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Martes, 26 de mayo de 2020

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Publicado en INTERNACIONAL Viernes, 22 de mayo de 2020 00:00

China prescinde del objetivo de crecimiento pero no escatima en apoyo: el déficit podría subir a 3,6%

Intermoney | En la jornada del viernes, los acontecimientos vinculados con China, más allá del rebrote del Covid-19 en el país, alimentan las inquietudes de los inversores. Estados Unidos redobla las presiones hacia el gigante asiático ya que los republicanos del Senado aprobaban un proyecto de ley que podría obligar a que las empresas chinas dejasen de cotizar en los mercados estadounidenses, si no cumplen con las auditorias exigidas o revelan ser propiedad de un gobierno extranjero.

 

En paralelo, los senadores republicanos y demócratas anunciaban ayer que presentarían una legislación para imponer sanciones a los funcionarios chinos por violar la independencia de Hong Kong, después de que Pekín avanzase la implantación de una nueva ley de seguridad en la ex colonia británica.

 

La celebración de la Asamblea Popular Nacional de China traía consigo la reafirmación de los planes de “mano dura” con Hong Kong que avivarán las tensiones con Estados Unidos, pero también importantes novedades en materia económica. La primera y más importante era que, por primera vez, el país prescindía de plantear un objetivo de crecimiento, lo cual deparará cierto revuelo al estar ante una nación en la que la cuantificación de sus metas está en su ADN. No obstante, como ya hemos apuntado en alguna ocasión tiempo atrás, este año iba a ser muy distinto porque el establecimiento de una meta realista implicaría reconocer un fuerte deterioro de la senda positiva del país, mientras que lanzar una cifra difícilmente alcanzable sería casi igual de negativo. Así que la lógica llevaba a plantear que no hubiera un objetivo explícito y se optase por condicionar las expectativas con un discurso flexible.

 

La anterior circunstancia que en IM consideramos lógica e, incluso, positiva desde una perspectiva de unos trimestres vista al evitar la conformación de expectativas irracionales, seguramente, no sea tan bien recibida en algunos ámbitos del mercado. De hecho, los ánimos en los mercados también pueden sufrir como consecuencia de que el objetivo para la tasa de desempleo de China en 2020 sea acorde con cifras próximas al 6% frente a los valores del 5,2% con los que terminaba 2019, pues apuntaría indirectamente que parte del deterioro económico será más duradero de lo que gustaría.

 

A cambio, las autoridades chinas dejaban claro que no regatearán en cuanto al respaldo de la economía y planteaban la emisión de 1 billón CNY en bonos (casi 140 mm. $) destinados a contrarrestar el daño económico derivado del Covid-19, al tiempo que permitirán a los gobiernos locales la realización de una emisión especial de hasta 3,75 bill. CNY (cerca 527 mm. $). En otras palabras, se apuntaban importantes estímulos fiscales adicionales e, incluso, se señalaba que el déficit público de China podría pasar de 2,8% en 2019 a 3,6% en 2020.

 

Sin embargo, las fricciones con Estados Unidos no ayudarán y, menos, cuando China comunicaba que planea aumentar en un 6,6% su presupuesto en defensa, mientras que la mayor injerencia en Hong Kong será la excusa perfecta para que la Administración Trump mantenga el choque con los chinos en la antesala del fin de semana. Todo ello mientras que las últimas noticias sobre el nuevo coronavirus, cuanto menos, llaman a la cautela en un momento en el que el S&P500 choca con su media móvil de 100 sesiones.

 

Por lo tanto, podemos asistir a otro paso atrás de los mercados justo antes del fin de semana. De momento, los futuros del S&P500 ceden un -0,83%, a la sombra del retroceso del -1,88% del chino CSI 300 y del -4,88% del hongkonés Hang Seng que se encuentra en el foco de las tensiones. Por lo tanto, servirá de poco que durante la Asamblea Nacional Popular de China se diese a conocer un documento que apuntaba el compromiso para implementar el acuerdo comercial alcanzado con Estados Unidos o que el BoJ, en su reunión extraordinaria de esta madrugada, reforzase los estímulos.

 

El BoJ presentaba una nueva facilidad destinada a ayudar a las finanzas de las pequeñas y medianas empresas que luchan contra las consecuencias de la pandemia del nuevo coronavirus. La entidad proporcionará fondos por valor de unos 30 bill. ¥ bajo la nueva medida (cerca 280 mm. $), elevando el tamaño total de sus acciones de apoyo financiero a las empresas hasta 75 bill. ¥ (casi 700 mm. $). Unas medidas que permanecerán vigentes hasta fines de marzo del próximo año.

 

De acuerdo con la nueva medida del BoJ, la autoridad monetaria nipona otorgará préstamos a tipo cero a los bancos comerciales que otorguen créditos sin intereses a clientes bajo el paquete de alivio de las consecuencias del coronavirus articulado por el gobierno. A la vez, estas entidades recibirán un 0,1% por sus depósitos en la cuenta corriente del BoJ, en proporción a los montos de préstamos sin intereses que reciben del banco central.

 

Luego, asistíamos a una muestra más del claro sesgo favorable a los estímulos a lo largo del mundo, lo cual será constatado hoy por las actas del encuentro de abril del BCE. Éstas dejarán clara la predisposición de nuestro banco central para hacer más en un contexto caracterizado por un presente y futuro desafiantes, dando constancia de ello los distintos escenarios que seguramente debatieron. No obstante, lo importante es que el tono del BCE resultará acorde con una elevada probabilidad de ampliación del Programa Pandémico en su reunión de junio.

 

En otro día diferente, los gestos del BCE y las acciones del BoJ habrían dado forma a una sesión positiva en los mercados, pues avalarían el relato de la recuperación y los estímulos. Desgraciadamente, las noticias provenientes de China, desde las relativas al Covid-19 a las vinculadas con Hong Kong y pasando por la desaparición del objetivo explícito de crecimiento, se atragantarán en los mercados. Una situación que se verá acrecentada por las presiones de los senadores de Estados Unidos hacia el gigante asiático.

 

Hoy, los temores de cara a la recuperación económica mundial seguirán estando presentes y los inversores seguirán apostando por mayores estímulos por parte de las autoridades. De hecho, el bono británico a 5 años se situaba en territorio negativo por primera vez en la historia ante las expectativas de que el BoE adopte próximamente tipos por debajo de 0. En nuestro país, el Ministerio de Economía comunicaba que España aumentará en 2020 la emisión neta de deuda en los mercados financieros hasta 130 mm. € para sufragar los gastos relacionados con el coronavirus, lo cual supone 97,5 mm. € más respecto a los 32,5 mm. € previstos originalmente para este año.  

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