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Miércoles, 28 de octubre de 2020

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Publicado en INTERNACIONAL Miércoles, 24 de julio de 2019 09:43

Los PMI de la eurozona quedan en el 51,5 frente al 52,1 previsto; los de Alemania en 51,4 frente al 52,3 estimado

Intermoney | En el día de ayer, el FMI actualizaba sus previsiones de la economía mundial y venía a confirmar el escenario de crecimiento moderado a escala global durante 2019 y, como no podía ser de otra forma, sus expectativas de recuperación de la actividad mundial en 2020, a pesar de los riesgos a la baja existentes.

 

 

En la práctica, el organismo internacional nunca incentivará los temores ante escenarios como el actual y, de hecho, atesora incentivos para dibujar una senda de recuperación, aunque recordando que se encuentra condicionada a ciertos riesgos como: la amenaza sobre las cadenas mundiales de suministro de tecnología vinculada a que EEUU imponga sanciones (entiéndase a China), el mantenimiento de la incertidumbre vinculada con el “Brexit” y las crecientes tensiones geopolíticas que han alterado los precios de la energía.

 

A corto plazo, el vigor de algunos de los riesgos citados (en especial, el todavía complicado escenario comercial, dominado por la prolongación de la incertidumbre) llevaba al FMI a recortar en 0,1 p.p la previsión de crecimiento de la economía mundial hasta 3,2% en 2019 y 3,5% en 2020. Todo ello a la sombra de los ajustes a la baja en países como Alemania, Japón, China o México que están sufriendo en mayor medida los efectos de las distorsiones comerciales (Méjico también sufre las dudas generadas por algunas medidas del nuevo gobierno), mientras que en otros como Brasil e India se venía a sumar el ruido desde la perspectiva de las reformas.

 

La situación de incertidumbre que lastra a la economía global y, en particular, a los países mencionados era bien descrita por el FMI: “La inversión y la demanda de bienes de consumo duraderos han sido moderadas en las economías avanzadas y de mercados emergentes, dado que las empresas y los hogares continúan postergando el gasto a largo plazo. Por consiguiente, el comercio mundial, que es intensivo en cuanto a maquinaria y bienes de consumo duraderos, sigue siendo flojo”.

 

El escenario expuesto seguirá lastrando a los PMIs manufactureros a lo largo del mundo, como será recordado en el día de hoy por sus cifras preliminares del mes julio. No obstante, esta situación ya ha sido interiorizada por el mercado y la clave radicará en que dichos PMIs no experimenten grandes cambios, como así es descontado por los inversores.

 

En otras palabras, mientras que el PMI manufacturero alemán no ceda por debajo de 45 y el agregado de la UEM no se aleje mucho de las cifras de 47,6 del pasado junio, la situación será asumible para el mercado. A efectos prácticos, la incertidumbre para el sector manufacturero se mantiene, pero el hecho de que se haya reconducido la espiral de desencuentros entre China y EEUU avalaría unas respuestas sin grandes cambios por parte de los industriales.

 

No obstante, el anterior hecho puede verse algo enturbiado por el ligero deterioro de los PMIs de servicios, esperándose que la cifra del agregado de la UEM ceda hasta 53,3 en julio. Un valor que todavía superaría el promedio de 52,5 cosechado por el indicador durante el primer semestre de 2019, aunque también carecería de la fortaleza necesaria para evitar que en ciertos foros se tema por el potencial contagio de la debilidad manufacturera a otros ámbitos de actividad en la Eurozona.

 

En los últimos días, hemos insistido en que la activación por parte de la industria alemana de las fórmulas de empleo flexible permite minimizar el impacto del freno de su actividad en el empleo y los recursos de los hogares y, por tanto, en el consumo privado germano. Sin embargo, esto no evitará que el mercado preste cada vez más atención a datos como que, el pasado abril, 44.000 trabajadores en Alemania se encontraron al amparo de la fórmula kurzabeit frente a 13.000 en abril de 2018.

 

Asimismo, los inversores tampoco descuidarán que de acuerdo con Markit, la empresa responsable de los PMIs, las intenciones de contratación de empleados en Alemania son las menores desde 2013 y se sitúan por debajo del promedio de la UEM por primera vez en 8 años. Una situación que resulta aún peor en el sector manufacturero alemán, dado que las empresas apuntan recortes de plantilla; un extremo que no se producía desde 2014. No obstante, el déficit de mano de obra que todavía vive Alemania hará que esta situación sea diluida por las medidas, si bien combinada con las peores perspectivas de empresas como BASF o el otoño desafiante para el automóvil (a pesar de su comportamiento de ayer en bolsa) puede generar algo de ruido en los próximos meses.

 

De momento, desde la Comisión Europea se preparan para un otoño tenso en lo comercial con EEUU. De hecho, la comisaria de Comercio, Cecilia Malmström, se manifestaba en referencia a las exportaciones de automóviles de la UE: “No aceptaremos ningún comercio administrado, cuotas o restricciones voluntarias a la exportación y, si hubiera aranceles, tendríamos una lista de rebalanceo”. En otras palabras, Bruselas tendría preparada una lista de 35 mm. $ en productos estadounidenses a los que aplicar nuevos aranceles, si Trump “ataca” al automóvil europeo.

 

No obstante, en la sesión de hoy, lo importante será que los PMIs manufactureros en la zona euro no perforen a la baja las referencias apuntadas párrafos atrás ya que, en caso de hacerlo, asistiríamos a un día complicado en las bolsas, sobre todo, después del buen comportamiento de lo cíclico en la jornada de ayer. De la misma forma, resultará clave que los PMIs de EEUU no sorprendan negativamente y se confirme la mejora de los índices manufacturero y de servicios hasta 50,8 y 51,8, respectivamente.

 

En caso de sorprender negativamente los PMIs, el mercado viraría su atención hacia lo precario del repunte del crecimiento proyectado para 2020 como bien reconocía el FMI. Los riesgos desde el comercio hasta los rendimientos decrecientes de los estímulos monetarios o lo limitado del margen fiscal de ciertos países son muy reales, si bien la atención sigue centrada en el primer punto ya que el coste de las tensiones comerciales es muy real. En esta línea, el propio FMI reconocía que el comercio mundial registró en el 1tr19 su menor avance desde 2012 al crecer sólo un 0,5% a. y, lo que es aún peor, apuntaba que las señales detectadas indicarían que un deterioro mayor podría ser posible. Por ejemplo, el operador portuario dubaití DP World reconocía que el tráfico de contenedores en sus instalaciones cayó un 6,3% a. en el 2tr19 y acumula cinco trimestres consecutivos de descensos.

 

En este escenario, resulta lógico que el ministro de Industria de China reconociese que sería necesario un “esfuerzo arduo” para cumplir con el objetivo de crecimiento planteado para la industria del país, acorde con un avance de su actividad de entre el 5,5% y el 6,0% en 2019. Luego, como venimos insistiendo, resulta clave que hoy los PMIs manufactureros no sorprendan a la baja, dado que de lo contrario asistiríamos a una importante losa para la moral de los inversores.

 

Más allá de lo expuesto, deberemos continuar muy atentos a los resultados empresariales, sobre todo, porque llegará uno de “los platos fuertes” con las cifras de Facebook. Unas cifras a las que se sumarán las de: Naturgy, Iberdrola, Prisa, Repsol, Mediaset España, Talgo, Vidrala, KPN, Vallourec, Deutsche Bank, O2de, Daimler, Deutsche Borse, Christian Dior, LVMH, Peugeot, Valeo, Glaxo Smith Kline, Dassault, Akzo Nobel, Boeing, Caterpillar, Ford, General Dynamics, AT&T y UPS.  

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