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Martes, 14 de julio de 2020

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Publicado en NOTICIAS DESTACADAS Jueves, 30 de enero de 2020 08:00

La probabilidad de un recorte de tipos del BoE se sitúa en 45,6% frente al 70% del 19 de enero

Intermoney | La incertidumbre vinculada con el Brexit ha generado que la política monetaria del BoE sea más enigmática. En la parte final de 2019, los mensajes provenientes de la entidad apuntaban a que el banco central estaría dispuesto anunciar medidas en cualquier dirección y, de hecho, en la reunión de noviembre el BoE dejaba entrever que podría introducir un refuerzo de la política monetaria para reforzar la recuperación esperada del crecimiento y la inflación si no se corregía la inestabilidad económica global o continuaban las dudas en torno al Brexit.

 

La entidad también explicaba que, si no se materializaban los riesgos y la economía se recuperaba ampliamente, podría ser necesario llevar a cabo un ajuste moderado de la política a un ritmo gradual y de forma limitada, buscando dar apoyo a la inflación. Sin embargo, los últimos indicadores procedentes de Reino Unido han echado por tierra lo que hasta hace poco se daba con cierta certeza: el recorte de los tipos de interés en la reunión de enero.

 

Por ejemplo, los últimos datos del mercado de trabajo mostraban un crecimiento del empleo a su mayor ritmo en casi un año, justo en un momento en el que el seno interno del banco central ha aumentado su atención hacia el ámbito laboral. Entre los meses de septiembre y noviembre, el número de personas empleadas se elevaba en +208.000 hasta 32,9 millones, al tiempo que la tasa de paro se mantenía en su menor valor desde 1975 (3,8% en noviembre).

 

Por otra parte, la victoria de Boris Johnson en las elecciones y la aprobación de la salida de la UE ha supuesto un estallido de optimismo entre empresarios y consumidores británicos, lo cual desembocaba en una gran mejora de los PMIs de enero que permitía al índice compuesto alcanzar máximos de dieciséis meses (52,4 puntos). Sin embargo, el Brexit sigue preocupando, si consideramos que casi el 40% de las exportaciones de Reino Unido van destinadas a la Eurozona y éstas serían difícilmente sustituibles. Todo ello, en un momento en el que todavía no se ha empezado a negociar el nuevo acuerdo comercial.

 

Desde comienzos de año, la depreciación de la libra y las compras de la deuda soberana eran señales claras de que los inversores estarían apostando por un recorte en los tipos. Con todo, el tono positivo de los últimos datos y la prolongación de la euforia tras la visualización del fin del Brexit pueden otorgarle más tiempo a un BoE que podría esperarse antes de anunciar cambios en su política monetaria. Por lo pronto, la probabilidad de un recorte de tipos (en base a la curva OIS) se situaba ayer en 45,6% frente al 70% del pasado 19 de enero.

 

La política monetaria ha sido uno de los temas de mayor interés a lo largo de la semana, pero las referencias macro han ido ganando relevancia y hoy contaremos con una de las más importantes de la mano del PIB estadounidense del 4tr19. Las cifras preliminares darán fe del buen desempeño del gasto de los hogares frente a la evolución menos favorable de la demanda externa, lastrada por las dudas comerciales y la fortaleza del dólar. Además, las cifras serán acordes con el momento maduro del ciclo en el que se sitúa la economía estadounidense y pesarán también cuestiones como unos inventarios que restarán alguna décima al PIB.

 

En Europa, las referencias servirán para poner en valor el mayor optimismo tras la relajación de las tensiones comerciales y las cuestiones del Brexit. Entre los indicadores de confianza elaborados por la Comisión Europea, el del sector industrial será el que refleje de manera más notoria el anteriormente mencionado mayor optimismo y su repunte será secundado por el de los servicios y una mejora en la confianza económica. En paralelo, el IPCA alemán adelantará en su primera estimación un incremento de los precios en enero gracias a un mayor dinamismo en los servicios y la energía, aunque esta no será la única referencia que se conocerá en el Alemania. En concreto, la información del mercado laboral germánico seguirá apuntando a una falta de mano de obra cualificada y una menor generación de empleo.

 

De manera que los mercados contarán mañana con más información macro, la cual se unirá a la resaca de la reunión de la Fed, al encuentro del BoE y a los resultados empresariales para restar fuerza a los temores ocasionados por el coronavirus. Entre dichos resultados, destacarán los de BBVA, Caixabank, Electrolux, Caterpillar, Colgate, Chevron y Exxon Mobil.  

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