Usamos cookies propias y de terceros para mejorar servicios y mostrarle publicidad de su preferencia mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso.

Martes, 14 de julio de 2020

Pulse en el valor para ver ratios >

Publicado en INTERNACIONAL Miércoles, 29 de enero de 2020 00:00

La Fed no tomará ninguna medida para hacer converger la inflación sin antes ver la evolución de consumo de los hogares y los salarios

Intermoney | Las últimas bajadas de tipos que llevó a cabo la Reserva Federal no respondían ni a lo reflejado por los datos ni a las estimaciones del seno interno, sino que se denominaron “recortes preventivos” para apoyar la expansión económica estadounidense ante la elevada incertidumbre global.

 

 

En la reunión de hoy, en un contexto en el que la confianza de los hogares se mantiene en niveles altos y en el que el mercado laboral se caracteriza por su fortaleza, la estrategia de la Fed, la cual sigue de cerca las implicaciones de la información entrante para la toma de sus decisiones, no se verá modificada.

 

Sin embargo, el actual escenario cambiante hace que tengamos que considerar la realidad de un claro discernimiento en el FOMC, principalmente en lo que a los niveles de inflación se refiere. El brote de coronavirus en China ha supuesto una perturbación clara en los mercados, la cual se ha materializado en forma de bruscas caídas de unos selectivos bursátiles que han puesto en valor los posibles impactos adversos sobre el crecimiento del país asiático y, por ende, sobre la demanda de crudo. Además, el recelo de los inversores se manifestaba en la apreciación del dólar y en el aplanamiento de la curva de tipos estadounidenses, cuyo tramo 2-5 se situaba en +13 p.b.

 

La incertidumbre fue una de las señas del año 2019 y la causa los recortes preventivos. El cambio reciente hacia activos más seguros, como se ha visto en el reciente aplanamiento de la curva, puede hacerse más notorio si las señales adversas ganan fuerza, lo que no pasará de largo para la Fed, al igual que para un mercado que, en la jornada de ayer, otorgaba una mayor probabilidad en función de la curva OIS a un recorte de los tipos en verano (próximo al 40% para julio).

 

Las tasas de inflación por debajo del 2% y los riesgos a la baja dan forma a una bajada y la política monetaria es lo suficientemente flexible como para absorber un posible recorte. Por el momento, la información para dar forma a posibles futuros pasos necesita ganar forma y, desde luego, no se tomará ninguna medida deliberada para hacer converger la inflación sin antes ver la evolución de consumo de los hogares y los salarios. Algunos miembros del organismo están preocupados con la posibilidad de que los recortes puedan alentar a la toma excesiva de riesgo por parte de los agentes, aprovechándose del crédito barato.

 

El encuentro de hoy también servirá para que el banco central ratifique que, a corto plazo, uno de sus desafíos consiste en evitar nuevas tensiones de liquidez en el mercado monetario. El problema está en que, a pesar de que se retirasen los límites en su operativa diaria de inyecciones, las operaciones a corto plazo continúan arrojando cierta presión por el lado de la demanda. Luego, la Fed reafirmará su compromiso a seguir involucrada por lo menos durante un mes más o el tiempo que sea necesario, aunque aquí puede aparecer el debate de la idoneidad de buscar nuevas soluciones ante la posibilidad de ofrecer más apoyo del que realmente necesita el mercado.

 

La reunión de política monetaria acaparará el protagonismo antes unos datos con escasa capacidad de mover el mercado. Entre ellos, en Estados Unidos, la contracción en las ventas de viviendas pendientes de diciembre estará explicada por el aumento de los tipos hipotecarios y de los precios de la vivienda, lo que puede hacer que, a lo largo de 2020, en asistamos a tasas de variación mensual cada vez menores.

 

En Europa, tal y como sucederá con la agenda macro estadounidense, tampoco conoceremos un gran número de datos relevantes. La confianza de los consumidores y de los industriales italianos de enero, al igual que la M3 de la UEM correspondiente a diciembre y el GfK de confianza de los consumidores germanos que conocíamos a primera hora de la mañana (9,9 pts), pasarán inadvertidos para unos mercados con las miras puestas en los problemas relacionados con el coronavirus en China, el encuentro de política monetaria de la Fed y los resultados empresariales. En Estados Unidos, el testigo de Apple lo tomarán Amazon, Dupont, Coca-Cola, Visa, Verizon y Amgen, mientras que en Europa será el turno de Unilever, Deutsche Bank, Roche, Diageo, Volvo, Royal Dutch, Holmen, Banco Sabadell y Unicaja.  

Aviso:  Acceda al contenido completo de Consenso del Mercado sumándose a nuestra Zona premium.