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Publicado en NOTICIAS DESTACADAS Lunes, 12 de mayo de 2014 21:38

La deuda pública y la privada siguen caminos divergentes

Por Francisco López | Desde el comienzo de la crisis, el sector público y el privado han mostrado una evolución totalmente diferente: mientras que la posición financiera del primero se ha deteriorado significativamente, la de los hogares y las empresas no financieras ha pasado de ser deficitaria a tener superávit.

 

Según las estimaciones de Afi, el nivel de deuda de hogares y empresas se ha reducido desde el 2007 al 2013 en cinco y 22 puntos de PIB respectivamente, mientras que el sector público ha duplicado su endeudamiento, elevando la deuda total de la economía a una cota cercana al 350% del PIB.

 

La deuda de las administraciones públicas batió en febrero (último dato disponible) un nuevo récord, alcanzando los 987.945 millones de euros, lo que representa el 96,5% del PIB. En comparación a hace un año, la deuda ha amentado en 73.500 millones de euros.

 

Las divergencias entre el desapalancamiento privado y apalancamiento público ha modificado la importancia de la financiación bancaria en la estructura de pasivo de España. Pese a todo, la financiación a través del mercado tiene todavía un peso reducido, y es el sector público el que concentra el grueso de este tipo de financiación. El 80% de la deuda pública se instrumenta en valores negociables en el mercado y solo el 20% restante se canaliza a través del sistema bancario.

 

Con la financiación empresarial ocurre todo lo contrario. En este caso domina claramente el crédito bancario (70%); la deuda comercial representa un 25% y los valores negociables en el mercado apenas alcanzan un 5%. En los hogares, la dependencia del canal bancario es incluso más relevante, con un 95% de su deuda proveniente de los bancos y solo un 5% de la deuda comercial.

 

¿Qué pasará en el futuro? En cuanto al sector público, la mayoría de los expertos coincide en que el ratio de deuda sobre el PIB continuará creciendo en los próximos años, aunque a un ritmo mucho más moderado que en los últimos tiempos. Las estimaciones apuntan a unas cotas máximas del 104% o 105% del PIB para 2017.

 

Respecto al sector privado (empresas no financieras y hogares), todo apunta a que el proceso de desapalancamiento aún no ha concluido. A pesar de haber reducido su ratio de deuda en 30 puntos del PIB (20 puntos en empresas y 10 más en hogares), el endeudamiento de nuestras empresas y hogares continúa siendo superior a la media del área euro, según el último informe de estabilidad financiera del FMI.  

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