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Publicado en NOTICIAS DESTACADAS Lunes, 12 de noviembre de 2018 09:00

El mercado del crudo ha entrado en fase bajista: -20% en mes y medio

Link Securities | Los mismos factores que llevan “rondando” los mercados desde hace meses volverán a “entrar en juego” esta semana, determinando muy probablemente el comportamiento de las bolsas en el corto plazo. Así, la reciente caída del precio del crudo, variable que ha entrado en mercado bajista tras desplomarse más de un 20% en apenas mes y medio, ha vuelto a hacer saltar todas las alarmas sobre la fortaleza real de la economía mundial.

 

Mientras que muchos analistas achacan esta caída del precio del crudo al exceso de oferta, con los tres mayores productores de crudo del mundo, Rusia, EEUU y Arabia Saudita, produciendo a niveles cuasi de récord histórico, otros muchos analistas achacan la corrección del precio de esta materia prima a la debilidad de la demanda, presente y futura, consecuencia de la ralentización del crecimiento económico mundial, algo que es evidente que está ocurriendo en muchas economías emergentes y en la misma Zona Euro. Es más, de momento la única economía que mantiene el pulso es la estadounidense, favorecida por la política fiscal expansiva implementada por la Administración Trump.

 

En este sentido, señalar que este fin de semana se han reunido funcionarios de los países de la OPEP y de sus socios “no OPEP” para determinar si deben o no adoptar medidas dada la debilidad mostrada por el precio del crudo. En principio no se ha alcanzado un acuerdo para reducir producciones, algo a lo que Rusia no parece muy dispuesta, pero sí se ha conocido la intención de Arabia Saudita de reducir a partir de diciembre sus exportaciones, retirando de esta manera del mercado unos 500.000 barriles al día de producto, algo que debe servir a corto plazo para estabilizar el precio de esta materia prima, así como las cotizaciones de los valores relacionados con la misma. No obstante, y como hemos analizado anteriormente, no está claro que el problema sea sólo de oferta, por lo que cualquier actuación sobre la misma, de no ser muy expeditiva, puede tener un impacto limitado.

 

Por otro lado, comentar que en un entorno de debilidad económica global “la actitud” de los bancos centrales, dispuestos todos ellos a seguir retirando sus estímulos monetarios, preocupa a muchos inversores, que ven en ello una contradicción, no tanto en el caso de la Reserva Federal (Fed), ya que la economía estadounidense “amenaza” con sobrecalentarse, pero sí en el de otras autoridades monetarias como el BCE o el Banco de Inglaterra (BoE). Además, en el caso concreto de la Zona Euro la inestabilidad política en varios países, cuyos gobiernos atraviesan por fases de gran debilidad, no acompaña al lastrar la confianza tanto de empresas como de particulares.

 

En este sentido, quizás el mayor factor de riesgo que amenaza a la región sea el enfrentamiento entre el Gobierno populista italiano y sus socios en la UE como consecuencia del proyecto de presupuestos 2019 diseñado por el primero, que incumple muchas reglas de la UE en materia de déficit público. Este enfrentamiento afronta MAÑANA una cita clave ya que el Ejecutivo italiano está previsto que conteste a los requerimientos de la Comisión Europea (CE) para que modifique el objetivo de déficit público incluido en el mencionado presupuesto, algo que todo apunta no va a ocurrir con lo que “la crisis” va a ir a más.

 

De cómo sean capaces ambas partes de “gestionar” la misma va a depender la reacción de los mercados financieros italianos y, es probable, los del resto de la Zona Euro con especial atención a lo que hagan los de los países periféricos, mercados éstos que hasta el momento han sido capaces en gran medida de evitar “el contagio” pero que no estamos seguros que puedan seguir haciéndolo mucho más tiempo. En este entorno, la posición del BCE es muy compleja ya que, si en enero deja de comprar deuda, como tiene previsto hacer como parte del proceso de retirada de estímulos monetarios, sin que se haya solucionado la crisis italiana los mercados de bonos de este país y, probablemente, los de otros países de la periferia del euro, pueden sufrir las consecuencias.

 

Otro factor que está minando la confianza de los inversores desde hace meses y que, todo parece indicar, es uno de los motivos por los que la economía mundial está ralentizando su crecimiento, el enfrentamiento comercial entre EEUU y China también centrará la atención de los inversores en los próximos días. Así, parece poco factible que en la reunión que mantendrán la próxima semana en Buenos Aires (Argentina) en el marco del G20 los presidentes de ambas naciones se llegue a un acuerdo comercial en toda regla. Es factible, y así esperan los inversores que suceda, que ambas partes acuerden una especie de tregua en materia comercial, que pasaría por no imponer nuevas tarifas, dejando así paso a un proceso complicado de negociaciones. De ser así, y cumplirse este escenario, será positivo para la estabilidad de los mercados financieros mundiales que, como hemos señalado, ven en este conflicto un riesgo significativo para la economía mundial.

 

Por tanto, debilidad del crecimiento económico mundial; políticas monetarias de retirada; crisis presupuestaria italiana y conflicto comercial entre EEUU y China monopolizarán la atención de los inversores durante la presente semana una vez que la temporada de resultados está casi acabando en EEUU y muy avanzada en Europa. No obstante, los inversores también afrontan esta semana una agenda macro cargada de cifras relevantes, entre las que destacaríamos la publicación el miércoles del IPC estadounidense del mes de octubre. El viernes, y como analizamos en nuestra sección de Economía y Mercados, se publicó en este país el índice de precios a la producción (IPP) del mismo mes, que confirmó que comienza a haber algunos síntomas de que la inflación está comenzando a trasladarse por la cadena productiva, algo que, tarde o temprano, terminará llegando al consumidor final. Atención por tanto a esta cifra que, de superar las estimaciones de los analistas, puede impulsar al alza al dólar y a las rentabilidades de los bonos estadounidense, y generar tensión en las bolsas mundiales. Además, ese mismo día se publicará el PIB de la Zona Euro del 3T2018, cifra que esperamos confirme la ralentización del crecimiento económico en la región.

 

Por último, y para empezar, señalar que esperamos que las bolsas europeas abran ligeramente al alza, animadas por el positivo comportamiento de las asiáticas y por las alzas que marcan los futuros de los índices estadounidenses tras las fuertes caídas que experimentó Wall Street el pasado viernes. Posteriormente, serán las noticias/rumores/manifestaciones que sobre el tema italiano y el enfrentamiento comercial entre EEUU y China se vayan conociendo, los que determinarán la tendencia que adoptan las bolsas.

 

A nivel local, señalar que el aparente “paso atrás” que ha dado el futuro Gobierno de Méjico, tras declarar el presidente electo López Obrador que “no harán ninguna modificación al marco legal sobre las condiciones económicas, financieras y fiscales en los tres primeros años de gobierno”, debe servir para tranquilizar los ánimos de unos inversores que el pasado viernes castigaron en bolsas a los bancos con presencia en Méjico tras conocerse las intenciones del nuevo Ejecutivo de eliminar y reducir determinadas comisiones bancarias. Así, esperamos que valores como el BBVA que fueron duramente castigados el pasado viernes reaccionen al alza cuando abra el mercado español esta mañana. 

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