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Miércoles, 21 de agosto de 2019

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Publicado en NACIONAL Martes, 13 de agosto de 2019 00:00

El dinero fácil mantendrá los márgenes de interés bajo presión y la rentabilidad de los bancos se verá afectada

Scope Ratings | La postura a largo plazo del BCE y el rumor de una mayor compra de activos han dado lugar a una elevada reducción del rendimiento de los bonos. Esto puede ser positivo para la financiación, pero el sesgo monetario está nublando las perspectivas de los ingresos bancarios. Los bancos españoles pueden necesitar revisar sus planes.

 

 

El impacto de la política monetaria dovish del BCE en los bancos de toda Europa ha sido inmediato. La perspectiva de tipos más bajos y la especulación sobre una mayor expansión cuantitativa han reducido el rendimiento de los bonos, empujando más bonos core de países europeos a rendimiento negativo y comprimiendo los diferenciales de los bonos de Estados periféricos de la zona del euro.

 

“La buena noticia es que el alargamiento de la política acomodaticia mantendrá a los inversores en busca de rentabilidad, ayudando a los bancos a colocar sus valores MREL y a descargar los activos improductivos pendientes", afirma Marco Troiano, subdirector del equipo de instituciones financieras de Scope Ratings.

 

Los bancos españoles han tenido un año sólido en lo que se refiere a la captación de fondos. "A medida que el rendimiento de la deuda pública de los principales países de la zona euro se vuelve cada vez más negativo, los inversores de crédito se han dirigido a los national champion banks, líderes del sector bancario, y a los bancos de segundo nivel de la periferia de la zona euro para captar el rendimiento", añade Troiano.

 

Los bancos españoles captaron aproximadamente 28.500 millones de euros de los mercados públicos de capitales en los primeros siete meses del ejercicio. El Grupo Santander fue responsable de alrededor del 48% de esta cifra y, junto con BBVA, superaron el 60% del total. Pero los bancos españoles de segundo nivel –Abanca, Bankia, Bankinter, Caixabank y Sabadell– también aprovecharon la disponibilidad de financiación. La emisión abarcó todo el espectro de capital y financiación, desde covered bonds hasta senior, preferentes o no, pasando por deuda subordinada. Los emisores encontraron una amplia demanda y la ejecutaron a niveles muy beneficiosos, en muchos casos a su valor justo o cerca.

 

La bonanza monetaria, sin embargo, también tiene un lado oscuro. "El dinero fácil mantendrá los márgenes de interés netos bajo una presión intensa y la rentabilidad de los bancos se verá consecuentemente afectada", comenta Troiano; "Las entidades finalmente se resentirán y los bancos españoles tendrán que reconsiderar sus objetivos".

 

La reducción de costes es cada vez más difícil. Los bancos ya han cerrado muchas de sus sucursales, pero ahora necesitan invertir en el crecimiento de sus capacidades digitales. "El tamaño ayuda, y por eso esperamos que los bancos regionales se consoliden en algún momento", dice Troiano. 

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