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Jueves, 01 de octubre de 2020

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Publicado en NOTICIAS DESTACADAS Lunes, 27 de enero de 2020 08:30

Temporada de resultados: la gran duda es si las actuales valoraciones se pueden justificar en función de los resultados futuros de las cotizadas

Juan J. Fdez-Figares (Link Securities) | Los mercados de valores europeos y estadounidenses afrontan una intensa semana, tanto en el ámbito macroeconómico como en el empresarial, con la crisis sanitaria en China como “telón de fondo”.

 

Así, en una semana en la que la temporada de presentación de resultados en Wall Street coge “velocidad de crucero”, con 132 compañías del S&P 500 dando a conocer sus cifras trimestrales, entre ellas algunas grandes tecnológicas como Apple, Facebook, Amazon o Microsoft, en Europa la temporada comienza a coger ritmo, con compañías como Novartis, LVMH, Unilever, Hennes & Mauritz, Philips y SAP publicando sus ventas y sus resultados del último trimestre del pasado ejercicio. Además, en la bolsa española serán los bancos los que publiquen sus cifras, con Bankia (BKIA) haciéndolo mañana; el Santander (SAN) el miércoles; Sabadell (SAB), Liberbank (LBK) y Unicaja (UNI) el jueves; y el BBVA y CaixaBank (CABK) el viernes. Insistimos que lo más relevante para los inversores es lo que transmitan los gestores de estas compañías sobre el devenir de sus negocios en los próximos trimestres, más aún que las propias cifras que den a conocer, ya que la gran duda de muchos inversores es si las actuales valoraciones de muchas compañías se pueden justificar en función de los resultados futuros de estas cotizadas.

 

Además, durante la semana dos de los grandes bancos centrales, la Reserva Federal (Fed) el miércoles y el Banco de Inglaterra (BoE) el jueves, reúnen a sus consejos de gobierno para valorar sus actuales políticas monetarias. En el caso concreto del Comité de Mercado Abierto de la Fed (FOMC), los mercados no esperan cambios en sus principales parámetros de política monetaria. Además, se espera que su presidente, Jerome Powell, mantenga su actual discurso de que la Fed no tiene intención, por el momento, de mover sus tipos de interés en un sentido u otro, y que tendrán que producirse cambios importantes en el escenario macro estadounidense, crecimiento e inflación, para que la Fed actúe este año. La posición del BoE no es tan clara. A pesar del buen estado por el que atraviesa el mercado laboral británico, con la tasa de desempleo situada a sus niveles más bajos en décadas, la ralentización del crecimiento económico y el hundimiento de la inflación junto a la incertidumbre que a nivel económico está generando el Brexit podrían llevar al Comité de Política Monetaria de la institución a bajar sus tasas de interés oficiales en un cuarto de punto, hasta el 0,5%. En este sentido, señalar que el BoE, a diferencia de lo que le ocurre al BCE, tiene todavía cierto margen para actuar sobre sus tipos de interés y éste podría ser el momento adecuado para hacerlo.

 

Pero la semana también tendrá citas políticas relevantes. Así, el resultado de las elecciones regionales celebradas este fin de semana en la región italiana de Emilia-Romagna, en las que todo apunta a que la izquierda, concretamente el Partido Democrático, habría sido capaz de mantener el poder, se puede interpretar como un respiro para la actual coalición de gobierno, algo que debería dar cierta estabilidad política a corto plazo al país, ya que reduce la posibilidad de que se tengan que volver a celebrar en Italia nuevas elecciones generales este año. Además, y sin abandonar la política, señalar que el “juicio político” al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, entra en una fase decisiva esta semana. Así, si el Senado, controlado por los Republicanos, rechaza la comparecencia de nuevos testigos, la cámara alta podría “dar carpetazo” al impeachment tan pronto como el próximo viernes, algo que sería bien recibido por los inversores ya que rebajaría sustancialmente la incertidumbre política en Estados Unidos. Finalmente, y también a finales de semana, el Reino Unido abandonará por fin y de forma definitiva la Unión Europea (UE). En los próximos meses las negociaciones entre el país y sus ex socios para determinar la relación futura entre ambas partes, especialmente la comercial, atraerán la atención de los mercados. De momento, y hasta que se llegue a un acuerdo, la situación seguirá como hasta ahora.

 

A pesar de la relevancia de todo lo expuesto, lo que realmente preocupa a los inversores en estos momentos es el desarrollo de la crisis sanitaria en China, provocado por la propagación de un nuevo coronavirus, el cual ya ha provocado unas 80 muertes (la ratio de mortalidad se mantiene cercana al 3%). Las autoridades chinas, a diferencia de lo ocurrido a principios de siglo con el SARS, están siendo mucho más proactivas en su intento de evitar una epidemia. El temor de los inversores es que la propagación del virus termine por tener un importante impacto en la economía china y, por ende, en la mundial. Así, y en plena celebración del Nuevo Año Lunar chino, los viajes en avión y en tren han experimentado fuertes descensos en términos interanuales. Además, se han cerrado centros comerciales y atracciones turísticas. La duda ahora es cuánto tiempo se va a tardar en controlar la enfermedad y el impacto que en la economía del país ésta puede tener mientras tanto. Estas dudas han provocado una fuerte caída de los mercados asiáticos abiertos –esta semana las bolsas chinas permanecen cerradas por la celebración de la mencionada festividad, mientras que el mercado de Hong Kong no abrirá hasta el miércoles–, preocupación que también se refleja en los futuros de los principales índices bursátiles europeos y estadounidenses, que indican caídas superiores al 1%. El hecho de que los mercados de valores mundiales estén sobrecomprados tras el fuerte rally alcista que experimentaron durante los últimos meses de 2019 puede provocar, de no dar el Gobierno chino en el corto plazo con una solución que impida una epidemia, que se produzca una corrección en estos mercados, corrección que podría llegar a superar el 5% en un principio.

 

Hoy, y, para empezar, esperamos una apertura a la baja de las bolsas europeas, en una sesión en la que en la agenda macro destaca la publicación en Alemania de los índices de clima empresarial del mes de enero, elaborados por el instituto IFO, y, ya por la tarde y en Estados Unidos, de las ventas de nuevas viviendas de diciembre. Entendemos que estas cifras serán obviadas por unos inversores que permanecerán atentos a las noticias que se vayan conociendo sobre el desarrollo de la crisis sanitaria en China. Un día más, los valores ligados al turismo y al ocio y los de corte más cíclico serán los más castigados, con los defensivos comportándose algo mejor, siempre en términos relativos.  

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