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Publicado en INTERNACIONAL Miércoles, 07 de agosto de 2019 00:00

Estados Unidos y China no llegaran a un acuerdo antes de las elecciones de 2020, según Goldman Sachs

Intermoney | El siguiente paso de la guerra comercial se saldaba con Wall Street viviendo su peor jornada en lo que va de año después de que las autoridades asiáticas dejasen caer el yuan y las vehementes críticas de Donald Trump.

 

 

El lunes, el Nasdaq caía con fuerza y se dejaba un -3,47%, mientras que el S&P500 hacía lo propio al dejarse un -2,98%. La debilidad de la moneda china ayuda a que las exportaciones sean más competitivas, aliviando los efectos negativos de las barreras comerciales y aunque desde el PBoCh se argumente que no se ha usado y no se usará el yuan para hacer frente a las fricciones comerciales con la economía más grande del mundo, podemos encuadrar la depreciación como las represalias anunciadas.

 

El recrudecimiento de las negociaciones llevaba a Goldman Sachs a emitir un informe en el que estimaba que Estados Unidos y China no llegaran a un acuerdo para poner fin a su disputa comercial antes de las elecciones presidenciales de noviembre de 2020. El banco de inversión iba más allá y apuntaba que el recrudecimiento del conflicto llevará a que la Reserva Federal lleve a cabo dos recortes de tipos consecutivos a la luz de los riesgos comerciales, aderezados por otros problemas como la no resolución de “Brexit”.

 

En este punto, había que destacar las palabras de James Bullard, presidente de la Fed de St. Louis, opinando que el paso dado por el banco central estadounidense fue el correcto. Bullard iba más allá al mostrarse a favor de otro recorte de tipos en el presente año, pero no se desmarcaba de la corriente general que prima en el seno de la Reserva Federal y que es partidaria de analizar la información proveniente de los datos y ver cómo se comporta la inflación tras el recorte de la semana pasada.

 

Lo cierto es que el recrudecimiento de la batalla comercial juega a favor de mayores estímulos que podríamos tildar de preventivos y los posibles pasos futuros los avalarán. La depreciación del yuan ha abierto un tema delicado y desde el departamento del Tesoro de Estados Unidos se hacía saber que el país asiático había llevado la disputa más allá de los aranceles. De hecho, desde medios de comunicación chinos se advertía que Pekín podría usar su posición dominante como dominador de tierras raras para meter presión. En otra señal de deterioro de las relaciones, el Ministerio de Comercio de China anunciaba que sus compañías habían dejado de comprar productos agrícolas estadounidenses en represalia contra las amenazas arancelarias.

 

La negatividad sigue muy presente en el mercado y las plazas europeas se daban la vuelta al final de la sesión tras haber ido toda la jornada cotizando en positivo. El Eurostoxx50 caía un -0,58% (3.291) el comportamiento adverso, principalmente, del sector de materiales y tecnología de la información. En Estados Unidos, a media tarde, las plazas mantenían el color verde, aunque moderaban tras su arranque y el S&P500 sólo se anotaba un +0,35%. Respecto a la deuda soberana, mientras los en el Viejo Continente las compras recortaban aún más si cabe la rentabilidad del Bund a 10 años (-0,539%), en Estados Unidos destacaban más las compras que llevaban al T-Note a 10 años a situar su rendimiento en 1,738%.

 

El temor y la incertidumbre comercial continúa golpeando a las plazas y en la jornada de hoy podría seguir ahondando la caída de los selectivos bursátiles. En Europa, al margen de dicho ruido hay que añadirle los problemas inherentes al “Brexit” y los datos que conozcamos de producción industrial en Alemania, a pesar de que ayer las órdenes de julio diesen un respiro. Con respecto al “Brexit”, en última instancia, desde el Gobierno británico se rechazaba que el equipo de Boris Johnson estuviese buscando no negociar un acuerdo de salida y que desee que las conversaciones con Bruselas fracasen.