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Publicado en NOTICIAS DESTACADAS Miércoles, 13 de febrero de 2019 08:00

Las negociaciones comerciales entre China y Estados Unidos entran en una fase más complicada

Intermoney | Los datos de inflación en Reino Unido y Estados Unidos no darán sorpresas, siendo lo más importante que en el segundo caso el freno del IPC hasta 1,5% a. (ocasionado por la energía) se verá compensado por los mínimos cambios a nivel subyacente al situarse en 2,1% a.

 

 

 

Unas cifras respaldadas por los precios de los servicios y aunque estos avanzarán a un ritmo de 2,9% a. excluidos los vinculados al sector energético, lo importante es que desde la perspectiva de la Reserva Federal la inflación subyacente permanecerá próxima al 2%.

 

De forma que los índices estadounidenses de inflación no serán un impedimento para que los miembros de la Fed sigan apoyando el receso en el proceso de subidas de tipos en Estados Unidos, línea en la que seguramente incidirá Bostic (Fed de Atlanta) e, incluso, Esther George de Kansas durante la jornada de hoy. No obstante, el matiz importante en el caso de Mester y, sobre todo, de George es que no cierran la puerta a ciertos ajustes finales de los tipos en Estados Unidos si los datos acompañan. De momento, durante la madrugada, la propia George justificaba su reciente apoyo a una ralentización en la velocidad de las subidas de tipos ante la necesidad de evaluar la situación económica, mientras que Loretta Mester (Fed de Cleveland) apuntaba que la Reserva Federal completará los planes para terminar la normalización del balance “en próximas reuniones”.

 

Las últimas referencias conocidas en Estados Unidos recuerdan que uno de los grandes problemas del país es la falta de mano de obra y no solo cualificada. Las cifras de empleos disponibles (JOLTS) de diciembre revelaban otro máximo histórico al alcanzar cifras de 7,34 mill. en un contexto en el que los salarios se muestran algo más dinámicos (+3,2% a.). Por lo tanto, las estrecheces de la oferta laboral pondrían coto a la actividad y obligan a no descartar un comportamiento algo más dinámico de los salarios estadounidenses en el futuro. No obstante, estamos ante riesgos latentes y esto explica que, aunque miembros de la Fed como Mester o George no cierren la puerta a ajustes de los tipos en un futuro, estos no puedan interpretarse como inmediatos, lo cual resulta suficiente para los mercados.

 

La cuestión es que el anterior punto ya está descontado y los inversores permanecerán más atentos a las múltiples novedades en clave política. En primer lugar, las negociaciones comerciales entre Estados Unidos y China que oficialmente se retomarán el jueves, aunque antes están surgiendo comentarios y filtraciones interesadas con el fin de endulzar la cita. De hecho, ha llegado a plantearse que Trump estaría más receptivo a mantener un encuentro con su homólogo chino, contradiciendo sus declaraciones de la semana pasada.

 

Ahora bien, según se acerca la nueva ronda negociadora, debemos ser conscientes de la existencia de grandes diferencias en puntos clave que pueden jugar en contra del tono positivo en los mercados. Trump desea abordar cuestiones delicadas como los subsidios estatales o las políticas industriales de China al considerarlos prácticas comerciales desleales, si bien esto no será fácil ya que para las autoridades chinas han sido un aspecto vital de su estrategia económica. Aun así, el gran problema estriba en que las demandas estadounidenses no acabarían en este punto ya de por sí delicado para los chinos, pues también plantearían que las autoridades del gigante asiático dejen de proteger a las grandes empresas públicas estatales de la competencia privada y extranjera.

 

Luego, las negociaciones comerciales entran en una fase más complicada y aunque oficialmente parece optarse por un tono conciliador, debemos prepararnos para que un potencial acuerdo se dilate en el tiempo y para ello ya nos preparaba Trump. El presidente estadounidense planteaba la posibilidad de alargar más allá del 1 de marzo el proceso negociador, si este evoluciona adecuadamente. No obstante, a corto, el mencionado amable tono oficial y la oferta de China para eliminar las barreras a la inversión extranjera en todas las industrias, excepto en un número relativamente pequeño, y continuar reduciendo los aranceles a las importaciones, pueden ser suficientes para los mercados.

 

Los síntomas de ralentización de la economía respaldan las cesiones de China ante una realidad en la que su propio ministro de Comercio calificaba como “muy probable” que el consumo frene aún más. Empero, matizaba sus palabras al considerar que hemos asistido a un freno “periódico” de las ventas de coches y equipamiento del hogar, al tiempo que alertaba sobre las posiciones demasiado pesimistas respecto al comercio minorista debido a las potenciales medidas gubernamentales de apoyo.

 

La economía se frena y China cederá para lograr un acuerdo con Estados Unidos, si bien las cesiones aceptables para el gigante asiático parecen necesarias pero no suficientes para poder confiar en que se cierre positivamente el proceso negociador antes de principios de marzo. Otro ámbito en el que deberemos comprobar si son suficientes las cesiones es en lo referente a las negociaciones en Estados Unidos para impedir que el cierre de la administración federal se repita. De momento, los 1,4 mm. $ ofrecidos para financiar parte del refuerzo de la frontera con México abren la puerta a evitar el escenario de riesgo, dado que Trump se muestra receptivo a estudiar esta opción aunque no le guste. Sin embargo, el episodio de choque político en Estados Unidos no ha evitado algunas heridas pasajeras como el aumento de la incertidumbre política percibida, lo cual también pasaba factura a la confianza de las pequeñas empresas estadounidenses (NFIB) que caía hasta 101,2 en enero.

 

En Europa, las referencias escasearán sin que el esperado deterioro de la producción industrial de la zona euro en diciembre suponga ninguna sorpresa, al igual que el bucle en el que se ha convertido el “Brexit” con May insistiendo en alcanzar unos cambios “legalmente vinculantes” en el tratado de salida que la UE no está dispuesta aceptar.

 

Las ideas estrambóticas de las autoridades italianas, desgraciadamente, tampoco serán ninguna novedad. La última consistiría en usar parte de las 2.452 toneladas en reservas de oro (las terceras mayores del mundo) para financiar los planes de gasto, lo cual implica un reconocimiento implícito de lo inviable de sus planes presupuestarios y, también, de los ataques crecientes al Banco de Italia. Afortunadamente, existe otra cuestión que no ha cambiado en Italia y es la buena gestión de su Tesoro que, después de los 8 mm. € colocados a 2049 la semana pasada, atesora menores presiones para las emisiones a 10/21 y 11/25 que realizará hoy y en las que planea captar2.250 mill. € en cada una.

 

Como podemos observar, lo político se impondrá a los datos, también en la actualidad de nuestro país, aunque en este caso preferimos centrarnos en las últimas cifras de TUI y Thomas Cook que confirman que nuestro sector turístico ha tocado techo. La empresa turística alemana señalaba que “el giro en la demanda hacia destinos en el Mediterráneo oriental ha creado exceso de capacidad en ciertos destinos como las islas Canarias, resultando en menores márgenes de rentabilidad”.

 

Un importante toque de atención que se unía al de Thomas Cook unos días atrás: “Estamos viendo una fuerte demanda por Turquía, Egipto y Túnez, ya que los consumidores buscan alternativas a los elevados precios de los hoteles en Canarias”. Malas noticias para un sector clave que refuerzan nuestro escenario acorde con el freno del crecimiento del PIB de nuestro país hasta 2,1% en 2019.  

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