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Publicado en INTERNACIONAL Miércoles, 04 de diciembre de 2019 00:00

Trump administrará sus mensajes para diluir el impacto negativo en la actividad y el S&P500

Intermoney | El ruido comercial ha retornado a los mercados de la mano de Trump y corremos el riesgo de que vaya a más en el corto plazo, ante la necesidad del presidente de Estados Unidos de descargarse la presión política que enfrenta a escala nacional. De momento, los demócratas que lideran el juicio político a Trump han concluido que el presidente abusó de su cargo para obtener ganancias políticas y trató de obstruir la investigación, allanando el camino para que tomen forma las acusaciones contra el presidente.

 

 

En palabras textuales, la investigación concluía que: “La evidencia es clara respecto a que el presidente Trump usó el poder de su oficina para presionar a Ucrania y que anunciara investigaciones sobre su rival político, el ex vicepresidente Joe Biden, además de sobre una teoría de conspiración desacreditada de que fue Ucrania, y no Rusia, quien interfirió en las elecciones de 2016”.

 

En un principio, el proceso contra el presidente de los Estados Unidos debería morir en el Senado y tener unas implicaciones directas bastante limitadas en los mercados. Desgraciadamente, estamos en año electoral y Trump tratará de desviar la atención y fidelizar a su electorado; tarea para la cual usará las cuestiones migratorias y la baza comercial. De forma que el ruido en este último frente se volverá tan imprevisible como el propio juicio político y sí afectará al mercado, aunque creamos que Trump se cuidará mucho de no tensar demasiado la “cuerda comercial”.

 

Los últimos anuncios han sido teledirigidos y, por ejemplo, el referente a Francia tenía una clara intención mediática. Los productos susceptibles de un nuevo arancel sólo alcanzaban los 2,4 mm. $ e incorporaban capítulos muy conocidos de la “marca Francia” como son el queso o el champagne. De hecho, en el caso de querer hacer verdaderamente daño a ciertos países europeos, la Administración Trump no habría dejado morir el proceso arancelario contra los automóviles de la UE.

 

De la misma forma, los aranceles contra Argentina y Brasil suponían una acción más medida de lo que parece, estando la vista puesta en los productores de soja estadounidenses. En el primer caso, se imponían nuevos aranceles a productos por valor inferior a los 500 mill. $ y, en el segundo, no alcanzaban los 4.000 mill. $. No obstante, lo preocupante era que volvía a ponerse en entredicho las cadenas globales de suministro y esto causa un gran daño en forma de desconfianza empresarial.

 

A pesar de todo lo expuesto y el ruido que todavía esté por venir, creemos que todas las partes implicadas evitarán el hecho de llegar a un punto de no retorno en la cuestión comercial y Trump administrará sus mensajes para diluir el impacto negativo en la actividad y el S&P500. El ruido comercial puede ser una buena “cortina de humo” para otras cuestiones en un año electoral, pero siempre que no ponga en entredicho el termómetro económico en forma de PIB y bolsas.

 

En la anterior línea, Trump calificaba la disputa con Francia de “menor” y confiaba en su resolución, declarando ante el presidente de Francia: “Hablaremos de muchas cosas, incluida la OTAN y el comercio... Hemos tenido una disputa menor, pero creo que probablemente podamos resolverlo” y “Estoy seguro de que dentro de un corto período de tiempo las cosas se verán muy optimistas, esperamos. Ese suele ser el caso entre nosotros dos: lo solucionamos”.

 

Las noticias comerciales están sirviendo para que en Europa pase desapercibido otro potencial foco de tensión como es el giro en la dirección de la SPD, el cual puede llevar a la ruptura de la Gran Coalición que gobierna en Alemania. Una situación que se antoja más interesante que la confirmación del paso atrás del PMI de servicios en la UEM hasta 51,5 en noviembre, a la sombra de cifras modestas en países como Alemania (51,3).

 

No obstante, los inversores estarán más atentos a las noticias en clave comercial y a los indicadores adelantados, empezando por las cifras de los PMI de Markit que conocíamos la pasada madrugada en China. Éstas mejoraban de manera notoria como se podía apreciar en el fuerte avance del PMI servicios hasta 53,5 puntos cuando se esperaba que alcanzase 51,2.

 

Entre los indicadores adelantados, el más relevante será el ISM de servicios de noviembre en Estados Unidos cuyo paso atrás hasta rondar cifras de 54,0, en línea con unas tasas moderadas del gasto de los estadounidenses, servirá para erosionar algo más el ánimo de los inversores. Todo ello en un día en el que deberán afrontarse con prudencia los datos de ADP de empleo en Estados Unidos, dado que su crecimiento se ve condicionado por la escasez de mano de obra.

 

Finalmente, tampoco debemos perder de vista la reunión del Banco Central de Chile en un momento muy delicado para el país. Las protestas hacían que el indicador adelantado del PIB cayese un -5,4% m. en octubre, generándose un escenario que explica la extrema debilidad del peso chileno. Una debilidad que obliga a la entidad a intervenir en el mercado y que pone en entredicho las expectativas del consenso de analistas, acordes con que la autoridad monetaria chilena baje tipos en 25 p.b hasta 1,5%.  

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