pandemia.

 

En cuestión de datos, las noticias serán ligeramente más positivas, ya que la confianza del Conference Board se estabilizará en cifras próximas a 87 puntos. Las elevadísimas tasas de desempleo justificarán lo bajo de los citados niveles, si bien la progresiva reapertura de la economía estadounidense y los efectos positivos de los menores precios y las laxas condiciones financieras darán forma a un proceso de estabilización o ligera mejoría. De forma que la buena noticia es que podemos haber visto ya el suelo del consumo en EEUU.

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