Usamos cookies propias y de terceros para mejorar servicios y mostrarle publicidad de su preferencia mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso.

Martes, 18 de junio de 2019

Pulse en el valor para ver ratios >

Publicado en INTERNACIONAL Jueves, 26 de abril de 2018 08:00

Draghi seguirá defendiendo la flexibilidad del BCE: QE hasta finales de 2018 y alzas en los tipos en 2019

Intermoney | El comportamiento del T-Note a 10 años, que ayer cerraba en 3,02%, puede robar el protagonismo al BCE en un día que estaba llamado a ser monopolizado por su encuentro de política monetaria, a pesar de percibirse como una cita de transición. En este contexto, la confianza de los consumidores germanos (Gfk) en abril, que se mantenía prácticamente estable en niveles sólidos de 10,8 pts, sirve para rebajar algunas dudas hacia el momento de la locomotora europea, quedará en un más que segundo plano.

 

Una situación similar se dará con las cifras de la Encuesta de Población Activa de nuestro país, las cuales arrojarán mínimos cambios de la tasa de paro en el primer trimestre de 2018 al rondar el 16,5%. No obstante, dada la celebración de la Semana Santa al final de este periodo, lo cierto es que los riesgos sobre la cifra que apuntamos son a la baja.

 

Además de los anteriores datos, en Estados Unidos conoceremos la continuidad de los avances de las órdenes de bienes duraderos en marzo que dará forma a un futuro favorable para la industria estadounidense en los próximos meses. En los últimos días, las noticias positivas desde la perspectiva estadounidense exceden la esfera de los datos y toman forma de un tono algo conciliador en la órbita comercial, el cual esperábamos que acabase llegando durante el segundo trimestre. Asimismo, se dan otras cuestiones favorables como que Moody´s mantuviese la nota de Estados Unidos en Aaa con perspectiva estable gracias al “excepcional” desempeño de su economía.

 

Sin embargo, el problema en el presente entorno estadounidense es que cuando un problema pierde fuerza otros resurgen y, de hecho, se especula con que la administración de Trump trabaja para presentar al Congreso un plan de recorte de gasto que sumaría 25 mm. $, incluidas posibles reducciones a los programas sociales que pondrían en riesgo el acuerdo presupuestario alcanzado el mes pasado.

 

No obstante, como apuntábamos al principio, las miradas seguirán puestas en el 10 años americano y nuevos avances de su rentabilidad pueden reavivar los nervios. En este momento, cualquier información que haga temer por mayores tasas de inflación resultará clave y, a la sombra de la posible reedición de las sanciones de Estados Unidos a Irán, los precios del crudo cerraban ayer casi planos aunque los riesgos hacia los mismos son al alza.

 

En este contexto llegará el encuentro del BCE que estaba llamado a ser una de las grandes citas del día, aunque estemos ante una reunión de transición al esperar la ausencia de pasos decisivos ya que el máximo objetivo será la obtención de margen de acción de cara al encuentro clave de junio. Una cita de la que sí esperamos anuncios decisivos o, al menos, gestos tendentes a señalar la finalización de las compras netas de activos en la zona euro durante el último trimestre de 2018.

 

De vuelta al encuentro de hoy, las verdaderas claves llegarán con la rueda de prensa de Draghi y no con el comunicado de prensa que se antoja continuista. Así, el presidente del BCE afrontará conveniente el enfriamiento de la economía de la zona euro durante el inicio del año, el comportamiento del euro y las implicaciones de las fricciones comerciales.

 

Respecto al freno económico, asistiremos a una explicación en la que se pondrán de relieve cuestiones como la adversa meteorología, las huelgas en países como Alemania y Francia e, incluso, el brote de gripe que ha hecho perder bastantes jornadas de trabajo en algunas naciones de la UEM. En otras palabras, se subrayarán los factores pasajeros causantes del enfriamiento de la actividad para, a continuación, apuntar la confianza en la aceleración económica durante el presente trimestre. Un posicionamiento similar al atesorado por el gobierno germano que revisaba a la baja el crecimiento esperado para Alemania en 2018 desde 2,4% hasta 2,3%, ante el inicio más discreto del actual ejercicio, pero insistía en que “la economía sigue siendo boyante y la recuperación continúa”.

 

En lo referente al euro, mandará la lectura de su cotización nominal y, en especial, frente al dólar. El último encuentro del BCE llegó precedido del coqueteo con niveles clave frente al billete verde durante el mes de febrero, además de por la consecución de máximos no vistos desde 2014 en relación a las monedas de los principales socios comerciales de la zona euro. No obstante, en las últimas semanas, la divisa comunitaria parece haber tornado hacia un comportamiento lateral en su cruce contra dólar, que en las jornadas recientes se ha sesgado del lado favorable al billete verde, y su evolución respecto a las divisas de los principales socios comerciales también se ha enfriado. Por lo tanto, la preocupación en el seno del Consejo del BCE hacia la reacción del euro que conllevan sus mensajes podrá ser matizada, aunque esta persista.

 

Desde la perspectiva de la inflación, continuará presente la posibilidad de que el euro lime décimas pero este hecho puede diluirse a la sombra de otro que juega a favor del BCE: la re-escalada de los precios del crudo. En este punto, debemos tener claro que el objetivo de inflación en la UEM se articula en base al índice general del IPC y no a nivel subyacente. De forma que el avance del petróleo dará algo más de margen a nuestro banco central, aunque en los bancos centrales siempre se haga abstracción del corto plazo y se tome perspectiva. El último punto a tratar serán las fricciones comerciales, aspecto respecto al cual se articulará un tono prudente aunque no exento del recordatorio de los riesgos. Entre éstos, la posibilidad de asistir al deterioro de las perspectivas de la confianza empresarial y la inversión.

 

Riesgos a un lado, en conjunto, el discurso de Draghi irá encaminado a diluir ciertos temores y dotar de la máxima flexibilidad al BCE de cara a la reunión de junio, la cual debería estar marcada por nuevos pasos hacia la menor generosidad. Así, el escenario central para los próximos meses que divisamos para el BCE es acorde con lo apuntado por las filtraciones y su economista jefe, Peter Praet. En otras palabras, las compras netas de activos llegarán a su fin de forma progresiva a finales de 2018 y las alzas de tipos hacia el inicio del verano de 2019, defendiendo que estas tomarán forma mediante un primer incremento de la facilidad de depósito.

 

De momento, las últimas declaraciones del presidente del Banco de Lituania también apuntaban en la dirección señalada: “Las compras (de bonos) terminarán gradualmente en lugar de abruptamente, asegurando una transición suave con una duración suficiente”, “cualquier otro paso de la política será bien discutido, estará basado en datos y será gradual, proporcionando suficiente tiempo para que los mercados se ajusten” y “deberíamos estar preparados para un aumento de la volatilidad del mercado, que ha estado exhibiendo niveles anormalmente bajos”.  

Aviso:  Acceda al contenido completo de Consenso del Mercado sumándose a nuestra Zona premium.