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Miércoles, 19 de febrero de 2020

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Publicado en NOTICIAS DESTACADAS Martes, 09 de julio de 2019 08:00

Mucha atención a la Fed: todavía existen motivos para no dar por sentado todo lo descontado

Intermoney | La escasez de referencias durante la jornada combinada con la cercanía de dos citas claves como la publicación de las actas del encuentro de junio de la Fed y la comparecencia de su presidente ante el Congreso de Estados Unidos durante la jornada del miércoles, debería plasmarse en una actitud prudente de los inversores.

 

 

La reanudación de las negociaciones comerciales entre Estados Unidos y China y, sobre todo, datos como los de nóminas no agrícolas ponen en entredicho el escenario descontado por el mercado para la política monetaria en Estados Unidos, pudiendo ser los ajustes de tipos más medidos y con unos tiempos algo diferentes a los estimados por los inversores.

 

La anterior situación se ve reforzada por cuestiones como las expectativas de inflación de los estadunidenses, recogidas en la encuesta realizada por la Fed de Nueva York. En junio, éstas aumentaban por primera vez en tres meses y lo hacían en 0,2 p.p hasta 2,7% para el horizonte de 1 año, igualándose el dato de 2,7% en lo que se refiere al plazo de 3 años. De forma que dichas cifras se reponían de los registros de mayo que eran acordes con las menores expectativas de precios desde 2017.

 

Luego, en el caso de los tipos en Estados Unidos tipos de in y esto hace que se torne justificado el hecho de atesorar cierta paciencia, a la espera de nueva información de calado. Por lo tanto, hoy no habrá que dejarse llevar por las palabras de miembros de la Fed como Bullard y Bostic que intervendrán en sendas actividades de la Universidad Washington en Saint Louis. En ambos casos, su perfil laxo es ya conocido y, de hecho, el primero ya abogó por una bajada de tipos en el último encuentro de la Reserva Federal. Así que no será ninguna sorpresa el hecho de que aboguen por una mayor generosidad de la política monetaria estadounidense.

 

En paralelo, Powell y Quarles harán un ejercicio de revisión y debate sobre los test de estrés en Estados Unidos, si bien la información ya conocida sobre estas pruebas restará algo de importancia a sus comentarios. De forma que los apuntes más interesantes del presidente de la Fed llegarán en la jornada del miércoles.

 

En Europa, a diferencia de los Estados Unidos, al menos, tendremos un dato con cierto interés como son las ventas minoristas de Italia del mes de mayo. Éstas esperamos que revelen un desempeño débil, respaldando que la expansión del PIB transalpino del 1tr19 fue puntual. Luego, asistiríamos a nueva información que indicaría el tono modesto de la actividad de la UEM durante el 2tr19, lo cual aumentaría la presión sobre el BCE. De hecho, ayer, el gobernador del Banco de Francia, Villeroy, recordaba la determinación y capacidad para actuar de nuestro banco central, pero también que se verá marcada por los datos: “Prestamos atención a los mercados, pero no somos dependientes de los mercados. Nosotros somos dependientes de los datos... así que esperemos a nuestros próximos consejos de gobierno, y hay varios por venir, para evaluar los datos y luego decidir”.

 

En otras palabras, los datos marcarán los próximos pasos del BCE y, también, lo harán cuestiones como el comercio, aunque Villeroy marcaba ciertas distancias a este respecto. En cuanto a los primeros, seguramente, el crecimiento de la UEM del 2tr19 y 3tr19 será débil, mientras que la pervivencia de la incertidumbre comercial hará más necesaria la actuación del BCE, a pesar de que el gobernador del Banco de Francia apuntase que esto depende de la esfera política.

 

Las potenciales acciones del BCE llegarían en un contexto de opinión hostil en países como Alemania, aunque primará el bien común. No obstante, las palabras de la sucesora de Merkel, Kramp-Karrenbauer, no deben dejarse en un segundo plano al abogar por ciertos límites para los actuales tipos, dado que “el efecto de estas bajas tasas de interés es problemático, entre otras cosas porque las personas con depósitos de ahorro convencionales, incluidas muchas en Alemania, no se benefician de ellos”.

 

En contraposición a las críticas alemanas al BCE, sobresalía el tono conciliador de Italia con Bruselas que se plasmaba en la predisposición a realizar ciertos ajustes impositivos que encajarían con las posiciones de la Comisión Europea. El ministro de Finanzas transalpino, Giovanni Tria, se mostraba abierto a aumentar el IVA en 2020 con el fin de reducir los impuestos al trabajo; medida que consideraba jugará a favor del crecimiento de Italia. Luego, a pesar del repunte de la rentabilidad de la deuda italiana en el día de ayer, los gestos apoyan la tranquilidad en este este frente.

 

Tampoco habrá que perder de vista ni al petróleo ni a Turquía. En cuanto al oro negro, las tensiones con Irán no están siendo suficientes para apuntalar sus avances. El lunes, Irán amenazó con reiniciar las centrifugadoras desactivadas y aumentar su enriquecimiento de uranio al 20% en una medida que amenaza, aún más, el acuerdo nuclear de 2015 que Washington abandonó el año pasado, si bien esto chocaba con el exceso de inventarios de productos refinados del petróleo en China. En el gigante asiático, la producción de las nuevas y enormes refinerías está provocando un destacado aumento de los inventarios de productos como las gasolinas, apuntando un freno de la actividad de refino de China durante el 3tr19.

 

Finalmente, en Turquía retornan viejos problemas como la injerencia en el banco central. La destitución del gobernador de la entidad socava, aún más, la credibilidad de la institución y, seguramente, conlleve una política monetaria inadecuada. Malas noticias para la economía turca que también puede sufrir las ramificaciones de los problemas geopolíticos. En primer lugar, esta semana, se espera que Turquía empiece a recibir entregas del sistema ruso de defensa aérea S-400, lo cual pondrá al país miembro de la OTAN en curso de colisión con Estados Unidos que podría optar por la vía de las sanciones. En segundo, los planes para realizar nuevas prospecciones petrolíferas en la costa de Chipre enturbiarán las relaciones con la UE.  

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