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Martes, 10 de diciembre de 2019

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Publicado en INTERNACIONAL Miércoles, 22 de octubre de 2014 02:00

Los test de estrés a los bancos de la Eurozona son algo más que el número de suspensos

Por Francisco López | Los resultados de los test de estrés a la banca europea no hay que evaluarlos por el número de aprobados o suspensos, sino por el grado de confianza que transmitan a la comunidad financiera y a los mercados. Conviene dejarlo claro porque en los próximos días vamos a leer muchas informaciones especulando con el número de entidades que no han pasado el examen, cuando lo verdaderamente relevante es saber si el sistema bancario en su conjunto está en condiciones de liderar la recuperación de la economía de la eurozona.

 

 

La agencia estatal Efe sostiene, citando distintas fuentes financieras, que al menos once bancos de seis países europeos, ninguno de ellos español, suspenderán las pruebas de solvencia llevadas a cabo por el BCE, cuyos resultados definitivos se conocerán el próximo domingo.

 

Entre los suspensos están tres de las cuatro entidades griegas, otras tres italianas, dos austríacas, una chipriota y previsiblemente una de Portugal y una última de Bélgica, aunque no se descarta la revisión de alguna cifra hasta el último momento.

 

La concreción de la información de Efe es de tal grado que incluso ofrece los nombres de los suspensos (los tres italianos serían Monte dei Paschi, el Banco Popolare y el Banco Popolare di Milano) y adelanta el aprobado general de los españoles (la mejor nota correspondería a la Banca March y Kutxabank). Más allá de los nombres de las notas de las entidades, lo que debe preocuparnos es saber si esta vez el test de estrés logrará que los mercados recuperen la confianza en la banca europea y, de paso, si el saneamiento de sus balances permitirá que sean un impulso y no un escollo para la recuperación económica.

 

Por tanto, la evaluación de los resultados debe hacerse teniendo en cuenta no sólo si las entidades están bien capitalizadas y saneadas, sino también si son capaces de prestar fondos a las compañías solventes.

 

En general, la banca europea ha hecho en los últimos años un gran esfuerzo para incrementar sus niveles de capital y sanear sus balances. En concreto, la reforma del sector bancario español que se inició en 2008 ha permitido un espectacular aumento de las provisiones: más de 240.000 millones de euros en los últimos seis años.

 

El ministro Guindos está convencido de que ‘’gracias a esos esfuerzos la banca española obtendrá buenos resultados en las pruebas del BCE’’, aunque conviene recordar que mientras el 70% del sistema realizó su saneamiento sin necesidad de apoyo externo, el 30% restante lo hizo gracias a los más de 60.000 millones de ayudas públicas.  

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