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Miércoles, 23 de septiembre de 2020

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Publicado en NOTICIAS DESTACADAS Viernes, 26 de octubre de 2018 08:00

La primera estimación del PIB de EEUU del 3T18 arrojará un sólido crecimiento del 3,4% trim. a.

Intermoney | El jueves, las bolsas rebotaban en un entorno en el que los inversores se mostraban más proclives a tomar riesgo. No obstante, estamos lejos de cantar victoria aunque hoy asistamos a unas referencias positivas en Estados Unidos, pues solo vendrán a confirmar el descontado buen comportamiento de la economía estadounidense a corto plazo.

 

La primera estimación del PIB de Estados Unidos del 3tr18 arrojará un sólido crecimiento del 3,4% trim. a. recordando la fortaleza de su economía. El consumo de los hogares seguirá siendo el motor de la actividad, aunque refleje un desempeño algo menos dinámico en comparación con su magnífico comportamiento del 2tr18. Las ventas minoristas apuntan en dicha dirección y, de hecho, tomando como referencia nuestra previsión de un avance del 0,2% m. del gasto personal real en septiembre, podemos estimar que el consumo de los estadounidenses aumentó un 3,4% trim. a. en el pasado trimestre.

 

En lo que se refiere a la inversión, los datos de embarques de bienes de capital arrojaban un crecimiento del 7,7% trim. a. en septiembre que apunta el mejor desempeño de la dedicada a los bienes de equipo. Así, en este capítulo, los puntos débiles estarán en la peor evolución de la formación bruta de capital en infraestructuras, además de la pervivencia de las dificultades en la residencial. Por lo tanto, el ruido en el PIB de Estados Unidos puede provenir de la demanda externa y los inventarios, aunque sin poner en entredicho su buen desempeño.

 

Por otro lado, la confianza de Michigan de octubre reafirmará la buena salud de la confianza de los estadounidenses, dibujando la continuidad del escenario favorable para el consumo. De hecho, en este caso, las expectativas se caracterizan por su buena salud. Ahora bien, el problema puede radicar en que, aunque se mire más allá de finales de 2018, los datos puedan volver a alimentar los avances de rentabilidad del T-Note a 10 años en un entorno donde no solo la Fed parece decidida a continuar normalizando su política monetaria.

 

Por ejemplo, el Norges Bank (NB) noruego volvía a indicar que a comienzos de 2019 proseguirá con su paulatina normalización de la política monetaria, después de dejar ayer los tipos sin cambios en 0,75%. No obstante, señalaba que la volatilidad del petróleo, la desaceleración de la zona euro y Suecia y unas perspectivas de crecimiento levemente menores, reducían la posibilidad de asistir a subidas más agresivas.

 

La situación contraria se da en Turquía, donde su banco central aprovecha el respiro de la lira (5,63 USDTRY) y también el mediático para evitar una política monetaria más ortodoxa. En esta línea, la entidad mantenía su referencia oficial en 24%, a pesar de los riesgos significativos que todavía emanan de la inflación. Así, el mayor problema de la economía turca estriba en la falta de independencia y, a su vez, de credibilidad del banco central.

 

En Europa, la principal referencia del día llegará con los mercados ya cerrados y será la actualización de la nota de Italia por parte de S&P, debiendo tener cuidado ante posibles filtraciones a lo largo del día. En este caso, el aspecto decisivo no será tanto la descontada rebaja del rating en un escalón hasta dejarlo al borde del “bono basura”, sino en las perspectivas para el mismo.

 

La opinión de S&P suele caracterizarse por su sesgo algo más duro y la falta de flexibilidad de las autoridades transalpinas respecto a sus posiciones, hace que no debamos descartar el riesgo de asistir al deterioro de la perspectiva hasta negativa, aunque el escenario central es acorde con su mantenimiento en “estable”. No obstante, si el escenario de riesgo tomase forma, las miradas también se centrarán en la banca que sufriría los daños colaterales.

 

La semana pasada, en línea con el ajuste de la nota soberana, Moody’s reducía las calificaciones de depósitos a largo plazo de Intesa SanPaolo, Mediobanca e IMI Bank, dada su alta exposición a la deuda soberana italiana que podría deteriorar sus ratios de capital. Por ejemplo, Unicredit cuenta con 55 mm. € en deuda soberana transalpina, una posición que puede jugar en contra de su colchón de 45 mm. € en forma de CET1. Así, el castigo de los mercados continuaría siendo lo único que podría llevar a recapacitar a las autoridades italianas, como ya confirman las preocupaciones de Conte y Tria.

 

Finalmente, tampoco habrá que dejar de lado los resultados empresariales con Acerinox, Caixabank, Banco Sabadell en nuestro país; ENI, Electrolux, RBS, Nestlè y Total en Europa; y Colgate en Estsdos Unidos.  

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