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Miércoles, 26 de febrero de 2020

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Publicado en INTERNACIONAL Lunes, 23 de octubre de 2017 09:00

Con la vista puesta en el BCE

Intermoney | En los próximos días, el BCE ocupará el centro de casi todas las miradas debido a su reunión del próximo jueves. La reducción de las compras por parte de la entidad se da por descontada y el interés radicará en la forma de dar este paso. En los últimos días, se ha especulado con más fuerza respecto a la posibilidad de reducir las adquisiciones hasta 20.000 millones de euros al mes, prorrogándolas hasta finales de 2018.

 

Así, se mantendría la actuación en mercado durante más tiempo, se retrasarían las especulaciones sobre el futuro de los tipos y, también, se evitaría la escasez de activos comprables. Sin embargo, desde el punto de vista del bando laxo, cuyas inquietudes no desaparecen, el gran inconveniente descansaría en que un recorte inicial de 40.000 millones de euros se interpretaría como excesivo.

 

Otra de las opciones sobre la mesa consistiría en una reducción de las compras hasta 40.000 millones de euros, extendiéndolas hasta junio. Una acción que consideramos acabaría viéndose complementada con adquisiciones de 20.000 millones de euros al mes durante el segundo semestre, dado que un recorte abrupto desde 40.0000 millones de euros hasta 0 (aunque fuera en junio) seguiría sin convencer al bando laxo, teniéndose también en mente el potencial impacto sobre los mercados de un paso abrupto. Así, consideramos esta opción como la más probable, pues contentaría incluso a los ortodoxos al poder vislumbrar el potencial fin del QE. El problema es que, bajo este formato, sí podrían darse tensiones desde la perspectiva de los activos comprables.

 

De forma que no debe desecharse otra alternativa que nos gusta especialmente en IM: la reducción de las compras a 30.000 millones de euros al mes y su prolongación hasta septiembre. Una opción que colocaría las compras en unos niveles compatibles con el planteamiento, antes del verano, de su finalización en el mismo mes de septiembre o su progresivo desmantelamiento en el cuarto trimestre de 2018. Además, no obligaría a cambios en los límites por emisor y emisión de las compras, al tiempo que sería aceptable para los dos grandes bandos.

 

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