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Miércoles, 19 de febrero de 2020

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Publicado en NOTICIAS DESTACADAS Viernes, 14 de junio de 2019 08:00

La producción industrial china (5,4%) en las menores tasas de crecimiento desde 1990

Intermoney | Las diferencias comerciales entre Estados Unidos y China se mantienen, empezando a plantearse un nuevo escenario de riesgo en el que las autoridades del gigante asiático puedan considerar que los tiempos empiezan a jugar a su favor y en contra de Trump.

 

 

Una situación que podría plasmarse, simplemente, en el inmovilismo de los chinos hasta que el presidente de los Estados Unidos ofrezca un acuerdo que pueda considerarse aceptable. En esta línea, podrían entenderse los últimos comentarios del ministro de Comercio chino apuntando que fracasará cualquier intento o “presión máxima” por parte de los Estados Unidos para obligar a China a aceptar un acuerdo comercial. Una postura que puede explicar la resistencia de Trump a establecer una fecha concreta para un potencial ultimátum a China.

 

Los mensajes chinos se están complementando con los gestos y preparativos de nuevos estímulos para diluir el impacto negativo de la situación de incertidumbre comercial sobre la economía del gigante asiático. De hecho, en esta línea, reincidía el primer ministro de China enfatizando la predisposición de las autoridades para apoyar la economía y garantizar una política generosa de liquidez; postura reforzada por el gobernador del PBoCh cuyo tono es acorde con un horizonte de ajustes en los tipos oficiales y los ratios de reserva.

 

Ahora bien, lo apuntado son cuestiones ya conocidas y esto hace que sean más importantes las referencias que conoceremos en China, dado que permitirán cuantificar el impacto real del choque comercial en la segunda economía del mundo. De forma que las cifras de producción industrial y ventas minoristas del mes de mayo en China, que conoceremos en algo menos de una hora, serán claves y éstas revelarán un escenario caracterizado por la debilidad de la industria y el matizable rebote del consumo.

 

La estabilidad del avance de la producción industrial china en 5,4% a., de acuerdo con lo esperado por el consenso de Bloomberg, implica la continuidad de las menores tasas de crecimiento desde 1990. La actividad fabril seguirá viéndose lastrada por el sector del automóvil, en línea con los malos datos de matriculaciones del pasado mes en China, y el interés se desplazará a otros ámbitos como la producción de acero y cemento con el fin de comprobar hasta qué punto y a qué velocidad los estímulos se están plasmando en una mayor actividad.

 

En cuanto a las ventas minoristas chinas, la esperada aceleración hasta 8,1% a. en mayo está sometida a riesgos a la baja vinculados al automóvil, al tiempo que resultará engañosa. En dicha mejora tendrá un papel clave el aumento de los precios de los alimentos (+7,7% a. en mayo) al estar ante un dato nominal, así que las segundas lecturas apuntarán a un dato peor de lo percibido en un primer momento.

 

En suma, los datos en China serán acordes con un escenario de desaceleración de la economía. Una circunstancia que, a priori, sería negativa y jugaría en contra de la renta variable y favorecería a los activos menos arriesgados, si bien tampoco podemos descartar que se active el modo de “cuanto peor, mejor” y dichas cifras sean interpretadas en clave de mayores estímulos en el gigante asiático. Por lo tanto, si queremos quedarnos con un dato chino menos expuesto a los matices, deberemos mirar con el retrovisor a la inversión directa extranjera en China, que conocimos ayer, y reveló la aceleración de su crecimiento hasta 8,5% a. en mayo.

 

Junto a las referencias chinas, las otras grandes citas a tener en cuenta durante la jornada vendrán de Estados Unidos y tomarán forma de ventas minorista y producción industrial de mayo. En el primer caso, esperamos un rebote de cierta importancia respecto al tropiezo de abril, ya que la confianza de los estadounidenses se muestra sólida y se ve apoyada por el buen desempeño de su renta disponible real (+2,3% a. en abril). Esta situación, de acuerdo con los datos de la confianza de los consumidores del Conference Board, llevaba a que el porcentaje de estadounidenses que planea comprar coche ascendiese hasta el 14,4% y las ventas de automóviles fue uno de los lastres de las apuntadas ventas minoristas en abril.

 

La reactivación de las ventas de coches en Estados Unidos también debería ayudar a que se dé cierta mejora de los datos de producción industrial en el país, si bien los problemas de aprovisionamiento que está causando el escenario actual (con problemas en el flujo de mercancías en la frontera con México) nos lleva a mantener cierta cautela hacia la actividad fabril estadounidense. No obstante, las referencias conocidas en Estados Unidos pueden ayudar a un cambio de los ánimos durante la tarde y dar paso a las ventas de deuda soberana y a un mejor tono de la renta variable.

 

Entre todas estas cuestiones, en Europa, los datos más interesantes serán las ventas y órdenes industriales italianas del mes abril, después de su sorpresa al alza de marzo. No obstante, desde la perspectiva transalpina, las miradas seguirán puestas en el pulso entre Roma y Bruselas. Las autoridades comunitarias mantienen la necesidad de que Italia sanee sus cuentas públicas y apuntan a la posible activación de un proceso disciplinario que, como pronto, podría llegar el 26 de junio. Mientras tanto, las autoridades italianas siguen apuntando a posibles recortes de impuestos en los próximos meses.

 

En el caso italiano, el problema radica en que, si prestamos atención al diferencial de su deuda a 10 años con la alemana, el diferencial de +260 p.b supone un importante toque de atención. Sin embargo, las autoridades transalpinas están mirando la rentabilidad absoluta y la concerniente a la mencionada referencia a 10 años se sitúa en 2,356% frente a los máximos de 3,686% de octubre. Luego, desde esta perspectiva, la “soga aprieta, pero no ahoga” y esto respalda el mantenimiento de la beligerancia italiana ya que la referencia de sus autoridades no son los mínimos de 1,04% del 10 años en 2016.

 

Luego, un día más, los problemas seguirán sin solucionarse en Europa, debiendo tener en cuenta que otras cuestiones atenazan a los inversores, tales como que el ministro de Economía de Alemania apunta claramente a un posible estancamiento de la locomotora europea durante el 2tr19 o el fracaso de la moción laborista para lograr que la decisión final sobre un “Brexit” desordenado dependiese de la Cámara de los Comunes.  

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