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Publicado en GESTORES Miércoles, 26 de agosto de 2020 00:00

El sueño de una noche de verano en los mercados

Olivier de Berranger, director de Gestión de Activos de LFDE y Alexis Bienvenu, gestor de Fondos de LFDE | Hasta ahora, el verano ha sido como un dulce sueño para los inversores: exceptuando algunas sesiones -rápidamente olvidadas-, los principales mercados de renta variable han avanzado con una volatilidad contenida.

 

Desde comienzos de julio, el S&P 500 de EE.UU. ha aumentado casi el 10%, el MSCI de China más aún, y el Euro Stoxx 50 mantiene sus ganancias, tras un mes de junio a bombo y platillo. ¿Y qué decir de Apple, que se adjudica más del 25% desde principios de julio, o de Tesla, que consigue más del 70% en dicho periodo, y el 350% desde el inicio del año? Como ya decíamos en julio, «los electrones suben al cielo».

 

Sin embargo, la situación económica, sanitaria, política y diplomática sigue siendo tensa, e incluso terrible. Pero un poquito menos de lo que se temía al inicio del verano. Esto es lo que explica, en parte, este rally: en la mayor parte de los frentes de la crisis actual, las sorpresas han sido ligeramente positivas en relación con las expectivas más sombrías. Así, en el plano sanitario, es cierto que el número de casos de Covid-19 detectados en Estados Unidos ha aumentado mucho durante el verano, pero actualmente parece que está en disminución. Del mismo modo, la mayoría de los resultados de las empresas en el segundo trimestre del 2020 han sido pésimos, pero ligeramente menos de lo que se temía, especialmente en EE.UU.

 

En las próximas semanas se espera una nueva definición del objetivo de inflación por parte de la FED, y el BCE podría seguir su ejemplo. Este nuevo objetivo le permitiría dejar que los precios se aprecien puntualmente más del 2%, sin que tenga que endurecer las condiciones monetarias. Así conservaría su capacidad de mantener el precio de los activos durante más tiempo. Por último, aunque el quinto plan de apoyo estadounidense a la economía se sigue haciendo esperar, no obstante, su Presidente ha firmado un dispositivo provisional para desempleados, arrendatarios y estudiantes, dejando tiempo para que las negociaciones lleguen a buen puerto… lo cual parece crucial si Estados Unidos quiere salir del atolladero.

 

Como todo estado de gracia -particularmente en situaciones de crisis-, esta configuración de los mercados es frágil. Hay diversos escenarios en los que podría desmoronarse. Especialmente, dos: Bien una nueva oleada de contagios, mucho mayor, en Europa u en otro lugar, que provocaría nuevas restricciones de circulación; o bien, un claro repunte de la inflación, y por lo tanto, de los tipos, debido a los estímulos monetarios y presupuestarios llevados a cabo. Ciertos datos han apuntado recientemente en este sentido en Estados Unidos. Y como nadie se espera la inflación, su aparación sería un golpe. Pero, aunque real, este riesgo parece hoy en día muy improbable, dada la proporción dramática de la población que, por desgracia, se encuentra en situación de desempleo, de una u otra forma. Por último, hay otro factor, más insidioso, que podría tener un efecto negativo: como ya ha pasado la primera ronda de buenas sorpresas, el potencial de nuevas sorpresas positivas es, automáticamente, menor.

 

Mientras estos escenarios permanezcan muy alejados, el mercado no tendrá ningún motivo para pasar del sueño a la pesadilla. Tanto más dado que, según diversos indicadores, el apetito de los inversores por el riesgo permanece moderado, lo cual deja un margen importante de apreciación antes de que la atracción por el riesgo alcance un nivel de «exuberancia irracional». Así pues, el alza actual no es solo «el sueño de una noche de verano», sino, más bien, una sólida realidad creada principalmente por el poder de los bancos centrales y, como tal, llamada a durar mientras se mantenga su posicionamiento ultra-acomodaticio. Así pues, no tiene por qué producirse un despertar doloroso, puesto que el sueño del mercado es una realidad construida para durar más que una noche de verano.

 

Télex

 

La recuperación se agota en la zona euro.

 

El índice PMI Flash compuesto de la actividad global de la zona euro publicado el 21 de agosto muestra una disminución considerable del ritmo de la recuperación. Aunque permanece por encima del umbral del 50, sin embargo retrocede al 51,6 frente al 54,9 de julio. La actividad manufacturera se mantiene, pero el sector de servicios se encuentra en dificultad, en el 50,1 frente al 54,7. Lo cual es lógico en un contexto de repunte de los contagios por Covid-19 en Europa.

 

El Reino Unido sorprende al alza.

 

Al revés que los indicadores de la zona euro, el índice PMI Flash compuesto de la actividad global en el Reino Unido acelera considerablemente: pasa al 60,3, frente al 57 en julio, que ya representaba un nivel elevado. Sin embargo, es muy posible que esta mejora sea temporal, como la ya experimentada por la zona euro.

 

Japón, en la oscuridad.

 

En el país del sol naciente, la actividad no se recupera. El índice PMI Flash compuesto del Jibun Bank permanece en el nivel deprimido del 44,9 y, exceptuando la alimentación y la energía, la inflación se mantiene en el tope del 0,4% interanual.

 

Stock-picking

 

Alibaba, la China que no conoce crisis

 

La actualidad. Gracias a la expansión de las ventas por internet a causa del contexto sanitario, el gigante chino del comercio electrónico muesta un resultado neto de casi 7.000 millones de dólares en el primer trimestre de 2020.

 

Nuestro análisis. El Covid-19, que surgió en China al final de 2019, ha provocado una caída sin precedentes del PIB chino, del -6,8% en el primer trimestre de 2020. No obstante, las medidas de distanciamiento preconizadas por la comunidad internacional han favorecido a los proveedores de comercio por internet, a imagen del gigante Alibaba. Desde el comienzo de la crisis sanitaria el grupo chino se ha reforzado y su beneficio se ha duplicado, situándose en 6.700 millones de dólares en la publicación de las cifras del primer trimestre de 2020 (ejercicio desplazado). Su volumen de negocios de 21.760 millones de dólares muestra un crecimiento del 34% con respecto al año anterior y supera las estimaciones de los analistas por 470 millones de dólares. En la misma línea, el EBITDA ajustado ha aumentado un 30% en relación con el año anterior, para alcanzar los 7.220 millones de dólares. Este crecimiento se debe al aumento de la frecuencia de compra y a la llegada de nuevos consumidores que adquieren, principalmente, productos electrónicos, de consumo habitual y de mobiliario.

 

Además, el grupo ha experimentado un aumento del 59% en sus ingresos procedentes de [las actividades en] la nube, hasta los 1.700 millones de dólares. Alibaba Cloud es, así, el líder del mercado del cloud computing en Asia-Pacífico y el mayor proveedor público de servicios en la nube en China.

 

Conclusión. La pandemia ha acelerado la transición al entorno digital, para las familias y las empresas al mismo tiempo, y ha provocado una explosicón de las ventas por internet, permitiendo que el gigante chino recupere sus niveles de crecimiento anteriores a la crisis sanitaria.  

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